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Los Cinco Centros de la Máquina Humana

Imagen: Escultura: El Discóbolo. Mirón de Eleutera. 450 a.C

Cuando todo marcha en armonía y equilibrio en nuestro interior, el organismo humano funciona como una máquina perfecta, sus órganos y sistemas están dirigidos por el Sol del organismo o el corazón vivificante del cual dependemos los seres humanos, es indispensable también el buen funcionamiento glandular para vivir saludables.

El ser humano ha inventado una gran diversidad de máquinas desde las más complicadas y difíciles, como la de los aviones, los autos, trenes, computadora, etc. hasta las más sencillas como las que tenemos en casa; máquina de costura, licuadora, teléfono, entre otras y sin embargo el hombre, siendo una complicada máquina no se sabe manejar o gobernar a sí mismo.

El Bhagavad Guita hace mención a que somos un compuesto de cuerpo físico, ego o yo psicológico, órganos y funciones; una máquina movida por las Deidades cósmicas o planetas; muchas veces basta una catástrofe cósmica: un cometa que pasa, la Luna con sus acercamientos a la Tierra, el Sol que emite mayor energía, los eclipses, la cuadratura de las estrellas en el cielo o una oposición entre dos astros…, para que hagamos las guerras, se desate la violencia entre unos y otros, se produzcan o agraven enfermedades; más obviamente no es culpa de las estrellas, sino de nuestra psiquis subjetiva o de la idiosincrasia personal que transforma esas energías positivas en forma inversa, debido a que atraemos lo que internamente somos. Por ejemplo: del Sol recibimos la vida tanto física como espiritual y penetra en todos los niveles o reinos de la naturaleza y no hay discriminación para nadie, sin embargo, nosotros, los seres humanos transformamos esas fuerzas vitales para fortalecernos en aspectos negativos.

Si una persona piensa, siente y actúa en forma positiva, lo mismo atraerá por ley de afinidad: el nivel del Ser atrae al Nivel de Ser, si somos tolerantes, respetuosos, comprensivos, nos sentiremos bien internamente y es lo que importa, porque hacer el bien beneficia más al que lo hace que el que lo recibe. En cambio, si somos violentos, iracundos, orgullosos, egoístas, tiranos…, provocaremos y atraeremos lo semejante: guerras, contaminación, muertes, robos, entre otros graves problemas a la sociedad, a la naturaleza, a nuestro entorno, a uno mismo y a la familia; es tiempo de descubrir en el mundo interior, con la auto-observación psicológica de momento en momento, cuáles son nuestros pensamientos, emociones, hábitos, costumbres, instintos, miedos, apetencias, etc., con la finalidad de comprender y eliminar esos obstáculos que nos impiden una buena relación, entre la consciencia, el cuerpo y el medio ambiente en que nos movemos y así vivir más conscientes, felices y con tranquilidad.

El hombre máquina nace con un 3% de consciencia o esencia libre y el resto embotellado en el ego o yo psicológico, sin embargo, este 3% de esencia o consciencia libre solo se manifiesta en los primeros años de la infancia, lamentablemente cuando vamos creciendo como adultos, ésta también se va encerrando en los defectos psicológicos. La esencia es valiosísima porque en ella se hallan depositados los principios básicos de la regeneración del ser humano: la sabiduría, el amor, la voluntad y otros muchos poderes o facultades despiertas.

Los cinco centros de la máquina humana aunque se penetran mutuamente, cada uno de ellos se ubica en un punto de nuestro organismo humano. El centro de gravedad del intelecto se encuentra en el cerebro, el de las emociones reside en el plexo solar, el centro del movimiento se halla situado en la parte superior de la espina dorsal, la sede del instintivo en la base inferior también de la espina dorsal y el centro sexual tiene su raíz en los órganos creadores.

Cada uno de ellos tiene funciones específicas y definidas.

Centro Intelectual. Corresponden a este centro: el razonamiento, el estudio, los conceptos, la comparación, la fantasía, las teorías, el análisis, la memoria, los dogmas, las creencias, los fanatismos y todo lo que tenemos almacenado en la memoria. El centro intelectual es un instrumento que debemos aprender a usar en forma consciente. Al auto-observar los pensamientos que van surgiendo, iremos descubriendo la calidad de cada uno de ellos.

