744 Contenido Artículo Página Jesucristo, El Buda Y El Despertar De La Conciencia 2 La división de la atención 5 El Sueño de la Conciencia 7 Los Cuatro Estados de la Conciencia 11 El Despertar de la Conciencia en Leyendas y Mitos 14 Beneficios del Despertar de la Conciencia 18 Acerca de la Conciencia en el Plano Astral 22 El recuerdo de sí 25 Filosofía de la Momentaneidad 29 La Auto Observación 31 El Despertar de la Conciencia 33 ¿Qué es la conciencia? 35 Colaboradores 37 Jesucristo, El Buda Y El Despertar De La Conciencia La conciencia, la frontera última y piedra de tropiezo para científicos, neurólogos y filósofos. La sola definición de conciencia les plantea desafíos insuperables. “Darse cuenta de sí” de la existencia propia, del entorno y la relación con el mismo. “Pienso, luego existo” en el modelo de Descartes. Los sensualistas dicen “siento, luego existo” La conciencia es el resultado de la organización del tejido nervioso. Sin cerebro, no hay conciencia. Dicen y repiten con tozudez. Apenas otorgan conciencia limitada a ciertos animales como delfines y perros. Nos dejan en el desconcierto ¿Si una bacteria, por ejemplo, al alejarse de un medio hostil, o un virus que se reproduce dentro de una célula, es posible que no tengan conciencia, un anhelo, un ansia de SER un ansia de NO SER? ¿Si lo inanimado, si los átomos y partículas sub atómicas tampoco tienen conciencia cuando se comportan extrañamente sólo cuando los observa un científico? Algunos físicos se atreven a elucubrar que nos hallamos en una suerte de simulación; o que el universo se ve a sí mismo a través de nuestro entendimiento No comprenden que la separatividad de la conciencia del todo, es el absurdo que genera el sufrimiento; producto de la mente sensual del hombre, de los instintos animales en colisión con la conciencia que está más allá del entendimiento y de la inteligencia. No saben que entre el universo y nosotros se interpone el yo psicológico, que las maravillas y terrores del intelecto y la civilización del hombre, son como el descubrimiento de un caracol de una gota que llueve del cielo, posado sobre una hoja en la espesa selva amazónica. La conciencia se refleja en sí misma después que el sagrado inmanifestado, el Ain Soph Aur, a lo largo de toda la creación a través de los Sefirotes de la cábala hebrea, desprendiéndose la chispa divina del seno absoluto del padre, quedando atrapada en Malkut, el Sefirot que representa nuestro mundo físico tridimensional. Debajo de él se halla Oliphoth, el reino mineral sumergido, el infierno de las religiones, el aspecto negativo del árbol de la vida, que sin embargo tiene una función clara: la destrucción del ego animal. Así nos desenvolvemos en este valle de lágrimas del Samsara, identificados con el mundo ilusorio de Maya, impermanente. En nuestro paso por el ciclo interminable del eterno retorno, de infinitos renacimientos y muertes, condenados a repetir los dramas de una existencia mecánica. Soñamos, vivimos una vida mecánica en automático, cargados de frustraciones, preocupaciones. Encontramos consuelo en los vicios, en relaciones sentimentales auto destructivas, en alguna promesa religiosa. En todo esto desplegamos, sin darnos cuenta, nuestro yo psicológico múltiple, caracterizado por la envidia, el temor, el odio, los celos. Hace 2600 años aproximadamente, un príncipe de un reino en el Himalaya, Siddhartha Gautama, se decidió a encontrar la razón del sufrimiento de todos los seres sintientes para lograr el fin del sufrimiento mismo; logró el estado de Buda, que significa hombre despierto. Después de peregrinar sin éxito en distintas disciplinas, meditó bajo la sombra de un árbol Bodhi, una higuera de la India que se asocia con la energía sexual. El demonio, Mara, furioso por el inminente éxito del príncipe, lo tentó con sus hijas; luego le atacó con un ejército que lanzó miles de flechas hacia el maestro, cayendo como pétalos de flor sin tocarlo. Finalmente, el demonio iracundamente enloquecido, se apareció en sí mismo frente al Buda con la misma forma del príncipe, tomándolo del brazo le dijo “Adórame, yo soy tú”. A lo que el maestro le respondió “Al fin te conozco arquitecto de mi propia casa, tú, mi propio YO, declaro ante la madre tierra que eres ilusión” En ese momento el yo, nuestro yo, el diablo, se desvaneció y Siddhartha se convirtió en un Buda a través del sendero medio, marcado por una sola pauta: ¡Atención! Uno de los discípulos del Buda, Chulapanthaka, se hallaba preocupado porque estaba atrasado respecto a los demás, no comprendía lo profundo de las enseñanzas y no lograba la iluminación. Se acercó al Buda y le preguntó por una herramienta directa para lograr ese estado. El maestro le replicó “¿Cuál es tu trabajo en el templo?” Chulapanthaka respondió “barro el piso maestro”. A lo que el Buda le dijo “entonces barre el piso” Una campesina que acarreaba agua se acercó al Buda que se hallaba predicando en su aldea. Le preguntó cómo lograr la iluminación. El maestro le hizo la misma pregunta “¿Qué haces en la vida”? La mujer respondió “Acarreo agua maestro”. A lo que el Buda le replicó “Entonces acarrea agua” El divino maestro de Galilea, Jesús el Cristo, tuvo un diálogo similar con el demonio en el desierto, fue tentado: «Todo esto te daré, si te arrodillas delante de mí». El mí, el mí mismo. El apóstol Pablo en epístola a los Efesios dice “Despierta, tú que duermes, levántate de entre los muertos y te alumbrará Cristo” En la parábola de las diez vírgenes, Jesucristo muestra que el problema no es el conocimiento, sino la falta de vigilancia. “Manteneos alertas porque no os daréis cuenta cuando el ladrón venga” (nuestra propia mente) La libertad, la iluminación, la salvación, no se encuentra en las profundidades del conocimiento. La verdad está frente a nosotros cuando abandonamos la ilusión e identificación con el mundo. Cada detalle de la vida cotidiana de cualquiera, en cualquier parte del mundo, es la herramienta indispensable para el despertar psicológico. Estado de presencia permanente. Un presente vívido, en el cual “el pensante” en nuestra cabeza, es vigilado constantemente. A esto llaman los neurólogos meta cognición, sin tener ni la menor idea del fundamento, su razón espiritual última ni de cómo lograrlo. Dice el maestro Samael, que el recuerdo de sí y la auto observación psicológica es algo urgente, inaplazable de desarrollar. La vida nos presenta un infinito de impresiones tanto externas en relación con los demás, como salidas de nuestro interior, ante las cuales reaccionamos. Todo esto es identificación. Si nos embarga la preocupación, la tristeza. Si vivimos comparándonos con los demás. Si somos presas del deseo, de la envidia. Cuando reaccionamos con ira. ¡Atención! Es la capacidad de observar nuestros procesos mentales sin tomar partido, sin conflicto, sin conceptos, sin negarlos ni justificarlos. La verdad está ahí, más allá del sueño de nuestro pensador psicológico. El Buda dijo en el sermón de Benarés, que lo que nos ata al sufrimiento es la ignorancia del yo, y que eliminando al yo se pone fin al sufrimiento. Jesucristo dijo: Quien quiera venir en pos de mí, que tome su cruz, se niegue a sí mismo y que me siga. El negarse a sí mismo es la eliminación del yo que representa la ira, el miedo, la lujuria, envidia, avaricia. La cruz es un símbolo absolutamente sexual que representa a la energía creadora transmutada