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Libro: Enseñanzas Secretas del Popol Vuh

CAPÍTULO 9.

LA CASA OSCURA Y LA DE LAS NAVAJAS

La Casa Oscura (Quequma-Ha) y la de las Navajas Chayin-Ha. Libro Enseñanzas Secretas del Popol Vuh. Gnosis

Como es sabido, los señores de Xibalbá (nuestros defectos psicológicos) tienen seis casas para derrotar a sus enemigos: La Casa Oscura, la Casa de las Navajas, la Casa del Frío, la Casa del Fuego, la Casa de los Tigres y la Casa de los Murciélagos; que son sistemas, artilugios, para que desistamos del anhelo por transformarnos y ser libres.

La Casa Oscura (Quequma-Ha)

«Ordenaron, los de Xibalbá, a los muchachos que se quedaran en la Casa Oscura, sintiendo que ése era el principio de su derrota, les llevaron una rama de ocote y un cigarro para cada uno, ordenándoles que los regresaran a la mañana siguiente; pero no los utilizaron, en lugar de encenderlos pusieron plumas de guacamaya en el ocote y unas luciérnagas en el cigarro. Al día siguiente creyéndolos ya vencidos les ordenaron que presentasen sus rajas de ocote y los cigarros, y estos estaban intactos»

Nos encontramos inmersos en la Casa Oscura de los de Xibalbá, prácticamente toda la humanidad, la inmensa mayoría de seres humanos andamos en laberintos de teorías y creencias sin tener acceso a la luz de la sabiduría gnóstica, andamos en las tinieblas de la ignorancia; muchos somos los que quisiéramos dejar de emborracharnos, pero no sabemos de las claves para lograrlo, quisiéramos dejarnos de enojar tanto, pero no conocemos las técnicas.

Si en algún momento llegamos a saber de la luz de la sabiduría, se nos hace muy dura, muy difícil, y nos contentamos con enseñanzas ilusorias, fugaces, como la luz que llega a dar una raja de ocote (madera resinosa), que enciende muy rápido, pero así de rápido se acaba y terminamos en la oscuridad igual que antes.

Por ello, aunque se quiera cambiar, si no se conocen las claves para hacerlo, el ego promueve la falta de luz, el desconocimiento de las técnicas para lograrlo y es por eso que en estos días abundan, como la mala hierba, las escuelas pseudo esotéricas y pseudo ocultistas, que nos prometen el despertar de los chakras, la bienaventuranza, la felicidad, y mil maravillas más, pero al final seguimos igual que siempre.

Pero, aquellos que abracen la gnosis de verdad, aquellos que realmente trabajen sobre sí mismos, podrán liberarse de esas jaulas de oro, que sólo nos muestran caminos ilusorios y que al final nos llevan al desierto, son falsas luces que nos suelen entusiasmar, pero que no van a ninguna parte.

«Sintiendo bastante ira en sus corazones Supremo-Muerto (Hun-Camé) y Principal-Muerto (Vucub-Camé) preguntaron a los gemelos que de dónde eran, a lo que los gemelos contestaron que lo ignoraban y no hablaron más»

Al decir que ignoraban su origen, se refiere a que debemos reconquistar la inocencia perdida, a no ser tan intelectuales, razonadores, sino sencillos, intuitivos, nobles.

«Entonces se enfrentaron en el juego de pelota, después de discutirlo, jugaron primero con la pelota de los de Xibalbá, quienes empuñaron sus cuchillos de pedernal con el fin de dar muerte a los gemelos, pero éstos al darse cuenta, pretendieron retirarse, pero los de Xibalbá les pidieron que se quedaran y que usarían la pelota de ellos, y los gemelos metieron la pelota en el anillo de los de Xibalbá y así fueron vencidos»

En el campo de la bola religiosa (juego de pelota), es donde se sostienen las verdaderas luchas entre las fuerzas espirituales del ser humano y su contraparte siniestra. Es el gimnasio psicológico de la vida diaria en el que el ego pretende dar muerte a los valores del alma, que trata de impedir que se manifieste la comprensión, la humildad, la bondad, el altruismo, etc.

En un estado de alerta novedad, de alerta percepción es cómo podemos darnos cuenta de cuando los señores de Xibalbá empuñan sus cuchillos, es decir de cuando los defectos psicológicos que interiormente llevamos tratan de apoderarse de nuestros procesos mentales, emocionales, volitivos, etc.

Es en un estado de auto vigilancia intensiva como podemos triunfar sobre el día, vencernos a sí mismos cada día.