Centro Emocional. Está íntimamente asociado con emociones y sentimientos de diversa índole: dolor, alegría, tristeza, melancolía, euforia, odio, ira, venganza, egoísmo, miedo, auto-compasión, son tan sólo algunas de ellas.

Nosotros gastamos la energía que produce éste cilindro en abusos de emociones negativas que produce la televisión, el cine, la literatura pornográfica, las redes sociales, la prensa, la música ultra-moderna, el boxeo, el toreo, peleas entre animales y otras actividades, así como en la crítica, la maledicencia, los rumores, la mentira, los temores, celos, la ira y un desfile de muchos otros defectos.

Centro Motriz o movimiento. Nuestros hábitos equivocados, las malas costumbres y los vicios pertenecen a este centro, los cuales debemos descubrir y comprender a fondo con la finalidad de ser conscientes de nuestros actos. No debemos permitir que nuestra vida continúe desenvolviéndose mecánicamente. Diariamente, a cada momento, repetimos sucesos, escenas, hábitos, costumbres, errores y si en verdad queremos conocernos a sí mismos y cambiar internamente, debemos comenzar por observar nuestras reacciones mecánicas ante todos esos pequeños detalles en nuestra vida cotidiana, lo que decimos, hacemos, pensamos y sentimos.

Centro Instintivo: Los instintos como el de conservación y el sexual, así como el maternal y paternal, corresponden a este centro, sin embargo, también en el fondo de todo ser humano existen fuerzas subconscientes e infra-conscientes, inclinaciones brutales como el sentido criminal. Las funciones instintivas de éste centro consisten en hacer marchar correctamente cada uno de nuestros órganos.

Centro Sexual. Es definitivo para la vida del ser humano, no solo es encargado de producir la energía sexual para la reproducción de la raza, sino que es indispensable para la vida de las células y la salud del cuerpo físico, el equilibrio psicológico y especialmente para lograr el estado superior del hombre y de la mujer.

Lamentablemente existe desequilibrio en nuestros cinco centros debido al abuso que hacemos de ellos y como consecuencia vamos debilitando los cuerpos internos y finalmente al organismo planetario, con el resultado de contraer diversas enfermedades, así como la pérdida de energía e impulsos o anhelos para continuar en el camino de la revolución de la consciencia.

Mejoramos la calidad de nuestra vida y la prolongamos si logramos el equilibrio de estos cilindros, evitando el desgaste innecesario de ellos, usar el sentido común, por ejemplo: si hemos estado frente a la computadora por horas, ya estamos desgastando el centro intelectual, por otra parte, nuestra mente cambia constantemente sometida al batallar de los opuestos y como consecuencia se producen emociones e instintos negativos como temores, deseos, ira, odio, venganza y otros muchos sentimientos y acciones negativas; si vemos una hermosa casa nos llega el deseo de poseerla y al no obtener lo deseado sentimos ira, frustración y envidia, o bien podemos creer que teniendo dinero seremos felices y sin embargo hay muchos ricos que son infelices y no están libres del sufrimiento.

Cada determinado tiempo debemos poner en actividad otro cilindro, puede ser: escuchando unos momentos música clásica o bien realizar una pequeña relajación o meditación, realizar algunos ejercicios físicos, salir a caminar, realizar alguna labor social o algo que le guste hacer. Debemos practicar la no identificación, vivir el momento, ubicarnos en el lugar y espacio presente, sin pasado ni futuro.

Es cierto también que el yo psicológico ejerce control de la máquina humana, los defectos riñen entre sí por tener el mando de los cinco centros, posteriormente ese yo es desplazado por otro y así sucesivamente, dependiendo de las impresiones que lleguen y de las diferentes circunstancias de la vida, es necesario comprender las acciones y reacciones de cada uno de éstos cinco centros inferiores.

Cuando logramos eliminar los agregados psicológicos de la máquina humana, ésta funcionará a la perfección y quedará al servicio del Ser.

Bibliografía: Tratado Esotérico de Astrología Hermética. Cap. XI Lección de Acuario. Educación Fundamental. Cap. XXXV Matrimonio Perfecto. Cap. 14.

Enviado por: Instructora María Guadalupe Licea Rivera. San Luis Potosí, S.L.P.

Imagen: Escultura: El Discóbolo. Mirón de Eleutera. 450 a.C

"Necesitamos preparar los centros inferiores de nuestro organismo para recibir las ideas y fuerza que vienen de los centros Superiores." Samael Aun Weor. Tratado de Psicología Revolucionaria.

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