dentro de un matrimonio. Y seguir a Jesús, al Cristo, es llevar una vida de utilidad, sacrificio y servicio por los demás sin ningún interés secundario. Estos maestros muestran el camino para alcanzar la verdad. Eso que los científicos materialistas no comprenden y que neciamente buscan con lo que pueden medir – con los limitados sentidos. Ignoran que los pensamientos, que la construcción psicológica son datos que trascienden la materia, que se ubican como información en esas estructuras sub atómicas que los mantienen confundidos, que ni siquiera son materia, que son vacíos y que tal vez no existan, pero conforman este sueño perverso y terrorífico que llamamos realidad. Rafael Merazo La División de la Atención Finos lectores, al ser humano todo nos pasa, vamos caminando por la banqueta… de repente y sin fijarnos nos bajamos de ella y nos atropella un automóvil; vemos a lo lejos un incendio, por curiosos nos acercamos, surge una explosión y ahí terminamos hechos pedazos; vamos en un transporte público, nos debemos bajar en cierta calle, y por ir metidos en el teléfono celular, nos pasamos varias cuadras; vamos circulando en coche por la calle, nos acercamos a un cruce de trenes sin darnos cuenta, y acabamos arrastrados por el tren varios metros… ¿Por qué nos ocurre todo esto?... porque andamos con la conciencia dormida: caminamos dormidos, conducimos, dormidos, trabajamos dormidos, etc., etc. Cuando los discípulos del Gran Kabir Jesús le comentaron que venía por la calle un cortejo fúnebre, el Maestro les contesta “dejad que los muertos entierren a sus muertos” pues sí, porque, muerto el que va en la caja, como muertos los que lo llevan al panteón. En cierta ocasión, un alumno del Maestro Samael Aun Weor, le comenta que una persona que está frente a ellos está jugando con una estatuilla sagrada, el Maestro le contesta “dispénsalo, está dormido” Si vivimos dormidos de día y de noche, no podremos conocer el mundo astral, los estados astrales, la quinta dimensión. No podremos salir conscientemente en cuerpo astral y despertar conciencia en ese mundo, no podremos movernos en ese plano y conocer sus maravillas que llenan de entusiasmo al estudiante para seguir buscando su crecimiento espiritual. Nosotros, los despistados, durante el sueño y después de la muerte vemos, en el plano astral, todo igual que en el mundo físico, y ni siquiera sospechamos que nos hallamos fuera del cuerpo físico. Y bueno, ¿cómo superar ese estado de dormidos que se nos nota a leguas?... Dentro de la gran variedad de prácticas que aprendemos en los extraordinarios y trascendentales estudios gnósticos, existe una clave para el despertar de la conciencia en el estado de vigilia y en el estado de sueño, que se llama “La Clave de Sol” con sus siglas, SOL y que consiste en dividir la atención en tres partes: Sujeto, Objeto y Lugar. Esto es lo que se llama, atención consciente. Estudiemos cada una de sus partes: SUJETO: No olvidarse en ningún momento de sí mismo; en cada tarea, viaje, evento, estado, preguntarse, ¿Quién soy? ¿cuáles son mis pensamientos? ¿cuáles son mis sentimientos? ¿qué resentimientos cargo dentro? ¿Cuáles son mis actos? ¿cómo me gano la vida? Hacerse consciente de nuestro propio modo de sentir, pensar, actuar, ganarse la vida, es fundamental para ir despertando conciencia. OBJETO: Observar en todo momento los objetos que nos rodean, sin identificarnos con ningún objeto, el proceso de identificación se divide en tres fases: Identificación, fascinación y sueño, veamos: Identificación, se identifica uno con el objeto y dice: que hermoso coche. Fascinación, guuuuaauu, este carro corre mucho, su color está super, que llantas, que asientos, que palanca de cambios, etc. Sueño, con este automóvil, llevaría a pasear a mi amiga y le pediría que fuera mi novia. Este proceso de Identificación, fascinación y sueño, adormece la conciencia. LUGAR: por último, observar detenidamente el lugar donde estamos, aun los lugares conocidos, cómo esta ordenado, qué colores tiene, cuantas luces, que tipo de muebles, etc., y preguntarse ¿qué hago yo en este lugar? ¿qué me hiso venir aquí? ¿Por qué tengo que estar aquí?... Si amigos hay que saber discernir, qué tal si de repente vemos en el lugar, un avestruz, una serpiente o un león, pues eso no sería normal, porque en los lugares donde nos desenvolvemos, nunca aparece eso; que tal si no estamos en el mundo físico y que estemos en el mundo astral… en esos casos, demos un saltito con la intención de flotar, si flotamos es porque estamos en cuerpo astral y entonces llenos de júbilo, le pedimos al Padre que está en secreto que nos instruya en eso plano, que nos lleve a conocer lo que debemos conocer, etc. Es pues importante, no olvidarse de sí mismo ni un instante, estar contantemente en clave de sol es lo natural, para no caer en la identificación, la fascinación, en el sueño de la conciencia y resultar dañados. Si estamos constantemente en clave de sol en el mundo físico, automáticamente resultaremos haciendo el ejercicio en el mundo astral. Señala Proverbios 22-3: “El avisado (el despierto) ve el mal y se esconde; más los simples (los dormidos) pasan y reciben el daño” Hasta la próxima, fino lector. José Isabel Mauricio Vargas El Sueño de la conciencia Hola, amigos vamos a continuar con este tema de la conciencia y en este momento nos centraremos en el subtema del Sueño de la Conciencia. Es muy difícil aceptar que toda la humanidad vive soñando en todo lo que hace: Nacemos, crecemos, estudiamos, trabajamos, nos casamos, envejecemos y morimos con la conciencia totalmente dormida. Cuando estudiamos una profesión, nos graduamos y titulamos, ¿de qué nos sirve si somos autómatas? En nuestro hogar, nos olvidamos dónde dejamos las llaves de la casa, del auto, las mujeres que cocinan le ponen azúcar al guisado en lugar de sal, nos vestimos, muchas veces con la ropa al revés. Hacemos los quehaceres hogareños como sonámbulos. Todo esto por el sueño de la conciencia. Si vamos por la calle caminando, lo hacemos soñando, cuántas veces nos ha pasado que nos distraemos en todo lo que vemos y cuando menos sentimos ya nos pasamos del lugar a donde íbamos en el mejor de los casos. Se han dado muchos accidentes en la calle por ir caminando con la conciencia dormida, hay quienes han caído en coladeras, se tropiezan y caen por el asfalto u otros pisos de la acera que se hallan levantados y nos caemos sufriendo alguna herida en nuestro cuerpo. Esto es provocado por nuestra conciencia dormida. Conducimos automóviles soñando, por eso es que hay tantos accidentes, causando muchas veces la muerte de nuestros semejantes. No se diga en el trabajo, nos fascinamos con los compañeros, con sus pláticas sin sentido, su nuevo look que llevan ya sea en el peinado, o en su vestir y como resultado entregamos nuestro trabajo de manera incorrecta. Vemos a un boxeador, si despertara unos breves momento conciencia en plena pelea, se miraría avergonzado ante el público y huiría de ese espectáculo. Un torero que está con un toro, lo persigue hasta matarlo y la multitud aplaude enardecida porque lo mató, si despertara conciencia unos segundos se sentiría avergonzado de matar a un animal inocente para el placer de los espectadores. Lo mismo sucede en las luchas, si alguien nos invita a ver este evento tan común hoy en día, vemos como se golpean, dan saltos, se lastiman entre ellos, si despertaran