La Casa de las Navajas (Chayin-Ha)

«La segunda casa donde los de Xibalbá derrotaban a sus adversarios era la Casa de las Navajas; además de que tendrían que pasar la noche ahí, y para asegurarse de derrotar a los gemelos, los señores de Xibalbá les encomiendan reunir cuatro jícaras llenas de flores negras, blancas, verdes y rojas; las únicas que habían en Xibalbá son las del jardín de Supremo-Muerto (Hun-Camé), pero encomiendan a unos mochuelos (aves nocturnas) que las cuiden celosamente, por lo que la tarea resultaba prácticamente imposible»

Es muy distintivo que además que los cuatro caminos, vuelvan a mencionarse en esta tarea los colores de la alquimia, en la exigencia de traer ahora flores con muy similares colores. Muchas de las tareas que tenemos que realizar deben realizarse varias veces, pero en distinto nivel.

Al asociar los colores de la alquimia con flores, nos hablan de un trabajo a un nivel más profundo, algunos defectos suelen pasar por desapercibidos, son muy sutiles en su manifestación, aunque los resultados sean siempre de grandes calamidades, es por ello que se requiere de un trabajo más elevado, para poder estudiarlos.

«Los gemelos actuaron en forma serena y con mucho ánimo, a pesar de que querían verlos muertos los de Xibalbá, y entraron a la Casa de las Navajas, donde solamente había navajas por todos lados, los de Xibalbá querían que ahí muriesen inmediatamente despedazados, pero al llegar dentro, les dijeron a las navajas: “Vuestras serán las carnes de todos los animales” y no se movieron»

Resulta muy interesante que el término quiché-maya: “Cha” parte del nombre de esta casa, significa: lanza, navaja, vidrio, pero también quiere decir: hablar y decir. Así podemos deducir una de las formas que nuestros defectos psicológicos tienen para que uno se aleje del camino de la auto realización.

Estamos refiriéndonos al mal uso de la palabra, a cuando proliferamos chismes, levantamos falsos testimonios, maldecimos, criticamos al prójimo, injuriamos, decimos palabras altisonantes, proferimos palabras morbosas, etc.

Pareciera que esto de lanzar palabras, como quien avienta una flecha o piedra y esconde la mano, no tuviera tanta importancia, mas hay que recordar que en un principio todo fue una creación del verbo, de la palabra, basta recordar que: “En un principio era el verbo, y el verbo estaba con Dios y el verbo era Dios”, por lo que el mal uso del verbo siempre cristalizará en torno a nosotros situaciones que nos atraerán problemas y nos alejen del camino interior.

Un maestro de la fuerza llamado Moria dijo: “La murmuración nos separa del esoterismo”, es pues ésta la segunda casa de tormentos de Xibalbá, si uno no cambia su forma de hablar, si no tiene cuidado con el verbo, ahí moriremos para todo lo espiritual.

Pero si, por el contrario, ponemos todo el empeño en comprender a fondo cada defecto que nos lleve al mal uso del verbo, en forma natural venceremos en la Casa de las Navajas.

«Llamaron a las hormigas cortadoras (zompopos) para que fueran y cortaran las flores, los mochuelos vigilantes jamás se percataron de que las hormigas estaban haciendo su trabajo, inclusive les cortaron las plumas de sus colas y sus alas, en vano gritaban: “¡Ixpurpuvec!, ¡puhuyú!”, a nadie alejaron con sus gritos»

Ixpurpuvec y puhuyú son los nombres que todavía hoy en día dan los mayas al mochuelo o lechuza, por los sonidos que emiten. Las hormigas cortadoras son el símbolo del trabajo esotérico gnóstico, ya que son trabajadoras, constantes, organizadas y es así como debemos llevar el trabajo interior, este trabajo es la transformación de cada instante de nuestra vida. Es así como podemos reunir las cuatro jícaras y llenarlas de flores y vencer a los señores de Xibalbá.

«A la mañana siguiente los muchachos llevaron las cuatro jícaras rebosantes de flores, humedecidas con el rocío de la mañana, los de Xibalbá palidecieron, llamando a los guardianes de las flores, les rasgaron la boca en castigo, y hasta hoy en día los mochuelos por ese motivo traen la boca rota»

Las flores representan la esencia, que los defectos psicológicos mantienen prisionera; el amor está encerrado en el odio, la diligencia en la pereza, la templanza en la gula, el altruismo en la codicia, la alegría por el bien ajeno en la envidia, la castidad en la lujuria.

Es por ello que Supremo-Muerto (Hun-Camé) y Principal-Muerto (Vucub-Camé) tengan un jardín lleno de flores, son nuestros valores de nuestra esencia aprisionados por ellos.

Las aves nocturnas (mochuelos) son las fuerzas siniestras del Yo, que nos mantienen sumergidos en el sueño de la Conciencia.

«Bajaron entonces al juego de pelota, y jugando dos tantos, terminaron, conviniendo a la mañana siguiente a jugar»

La lucha es incesante, día a día, contra sí mismos, no debemos bajar la guardia, en todo momento hay que estar listos para combatir en nuestro universo interior, contra las fuerzas del mal, que nosotros mismos hemos creado.