Leyes Cósmicas:
Si
las gentes no trabajan sobre sí mismas, si no procuran pasar por una especie de
Revolución Psicológica, si no modifican sus costumbres, su manera de vivir y de
ser, marcharán de acuerdo con la Ley de la Entropía, involucionarán en el
tiempo, y un día no habrá diferencia entre persona y persona,
todos seremos
terriblemente perversos.
Samael Aun Weor
Hay
una Ley que se conoce como la «Ley de la Entropía Universal». Si nosotros
colocamos dos marmitas llenas de agua, una conteniendo agua caliente y otra
conteniendo agua fría, y las colocamos juntas veremos un desorden involutivo (he
ahí lo que es la Entropía Universal).
Samael Aun Weor
Algunos piensan que conocen a todos, cuando en realidad no se conocen a sí
mismos...A. Durero
Vale la pena que nos
pongamos a estudiar las leyes que nos gobiernan y que muy poco conocemos de
ellas, este es el caso de la Ley de la Entropía. Pareciera que se tratara de
estudiar Física y que esta ley nada tiene que ver con nuestra manera de ser y
actuar, más no es así. Esta ley de la entropía rige nuestra conducta también.
Bien
conocido es por los estudiantes, que esta Ley actúa por ejemplo, en dos
recipientes con agua, si los colocamos juntos, uno con agua caliente y el otro
con agua fría, la entropía se precipita en ellos y la temperatura se iguala en
los dos recipientes.
Muy similarmente, las
relaciones que tenemos con los demás, hace que en la manera de ser, nos
igualemos, si “fulanito de tal” es muy nervioso y nosotros convivimos muy a
menudo con el, la entropía se precipita y terminamos nerviosos también; si este
es corajudo y “truena y relampaguea” constantemente y lo frecuentamos mucho,
terminamos –sin darnos cuenta–, “tronando” y “relampagueando” de igual forma.
De esta manera todo el
mundo estamos tomando costumbres negativas como el alcoholismo, la drogadicción,
el robo, le maledicencia, etc. etc.
Si en una biblioteca –por
ejemplo– no existiera un principio ordenador (que en este caso es el
bibliotecario) la entropía actuaría en ella y poco a poco, libro tras libro,
entraría en desorden, hasta que no se pudiera encontrar absolutamente nada.
Basta que le echemos una ojeada a nuestra recamara o veamos la de alguien
cercano a nosotros, (y si en algún tiempo no hay orden) como para ver cómo actúa
la entropía desordenándolo todo.
Esto nos invita a pensar
que debe existir dentro de nosotros un principio ordenador que nos ayude a
vencer esta ley y no actuar cada vez más en forma desagradable, en forma
inarmónica, que afecta la relación con nuestra pareja, con nuestros hermanos,
con nuestros hijos.
Ese principio ordenador
surge en nosotros cuando estamos dispuestos a establecer en sí mismos “El
Sacrificio”, es obvio que nos estamos refiriendo enfáticamente, a sacrificar
nuestras propias pasiones animales, nuestros deseos insanos, nuestras emociones
negativas, etc.
Algo que nos pone a
pensar con relación a esto, es el Dios Mitra de la mitología antigua; se le ve
esculpido en varias iglesias sacrificando un toro, la sangre que emana cae en
tierra y de ella brotan flores. El toro representa los elementos inhumanos que
debemos sacrificar (orgullo, soberbia, ira, miedo, pereza, envidia, etc.) y al
sacrificarlos vienen por si solas las virtudes del alma (flores). Esta misma
idea nos la dan los sabios aztecas y mayas cuando hablan de los sacrificios, que
lejos de tratarse de sacrificar prisioneros como normalmente pensamos, se aludía
normalmente al sacrificio de las pasiones humanas, es decir el Auto Sacrificio.
Normalmente nosotros
estamos dispuestos a sacrificar un bien cuando se trata de nuestros hijos, pero
muy rara vez, estamos dispuestos a sacrificar nuestros dolores, nuestros
sufrimientos, parece mentira, pero estamos aferrados a estos. Para “prueba basta
un botón”, nos dice la filosofía popular, véase que a cada rato estamos contando
a nuestros semejantes, “cómo hemos sufrido”, “los trabajos que nos costo ser lo
que somos”, etc. estos demuestra que al relatar esto, no sentimos más
importantes, más exóticos, más experimentados. Lamentablemente todo esto hace
que desgastemos cantidades enormes de energía psíquica y emocional.
Si realmente buscamos ser
felices en la vida y encontrar un equilibrio interior, busquemos una lucha, no
contra los demás, sino contra si mismos, contra nuestros defectos, y así seguro
la encontraremos.
Enviado por ICQ Villa de Reyes
S.L.P.