conciencia breves momentos se espantarían de golpear a sus semejantes y que las personas que los ven les pidan más acción. Esto es terrible. Ya no es posible que continuemos con el sueño de la conciencia, se hace necesario que despertemos conciencia en el mundo físico y en el Astral. Los cuatro evangelios insisten en la necesidad que despertemos de ese sueño, pero desgraciadamente suponemos que estamos despiertos. Hay personas que se autodenominan videntes, pero lo que hacen es que proyectan sobre los demás sus sueños, alucinaciones y locuras. Y son muy peligrosos porque les vaticinan delitos que no han cometido, y se dedican a la chismografía, provocando la desintegración de hogares y haciendo daño a las personas que los consultan. No hay que confundir con los clarividentes objetivos que, aunque ven, se quedan callados. También los gnósticos sinceros que anhelan la senda de la Iniciación y la Iluminación fracasan y esto se debe a su estado lamentable de conciencia dormida. Y no se diga a los mitómanos que trabajan en la transmutación de la energía creadora, se llegan a creer que ya son dioses. Los soñadores, los dormidos en conciencia que suponen estar despiertos, no solamente se dañan a sí mismos sino también causan graves daños a sus semejantes. Lo alarmante, es que nos autoengañamos, pensamos de nosotros mismos que somos lo mejor, y andamos buscando otra escuela que nos satisfaga y damos muchas justificaciones por ello, pero esto no es otra cosa más que la autojustificación. No somos capaces de verificar que estamos dormidos, que tenemos cuerpos protoplasmáticos, lunares, fríos fantasmales, y que somos malvados y miserables. Hay quienes se imaginan estar despiertos y se creen santos, y hasta super trascendidos, iluminados, este tipo de personas mucho dañan a la humanidad. ¿Pero, qué es lo que nos mantiene dormidos? Necesitamos comprender que hay tres factores subconscientes que nos llevan al sueño de la Conciencia: y estos son: IDENTIFICACIÓN, FASCINACIÓN Y SUEÑO. Veamos cada uno de ellos. IDENTIFICACIÓN Este primer factor se da cuando nos atrae algo que nos gusta, que nos llama la atención y nos identificamos con ello. Por ejemplo: cuando tres amigos, van por la calle, y pasan por una agencia de automóviles antiguos, en ese momento se identifican con esos autos y dicen entre ellos: “deberíamos entrar a la agencia para que nos hagan una demostración para ver cómo se siente andar en ese tipo de auto.” Aquí ya se identificaron y se olvidaron de sí mismos, y del lugar a donde iban. Luego viene la FASCINACIÓN que es el sueño profundo en que vivimos toda la Humanidad. Vivimos fascinados por todas las cosas de la vida. Siguiendo con el ejemplo que acabamos de mencionar, estos amigos entraron a la agencia de automóviles, ya cayeron en la fascinación, preguntaron al agente de ventas si les podría dar una demostración de determinado auto y hasta estuvieron paseando en ese auto. Y luego les vino el sueño de la conciencia. SUEÑO, ya una vez atrapados en esta inconciencia total, los amigos del ejemplo se ven a sí mismos comprando el automóvil, luciéndose con las amigas, con los amigos, dando paseos por la ciudad, etc. inclusive podrían comprar dicho objeto, aunque es evidente que no es algo necesario. En este estado el ego no maneja como simples marionetas, nos lleva a cometer muchos errores, asi la humanidad, vivimos en una constante identificación, fascinación y sueño, que por desgracia no termina aquí. Todas las noches cuando nos vamos a dormir, con la conciencia dormida, nos desdoblamos en nuestro cuerpo astral y nos dirigimos a la Quinta Dimensión, o Mundo de los Sueños, o Mundo Astral, y ahí el ego nos lleva a proyectar lo que hicimos en el físico, o cosas que no podemos entender. En los mundos internos el Ego se ocupa de las mismas cosas que nos tienen fascinados en el físico. Esta salida del Ego, es necesaria para que nuestro cuerpo vital, regenere y repare de energías al cuerpo físico para que a otro día pueda realizar sus actividades. Al despertar del sueño, seguimos soñando durante el día. Esto es común en todos los seres humanos. Muchas personas nos olvidamos de sí mismas porque estamos fascinados por todo. El borracho se encuentra en la cantidad fascinado por el alcohol, el lugar donde se encuentra, el placer de estar contento con los amigos y tal vez hasta con mujeres. Las mujeres andamos de vanidosas fascinadas ante el espejo mirándonos agradables, hermosas. El rico avaro está fascinado por todo lo que ha acumulado, dinero, propiedades. El obrero que trabaja en una fábrica está fascinado por el duro trabajo que realiza. El padre está fascinado con su familia: esposa e hijos. Todos estamos fascinados y soñamos profundamente. Así vemos al policía cuidando calles, soñando, al estilista en el salón de belleza, soñando, a los amigos en el antro soñando, la prostituta en la casa de placeres entregada a la lujuria, soñando. Todos vivimos en los mundos internos como si estuviéramos en el mundo físico y no queremos despertar conciencia. Y muchos ignoran que ignoran que están dormidos y soñando en todo momento. Solamente aquellos que ya lograron el despertar de la conciencia, ya no sueñan, sino que se van a los Mundos Superiores a hacer lo que quieran conscientemente y cuando regresan al mundo físico, se acuerdan perfectamente de lo que hicieron, con quien platicaron, que vieron, y a quienes vieron. Que este tema nos lleve a la reflexión y nos decidamos a Despertar Conciencia Nos dice el Mtro. Samael: “Conciencia que duermes… ¡Qué distinta serías si despertaras!” Conoceríamos las Siete Sendas de la Felicidad, brillaría por todas partes la Luz de tu Amor, se regocijarían las aves entre el misterio de los bosques, resplandecería la luz del espíritu, los elementales cantarían para ti versos en coro. Necesitamos comprender que somos bestias dormidas, y máquinas manipuladas por el ego, el mí mismo, el sí mismo. “Todo aquél que sigue la senda del Matrimonio Perfecto, debe vivir alerta y vigilante como el vigía en épocas de guerra. Durante las horas de sueño, los Maestros prueban a sus discípulos. Para terminar, a continuación, mencionaremos un Cántico al Despertar, que se escribió en San Salvador, el 1º. de mayo de 1978. Cántico al Despertar Con música de Dominique Tres factores determinan De la Conciencia el Despertar… Y el alma a Dios acercar; El morir místicamente El nacer y el sacrificio Por la Humanidad… Si morir quieres hermano Debes duro trabajar, Con la ayuda divinal… El nacer significa La energía trasmutar Y lograr ser Hombre Real, Obteniendo los poderes De que gozan las Deidades En el Súmmum Celestial. Tu ayuda al necesitado Al Sacrificio ha de llegar, Con Amor y Fe Cristiana En pro de la Humanidad. Toma pues tu cruz y sigue Al Maestro Samael Que es símbolo de Caridad Pues ha entregado su vida Difundiendo su Mensaje De Liberación Final Es el ICU el instrumento Que puedes aprovechar Para trabajar contento A favor de los demás. Vamos todos los hermanos Muy juntos hasta el final Con abrazo fraternal, Trabajando en la Gran Obra Y dando vida a la consigna, Caridad Universal. “Curso Esotérico de Magia Rúnica”, “El Matrimonio Perfecto”, “La Caridad Universal”, “La Revolución de la Conciencia”, obras del Maestro Samael Aun Weor Ma. Guadalupe Inclán Castillo Los Cuatro Estados de Conciencia Existen cuatro estados de conciencia posibles para el hombre. Utilizando los términos griegos son: Eikasia, el primer estado de conciencia, que es el sueño o dormido; el segundo estado de conciencia se llama Pistis, que es la conciencia de vigilia; el tercer estado es Dianoia, es la auto conciencia y el cuarto estado de conciencia es Nous, es cuando se tiene la conciencia objetiva. Para comprender estos estados de conciencia imaginemos que vivimos en una casa con cuatro pisos, pero solo permanecemos en los dos primeros, no usamos los pisos superiores porque no los conocemos ni sabemos de su existencia. De esta manera nuestra vida está llena de dolor y sufrimiento, cuando estamos en el primer piso que es el Eikasia nuestro cuerpo físico duerme en la cama, nuestra alma se desdobla sale del cuerpo físico atrapada en los diferentes agregados psicológicos y viaja y visita diferentes lugares, ve a personas, platica o trabaja, siempre vivimos dentro de nuestros sueños, donde no hay lógica, continuidad, causas, efectos, todas las funciones psíquicas trabajan sin dirección alguna y en nuestros sueños aparecen imágenes subjetivas, escenas incoherentes, vagas, imprecisas, cuando nos despertamos a veces recordamos a que lugares fuimos, con quién platicamos, etc. pero según el nivel de conciencia dormida es posible que no recordemos lo que soñamos. El segundo estado de conciencia llamado Pistis o estado de vigilia, nos dice el maestro Samael, -- el mal llamado estado de vigilia-- es cuando despertamos nos levantamos de la cama preparándonos para salir a trabajar e iniciamos nuestra vida común, pero lastimosamente continuamos soñando en este estado de vigilia que debería ser estar vigilando, estar atentos a nuestros deberes, trabajando, estudiando, comiendo, paseando, etc., etc., etc., sin embargo desafortunadamente continuamos soñando en cada actividad que realizamos y este estado de vigilia es otra forma de sueño, soñamos despiertos, viviendo en el mundo de los sueños, con justa razón dijo el poeta que la vida es sueño. Es como cuando sale el sol, las estrellas pareciera que se ocultaran, pero no dejan de existir; así son los sueños en el estado de vigilia ellos continúan secretamente, no dejamos de soñar. En este estado mal llamado de vigilia debemos de aprender a utilizar el 3% de conciencia que no está atrapada en los yoes, que está libre pero dormida. El maestro nos recomienda siempre estar en intima recordación de sí mismos, que no nos olvidemos jamás de sí mismo. También nos ha entregado varias claves para despertar nuestra conciencia, como la del discernimiento, la clave de dividir la atención en tres partes (sujeto, objeto y lugar) etc. Para conocer el tercer piso de la casa o el tercer estado de conciencia llamado Dianoia se hace indispensable dejar de soñar, tenemos que despertar nuestra conciencia, tenemos que trabajar con la conciencia aquí y ahora. Tenemos que aprender a vivir en ese segundo piso en constante vigilia de nuestra propia vida, vigilando cada pensamiento, cada sentimiento y cada acción de manera consciente, dejar de ser simples máquinas al servicio del ego, dejar de ser simples robots dormidos, creyendo que pensamos, sentimos y actuamos, pero tristemente son los yoes los que dirigen nuestra vida. El tercer estado de conciencia es la autoconciencia, es indispensable que trabajemos realmente en conocernos a sí mismos. Creemos firmemente que nos conocemos así mismos, pero la realidad es que no nos conocemos. La máxima en el Templo de Delfos nos dice ¨Hombre conócete a ti mismo. ¨ Para conocernos a sí mismos necesitamos de la auto observación, de vigilarnos, para descubrir y conocer nuestra forma de pensar, nuestros sentimientos y nuestras acciones. Tener el hábito de la Meditación en la muerte del yo diariamente, de esta manera iremos eliminando los defectos descubiertos y comprendidos. Muerto un defecto se libera una virtud, un valor, un cierto porcentaje de conciencia atrapada queda liberada. Cuando logremos liberar toda la conciencia atrapada, es decir, cuando logremos con la ayuda de nuestra madre divina dar muerte a cada uno y a todos los agregados psicológicos. Poco a poco iremos teniendo esa auto conciencia, estaremos viviendo en el tercer piso, en el tercer estado de conciencia eliminando gradualmente los agregados psicológicos. Al eliminar totalmente el ego, tendremos derecho a pasar al cuarto piso de la casa, es decir conquistar el cuarto estado de conciencia también llamado NOUS. El cuarto piso de la casa es realmente formidable. sólo quien llega a la conciencia objetiva, al cuarto estado, puede estudiar las cosas en sí mismas, el mundo tal cual es. Quien llega al cuarto piso de la casa, es fuera de toda duda un iluminado, conoce por experiencia directa los misterios de la vida y de la muerte, posee la sabiduría, su sentido espacial está plenamente desarrollado. Ejemplos de personas que han llegado a este estado de conciencia continua los tenemos en: Jesús de Nazaret, Quetzalcóatl, Hermes Trismegisto, etc. Durante el sueño profundo podemos tener destellos del estado de vigilia. durante el estado de vigilia podemos tener destellos de autoconciencia. durante el estado de autoconciencia podemos tener destellos de conciencia objetiva. Si queremos llegar al despertar de la conciencia, a la autoconciencia, tenemos que trabajar con la conciencia aquí y ahora. es precisamente aquí en este mundo físico donde debemos trabajar para despertar conciencia, quien despierta aquí despierta en todas partes, en todas las dimensiones del Universo. Tratado Esotérico de Astrología Hermética. Samael Aun Weor Desde otro punto de vista se reconocen los cuatro estados de conciencia de la siguiente manera: El primer estado de la conciencia se denomina Eikasia. El segundo estado de conciencia es Pistis. El tercer estado de conciencia es Dianoia. El cuarto estado de conciencia es Nous. En el estado de conciencia de Eikasia se encuentran personas con las siguientes características: ignorancia, crueldad, barbarie, sueño demasiado profundo, mundo instintivo y brutal, estado infrahumano e irracional La parte más baja del hombre es irracional y subjetiva y se relaciona con los cinco sentidos ordinarios. Las personas con el estado de conciencia de Pistis toman como base las opiniones y creencias. Su forma de dirigir y organizar sus vidas está coordinada de acuerdo con sus creencias, prejuicios, sectarismos, fanatismo, teorías en las cuales no existe ningún género de percepción directa de la Verdad. Este estado de lucidez llamado Pistis es el nivel común de la humanidad. En el estado de conciencia llamado Dianoia las personas son estudiosas e intelectuales, son analíticas para resolver situaciones de la vida. Tienen conciencia cultural-intelectual, pensamiento científico, que les permite no hacer juicios anticipados. El pensamiento dianoético estudia los fenómenos y establece leyes. El pensamiento dianoético estudia los sistemas inductivo y deductivo con el propósito de utilizarlos en forma profunda y clara. Las personas con la conciencia Nous son de perfecta conciencia despierta. Nous es el estado de Turiya, (del sánscrito) es el Atman o Brahman, un estado de testigo eterno y unidad, libre de sufrimiento y dualidad. La perfecta iluminación interior profunda. Nous es legítima clarividencia objetiva, Nous es intuición, Nous es el mundo de los arquetipos divinales. El pensamiento noético es sintético, claro, objetivo, iluminado. Sólo aquellos que han penetrado en el mundo de la intuición objetiva, sólo quienes han alcanzado las alturas solemnes del pensamiento noético están verdaderamente despiertos e iluminados. Matrimonio Perfecto. Samael Aun Weor. Alma Liliana Carrasco Aguirre y Vicente Sáenz Flores El despertar de la conciencia en las leyendas y Mitos Sin lugar a dudas, un tema por demás desconocido por la gran mayoría de seres humanos es “El despertar de la Conciencia”, no hay una clase en las escuelas que hemos estado a lo largo de nuestra vida en la cual nos preparen, nos den instrucción o al menos nos informen esta cuestión del “despertar de la conciencia”. En estudios de media superior nos mencionan algunas filosofías, pero el enfoque que se le da a estas es meramente escolástico, teorías, autores que, en su momento nos servirán para tener un bagaje cultural digamos aceptable, en el mejor de los casos podríamos decir, cuando el estudiante tenga la suerte de moverse en un entorno medianamente cultural. Me atrevo a decir estimado lector que, en la mayoría de los casos, la mencionada filosofía de las escuelas e institutos es una de las clases menos populares, de entre el enorme conglomerado de estudiantes, una minoría muy “mínima”, llega a desarrollar interés en el tema. Nuestro interés en estos tiempos modernos de inteligencia artificial y pérdida de valores, está dirigido al placer, a la evasión de nuestras realidades personales, vivimos por decirlo de alguna manera en nuestra propia isla psicológica, que hemos creado a base de deslizar nuestro dedo sobre una pantalla táctil o presionar un botón. Las consecuencias de este mundo de fantasías y algoritmos adictivos empiezan ya a crear estragos en la sociedad moderna. La cultura actual basada en fantasías e historias que explotan al máximo las bajas pasiones del ser humano no dejan en la audiencia nada más que eso: fantasía, sueño, adormecimiento, anhelos que son inalcanzables, frustración, depresión, confusión. Sin mencionar que potencia al máximo la degeneración y la aceptación de conductas que nada tienen de positivas. En realidad, es difícil encontrar en la actualidad cultura que vaya dirigida a la conciencia, no quiere decir que no exista, pero es muy poco popular debido a esa pésima costumbre que hemos desarrollado de que todo sea fácil para nosotros, de que todo sea como una llamarada, que nos encienda y nos conmueva en un instante para pasar al siguiente. Devorando ávidamente una tras otra sin detenernos a analizar el contenido que llevamos a nuestra psique. Sin embargo, si nos detuviéramos un momento, pusiéramos un freno a esa carrera desbocada en nuestra adicción de información inútil, tomar un respiro y analizar con detenimiento, calma y un profundo deseo de extraer la preciosa gota de sabiduría trascendental de lo que la verdadera cultura nos entrega, nos sorprenderíamos. Recordemos las gloriosas épocas de nuestra niñez, cuando los cuentos de hadas, las princesas, los reinos lejanos llenos de magia y de seres increíbles, donde había ejemplos de valentía, coraje, determinación, estos inundaban nuestras tardes, nuestros sueños, nuestros inocentes juegos infantiles, donde cualquier rama era una espada, cualquier árbol un castillo encantado, cualquier montículo de tierra una montaña llena de peligros y monstros que debíamos derrotar y una muñeca que era la damisela en peligro, atrapada en la torre del castillo, debía ser rescatada. ¿Dónde quedaron esos sueños infantiles? ¿Acaso se perdieron en el tiempo? ¿Es que fueron devorados? ¿Qué magia oscura nos los ha arrebatado? ¡Oh! Mago que posees la visión de la bola de cristal, ¿podrías tu indicarnos el camino de regreso a esas historias, a esas tardes mágicas de nuestra vida infantil en donde moraban esos seres alados y esos animales parlantes y bondadosos? Basta mirar un poco a otras épocas, empaparse de historias épicas para darse cuenta que, aunque podemos leer cientos de historias, de cuentos, de narraciones fantástica, de aventuras, en donde encontraremos miles de personajes y situaciones complicadas que parecen no tener solución, siempre habrá un común denominador, una constante que cambia de nombre, de lugar, de apariencia pero que se mantiene impertérrita. La lucha de los opuestos, el bien y el mal. La necesidad incólume de salvar algo o alguien que representa el bien, la bondad, la luz. No olvidemos al legendario héroe que lleno de una férrea decisión se prepara para luchar contra las fuerzas de la oscuridad que rodean y tienen presa a su amada. Y también encontraremos un personaje que impulsa al héroe, que le ayuda en momento más difíciles, esa voz que lo invita a no rendirse jamás, puede ser un ser querido, un padre, una madre, inclusive un personaje fantástico, un mago, un hada, un animal místico y parlante, pero siempre haciendo esa labor. El héroe de estas historias va evolucionando, comienza pequeño indefenso, inseguro, pero va buscando dentro de sí mismo esa fuerza, impulsada por el maestro, el mago del castillo, o de la corte, su abuelo, esto sin duda nos representa al padre que está en secreto, nos da siempre el anhelo de salir de nuestro estado más básico, más material. Nos pone a prueba a cada paso, pero nos muestra el camino para conocer nuestro interior, adentrarnos a lo desconocido, enfrentarnos a lo más temible, las tinieblas que llevamos dentro. Surge entonces el amor como una pequeña y frágil luz que nos acompaña en este viaje, esta aventura, sin embargo, la oscuridad codiciosa de ese amor, lo atrapa, lo roba y lo separa del príncipe, del guerrero, del caballero aquel que empieza su travesía por las selvas espesas de la mente. Entonces viene la desesperación, el miedo, las voces derrotistas de nuestro interior gritando a toda voz: “¡No eres capaz!”, “¡No puedes lograrlo porque eres pequeño e insignificante!” Y la princesa, la damisela es raptada y encerrada en la torre negra, rodeada de espantosos acantilados, bosques de malezas hirientes, custodiada por monstruos, brujas malvadas, encantamientos oscuros, ejércitos interminables, legiones de demonios que roban su luz, que se alimentan de la desesperación del héroe, de su derrota, de su tristeza. Todo parece perdido, el caballero se abandona al vicio para olvidar, para evadirse de su miserable vida, se entrega al placer, al juego, a la materia, pero entonces llega el impulso de su padre de su madre divina, personificada por el hada madrina, por el viejo sabio de la corte aquella. El héroe ha tocado fondo, esta derrotado, lleno de defectos, débil, un gusano del lodo de la tierra tendría más valía que aquel otrora gallardo caballero. La llama de su amor arde aún en su corazón, comienza el doloroso viaje con apenas una espada de madera, su cuerpo no está en condiciones de levantar una espada de acero, comienza fortaleciendo su interior, matando los sueños, las apetencias, la inercia de la vida cotidiana, es criticado, rechazado vituperado, pero con la guía del sabio, se enfrenta a su soledad, el camino del héroe es solitario y largo, él lo sabe, ejercita su cuerpo y con gran esfuerzo logra obtener su primera armadura, es débil aún, pesada y difícil de maniobrar… la constancia, la perseverancia en el trabajo le distingue, le llaman lunático, por que rechaza el oro, los denarios, sólo busca algo: rescatar a su princesa, esa que todos han olvidado, esa que todos creen perdida, pero él sabe dentro de su corazón que ella vive, que le está esperando asi es que lucha, se prepara y cuando ya ha logrado vencer el miedo, el qué dirán, el derrotismo, la fantasía, emprende el camino con una nueva espada, la voluntad. El camino es largo, las pruebas muchas, los enemigos salen al camino cada día, otros le siguen ocultos entre las piedras, los matorrales, sumidos en la oscuridad donde no los puede ver… pero los siente, sabe que están ahí, esperando el momento de flaqueza para atacar con fuerza descomunal, han sido robustecidos por siglos, por eternidades que se pierden en el tiempo, no serán fáciles de vencer. Esta cada vez más cerca del castillo, puede ver la torre a lo lejos, donde la tenue luz de su amada apenas le ilumina un poco, es una luz cálida, una luz de amor. Se siente lleno de deseo por alcanzarla, por liberarla, desea unirse a ella y perderse en su brillo. Se llena de bríos, y comienza a explorar esas cavernas que le separan de ella, son demasiadas, cuarenta y nueve. La legión es el obstáculo más grande dentro de cada caverna hay tantos enemigos, su espada ahora del metal más brillante, se torna de fuego para destruir a más y más contrincantes, aunque él sabe que está perdido en aquel laberinto de cavernas, se siente a si mismo con Aladino luchando por encontrar la lampara, y liberar al genio. Un día, después de muchos años en guerra, alcanza a vislumbrar la luz del camino, el sendero se le presenta ante sus ojos incrédulos, camina zigzagueante, agotado pero alerta, como vigía en época de guerra, atento a los enemigos ocultos, seguro los encontrará detrás de la oscuridad de esa noche, habrá luna nueva y esos enemigos ahí se ocultan ha llegado el momento de enfrentarlos, el mago se presenta, el hada se presenta y le entregan una nueva armadura, una espada de fuego, lo abrazan, le impregnan de su amor, de su fuerza y el héroe se bate a muerte contra esos terribles monstruos. La lucha cruenta lo ha dejado agotado, su cuerpo apenas responde, el arduo trabajo ha dado su fruto, la torre está frente a él … su amada le espera, puede ver su resplandor por la ventana que tímidamente se abre para él, esa luz le llena el corazón, su fuerza parece recobrarse, la oscuridad se ha ido, la oscura luna ha desaparecido y en el horizonte se percibe la luz del amanecer, sube la escalera a toda prisa, saltando los peldaños con alegría… una lágrima corre por su mejilla, ha sido tanto tiempo, su amada lo recibe con los brazos abiertos, es tan bella, pura y luminosa. Se unen en un abrazo largamente anhelado, se vuelven uno. He allí la historia de un sinnúmero de cuentos, de leyendas, de cantares que llenaban las noches frente a la chimenea, frente a la fogata, esas historias nutrían a las personas y les inspiraban esos deseos de encontrar algo, de buscar algo que fuera digno de poseer…la conciencia. Ma de Guadalupe Ortiz Beneficios del despertar de la conciencia ¡Amigos!, nuestra conciencia está embotellada en miles y miles de defectos psicológicos, conforme vamos trabajando psicológicamente en la muerte del yo a través de las técnicas de meditación y con la ayuda de nuestra madre divina kundalini, es como vamos logrando poco a poco el despertar de nuestra conciencia. Cuando empezamos a experimentar poco a poco el despertar espiritual, los relámpagos de nuestra conciencia poco a poco se empiezan a manifestar en nosotros, especialmente durante las noches, cuando estamos en cuerpo astral, es entonces cuando “la perla seminal” “auto conciencia del Ser” se va desarrollando poco a poco en nuestro mundo interior trayéndonos los siguientes beneficios del despertar: 1.- Dejamos de temer a la muerte del cuerpo físico, el miedo a la muerte es reflejo de la ignorancia espiritual en la que estamos, conforme vamos despertando y nos vamos liberando de los apegos materiales que nos atan a este mundo, nos vamos dando cuenta que nuestra esencia o porcentaje de alma, es inmortal, tener cuerpo físico es como una muda de ropa, que en un momento la cambiamos por otra, así el cuerpo físico, cuando envejece lo cambiamos por otro cuando volvemos a renacer, a retornar a otro cuerpo de carne y hueso. Para aquellos que despiertan la conciencia, la muerte es tan dulce como el nacimiento, porque ambas cosas se necesitan desde el punto de vista científico, así como se necesita el día para hacer nuestra labor cotidiana y la noche para el reposo del cuerpo. Cuando despertamos la conciencia comprendemos entonces que, al desencarnar, debemos dedicarnos al reposo y olvidar por completo aquellas actividades propias de la VIDA CELULAR o MUNDO FÍSICO. Entonces podemos viajar felices por los espacios infinitos porque quedamos libres de las fuerzas de gravedad a que estamos sometidos en el mundo físico. Aquí no se trata de creer o no creer sino de comprobar. 2.- El despertar de la conciencia nos ayuda a comprender el hondo significado, mediante la experiencia directa, de las diferentes leyes cósmicas de la naturaleza como el retorno, la recurrencia, la ley del karma, la reencarnación, las leyes de evolución y de involución, etc. 3.- La conciencia despierta nos permite hacer negociaciones con los señores de la ley del karma en el palacio de la justicia divina, mundo causal ante el señor Anubis, negociando obras buenas a cambio de malas acciones evitando penas morales, problemas económicos o enfermedades. Nuestra madre divina se encarga de negociar la desintegración de yoes causales, iniciaciones esotéricas y cualquier avance espiritual con la ley divina. Es nuestra abogada. 4.- Nos hacemos conscientes del nivel espiritual en el que nos encontramos, en que dimensión interna estamos establecidos o en que sephirote de la cábala hebraica. 5.- Nos hacemos conscientes de las diferentes dimensiones de la naturaleza. Que son un todo único, se penetran y compenetran sin confundirse jamás. “La diversidad dentro de la unidad”, así también nuestros cuerpos internos coexisten en diferentes dimensiones, se penetran y compenetran sin confundirse jamás. 6.- Nos hacemos conscientes de que el tiempo no existe, es solo un concepto de nuestra mente, la conciencia de sí mismos, del Ser, es atemporal, eterna, todo lo que acontece en este mundo tridimensional es tan solo una sucesión de fenómenos naturales que medimos subjetivamente con una medida de tiempo. 7.- Cuando la conciencia empieza a despertar, los sueños desaparecen, con diez por ciento de conciencia despierta, desaparecen las guerras. 8.- El despertar de las Facultades Superlativas de la conciencia, nos llevan al conocimiento Divinal 10.- La conciencia despierta nos ayuda a tener Fe objetiva, porque experimentamos en forma directa las realidades del espíritu, de la naturaleza, del cosmos. No nos quedamos en vanas creencias. Por lo común la gente confunde la Fe con creer. La creencia es subjetiva, es de la mente intermedia y sensual. 11.- El despertar de la conciencia nos lleva a la apertura de la mente interior. Desarrollamos el sentido espacial, la cuarta unidad del razonamiento, pensamos en quinta dimensión. 12.- La conciencia despierta nos desarrolla el sentido instintivo de las percepciones cósmicas. En una ocasión el maestro Samael estaba ante una mesa, vio unas moscas haciendo ciertos movimientos circulares, intuyo en ese instante que en poco tiempo iba a temblar y asi fue. 13.- El despertar de la conciencia nos ayuda a comprobar los beneficios que prodiga la cristalización de la energía sexual; comprendemos que el fundamento de todo sistema religioso está en el trabajo con el espíritu santo, dejamos de creer en forma mecánica e inconsciente, aprendemos a valorizar las religiones en todo lo que representan. 14.- El despertar de la conciencia nos facilita estudiar a los pies del maestro en los mundos internos, conocer la sabiduría de los elementales de la naturaleza, el estudio de las memorias de la naturaleza o registros akáshicos, a través de los cuales podemos acceder a la historia de nuestro mundo tierra y de sus razas; conocer los misterios de la vida, de la muerte y de la resurrección 15.- La conciencia despierta nos permite tener contacto en lo interno o en lo físico con los hermanos mayores, que vienen del espacio exterior. 16.- El despertar de la conciencia nos permite visitar los Templos de la Logia Blanca, invocar a los ángeles, arcángeles, a nuestro ser para pedir ayuda, protección, consejo, sabiduría. 17.- La conciencia despierta nos ayuda a recordar los conocimientos de la gnosis para posteriores existencias. 18.- El centro permanente de conciencia, es la perla seminal en nosotros, nos convierte en hombres responsables, mientras estemos dormidos e inconscientes, carecemos de todo sentido de responsabilidad moral y espiritual, hoy decimos una cosa, mañana afirmamos otra diferente; somos seres no logrados. Sólo muriendo el Yo podemos establecer un Centro permanente de Conciencia dentro de nuestra esencia interior. Dicho Centro es eso que se llama Alma. Aparentemente somos hombres, mas no lo somos; porque no poseemos un centro de conciencia permanente, no tenemos una legítima individualidad, no tenemos autoconciencia; por tal motivo somos irresponsables. Decimos responsables en la forma de autoconciencia, responsables en el sentido trascendental de la palabra. A menor grado de Conciencia, menor grado de Karma, a mayor grado de Conciencia, mayor grado de responsabilidad. Mayor karma, “El que añade Sabiduría añade dolor”, dice Salomón. 15.- El despertar de la conciencia nos lleva a comportarnos como verdaderos humanos y manejar nuestra vida en todos los estados de conciencia, científicamente, podemos trascender la muerte segunda, de que tanto hablan las sectas dogmáticas. Y si no manejamos la vida en todas sus manifestaciones inteligentemente, corremos el riesgo inevitable de desintegramos, eso es lo que llaman la muerte segunda. 16.- En la Esencia, en la Conciencia, están las partículas de dolor del Omni-Cósmico, es decir, de nuestro Padre que está en secreto. Cada vez que nosotros erramos, Él sufre y sus partículas de dolor quedan depositadas en la Esencia, en la Conciencia; si las sabemos aprovechar, podemos mediante ellas despertar. En la Esencia están esos datos que urgentemente estamos necesitando para guiarnos por la Senda del Filo de la Navaja. La Conciencia despierta podrá orientarnos por la Senda del Filo de la Navaja, la Conciencia despierta nos entregará los datos que necesitamos para nuestra propia Liberación final. 17.- Con la conciencia libre, podemos estudiar, el origen del hombre en la Tierra, los días y las noches cósmicas; conocernos a sí mismos y conocer a los demás; experimentar los siete secretos indecibles, la verdadera historia de la luna, etc. 18.- Con la consciencia despierta podemos saber instantáneamente por intuición el significado oculto de toda estela, nicho, relieve, escritura antigua, pintura, códice, papiro, escultura, etc. 19.- Con el despertar de la conciencia nos damos cuenta cuando estamos desencarnados y no nos estancamos. Recordamos vidas pasadas. 20.- Los hombres de conciencia despierta reencarnan. 21.- La falta de recuerdo de las experiencias místicas en meditación no se debe a otra cosa sino a la falta de despertar de la Conciencia. Cuando uno está bien despierto, no se olvida de nada, recuerda todas sus experiencias íntimas con entera exactitud. 22.- Con conciencia despierta capturamos el hondo significado de las cosas que percibimos en la meditación, se profundiza nuestra comprensión. No solamente comprendemos una verdad, sino que, además, nos hacemos conscientes de esa verdad. 23.- El despertar de la conciencia nos impulsa a jugarnos hasta la última carta para lograr el desarrollo del fuego sagrado dentro de nosotros mismos y la unión con el íntimo, hacer conciencia del potencial de la kundalini nos da el impulso de dar hasta la última gota de nuestra sangre por ese algo de lo cual nos hemos hecho conscientes. ¡Amigos; ¡Que la luz de Cristo a través de la gnosis nos ilumine! Fraternalmente: Virgilio Cuautle Roldán. Acerca De La Conciencia En El Plano Astral. El maestro Samael Aun Weor, nos ilustra acerca de las leyes de retorno y recurrencia, menciona que el hombre es lo que es su vida, si un hombre no modifica nada dentro de sí mismo, si no transforma radicalmente su vida, si no trabaja sobre sí, mismo está perdiendo su tiempo miserablemente. La muerte es el regreso al comienzo mismo de su vida, con la posibilidad de repetirla nuevamente. Mucho se ha dicho en la literatura pseudo esotérica y pseudo ocultista sobre el tema de las vidas sucesivas, mejor es que nos ocupemos de las existencias sucesivas hablando del plano astral, que es una de las dimensiones a las que concurrimos en el instante en que nos quedamos dormidos. Podemos reflexionar y ocuparnos sobre la conciencia en esa dimensión, si la vida de cada uno de nosotros, con todos sus tiempos, es siempre la misma, repitiéndose de existencia en existencia, y de momento, el momento, a través de los innumerables siglos, nuestros descendientes incuestionablemente, continuamos en la simiente de nuestra progenie. Esto es algo que ya está demostrado. La vida de cada uno de nosotros en particular es una película viviente que, al morir, nos llevamos a la eternidad. Estos acontecimientos inevitablemente los tomaremos tal y como si fuese una película y la volveremos a proyectar en una nueva pantalla en este caso, en el mundo de los sueños repitiendo dramas, comedias y tragedias, durante las horas del sueño en cada situación, en la que nos dormimos se repetirán siempre las mismas circunstancias. Los actores de tales escenas, siempre repetidas son esas gentes que viven dentro de nuestro interior: los yoes. Si desintegramos esos actores, esos yoes que originan, siempre las mismas y repetidas escenas de nuestra vida de nuestro diario y vivir, entonces, la repetición de tales circunstancias de tales estados de conciencia sería algo más que imposible, obviamente, sin actores, no puede haber escenas. Cada uno de los personajes o yoes que en nuestro interior llevamos, repiten día tras día, noche tras noche, su mismo papel. Si los desintegramos, si el actor muere, el papel concluye, reflexionando seriamente sobre esos estados psicológicos, si durante el día nos identificamos en una aventura amorosa, en una situación de ira, en una situación de emociones de resentimiento, venganzas o comparaciones o algún otro estado egoico, indubitablemente, estos se proyectarán a las horas del sueño, si todo nuestro tiempo estuvo embutido, inmerso en llevar a cabo nuestras tareas diarias, el quehacer de la casa, el trabajo, la sociabilidad y comunicación con nuestro entorno y todo lo realizamos en forma inconsciente indubitablemente, esto se repetirá inconscientemente en el mundo durante las horas del sueño. Un ladrón, ¿Qué carga en su interior? Una cueva de ladrones, durante el día, con diversos compromisos delictuosos, pues es claro que durante las horas del sueño realizará sus mismas fechorías; un individuo perezoso, glotón, que deja pasar el tiempo, ese mismo estado psicológico se proyectará mientras duerme. Todos los compromisos de los yoes que dentro de nosotros moran, se suceden por debajo de nuestra razón, ocasionando inconsciencia, son hechos que ignoramos, cosas que nos suceden, acontecimientos que se procesan en el subconsciente e inconsciente. Con justa razón, se nos ha dicho que todo nos sucede, como cuando llueve o como cuando truena, solamente tenemos la ilusión de hacer, pero nada hacemos. Esto es realmente fatal y mecánico. Nuestra personalidad es tan solo un instrumento, de distintas gentes, de diversos estados de conciencia, que van y vienen mediante la cual, cada una de esas gentes, que son los yoes, cumplen sus compromisos, por debajo de nuestra capacidad cognitiva, suceden muchas cosas. Desgraciadamente ignoramos lo que, por debajo de nuestra razón, sucede, salir de esos estados de inconsciencia del estado tan lamentable en que se encuentra la psiquis, solo es posible muriendo en sí mismos, desintegrando el yo desintegrando el ego, ¿Cómo podríamos despertar sin morir previamente?, solo con la muerte adviene lo nuevo, si el germen no muere la planta no nace, quien despierta de verdad, adquiere por tal motivo, plena objetividad de su conciencia, iluminación auténtica, verdadera felicidad. Es fundamental y urgente, como inaplazable, despertar la conciencia durante todos los acontecimientos del día, lograr un estado de conciencia despierta, que ésta se repita durante las horas del sueño. Debemos detener la voluntad en el trabajo esotérico, tener un orden superior, ser templados, no murmuradores de las gentes ni glotones ni perezosos. El gnóstico debe recogerse diariamente a las 10:00 de la noche en su recámara, para practicar la meditación interna y levantarse en la aurora para practicar sus ejercicios, debe ser aseado, pulcro, decente, caballeroso, honrado, siempre cumplido, siempre alegre, nunca airado con nadie, ni contra nadie. Debe bañarse diariamente y vestir muy bien, el gnóstico no debe ser fanático. Debemos estudiar todo, rechazar lo inútil y aceptar lo útil. Dejar de ser neurasténico. Debemos cultivar la dulzura, la paciencia y el amor educar a nuestros hijos con sabiduría y amor. Cultivar en el hogar, la alegría, el amor. La neurastenia daña las flores de loto del alma, por eso cultivar las virtudes nos acerca al despertar de la conciencia en el plano astral. Como estudiantes gnósticos, debemos practicar con mucha voluntad, ser verdaderos yoguis, con gran perseverancia en la meditación interna, ser constantes, tenaces, infinitamente pacientes, así percibiremos las maravillas, de la septuplicidad del hombre, reconoceremos que el cuerpo físico es sagrado, que el cuerpo astral es sagrado, el cuerpo vital, los cuerpos internos y al ser consciente de ellos, podemos conocer las grandes maravillas de los mundos, superiores e incluso preparar nuestro cuerpo físico para una experiencia trascendente, como la ciencia jinas, pero primeramente requerimos, despertar la conciencia en el plano astral, los grandes maestros del yoga flotan en el aire cuando están practicando paranayama. Si tenemos un centro permanente de conciencia durante el día, entonces en el momento de ir a descansar a la cama, nuestro centro permanente de conciencia. nos permitirá visualizar ese proceso de la separación del cuerpo astral del cuerpo físico, hay muchos mete miedos que dicen que alguien se puede perder si sale en astral, eso es absurdo, pues todos los días salimos en cuerpo astral, pero con la conciencia dormida. Si nos auto observamos, ese impulso consciente, se repetirá en la quinta dimensión, en el mundo de los sueños o cuerpo astral, y entonces, como menciona el maestro Samael, podemos visitar los templos de sabiduría, los templos de sanación, los templos de belleza infinita. Estar presente ante los maestros de santidad para recibir humildemente sus enseñanzas, esta ciencia de aprender a permanecer consciente en el astral. Tenemos que fortalecerla. Si en el momento de tomar conciencia de que se está en el plano astral, nos identificamos con la emoción, pensamientos o sentimientos, es cuando generalmente hay sueños incongruentes y perdemos el estado de conciencia al identificarnos. Podemos llamar a los maestros Harpócrates, Babají, Matají, San Pedro, Oguara, en lo particular. Se ruega por el Cristo, se pide por el Cristo se suplica por el poder del Cristo. Entonces, los maestros nos asisten y pueden sacar el alma en su cuerpo astral, separándolo del físico y aun así ya estando en cuerpo, astral, se puede llamar para que ahora el cuerpo físico vaya a donde está el cuerpo astral y dar el paso a la ciencia jinas. Los devotos o practicantes deben dominar en esos instantes con gran voluntad la emoción. Exhortamos a todos los estudiantes de los diferentes grupos gnósticos, a tomar la elección de vivir conscientemente la experiencia del cuerpo astral, considerando que la muerte del ego es fundamental, así como la transmutación, con el sistema de matrimonio o de soltero. Por ejemplo, el paranayama egipcio, hay que practicarlo mucho para tener éxito en estos estudios esotéricos, precisamente todos estos ejercicios van generando una experiencia particular en el astral, se puede, y se debe ordenar al cuerpo que salga por la cabeza sideral del cuerpo astral y que entre en el devoto por esa puerta. El cuerpo obedece y entra en la conciencia del devoto. No el devoto en el astral. Es lo que se llama ocultismo práctico. Esto es lo que se necesita ahora urgentemente, ya los estudiantes de las distintas escuelas de ocultismo se cansaron de tantas teorías, lancémonos a la batalla y consigamos la victoria con voluntad, conciencia y amor. Francisco Ismael Moreno Luna El Recuerdo de Sí “Este olvido de sí mismo, esto de no recordarse a sí mismo, es realmente la causa causorum de toda la ignorancia humana”. (Samael Aun Weor. El Collar del Buda). Cuando nos olvidamos de sí mismos: al ser insultados terminamos muy enojados, posiblemente en un pleito y hasta en la cárcel; frente a un gran banquete sucumbimos y comemos indebidamente y más tarde caemos vino terminamos borrachos con todas sus desastrosas consecuencias; frente al coqueteo de una persona del sexo opuesto terminamos adulterando. ¿Qué es olvidarse de sí mismo? Identificarse con los sucesos de la vida, olvidarse de cuidar el cuerpo, olvidarse de relacionarse bien con el medio ambiente, olvidarse de la conciencia y del Ser. La Práctica del Recuerdo de Sí El recuerdo de sí es un estado de conciencia superior, en verdad tiene muchos matices por lo que no debemos tomarlo a la ligera o creer que ya lo vivimos; el recuerdo de sí es llevar a cabo un conjunto de variadas claves gnósticas para llegar a colocarse en ese estado de conciencia. Haz lo que haces: El recuerdo de Sí, por un lado, se refiere a colocar la conciencia en todo lo que hacemos, si caminamos, la conciencia debe ir caminando también; si comemos la conciencia no debe estar en otro lugar, sino disfrutando de los alimentos; si es hora de vestirse, nuestra conciencia no debería deambular en otros lugares, sino estar unida al momento en que vivimos. Recuerdo del Ser: El recuerdo de sí, en su parte más profunda se refiere a no olvidarse del Ser o espíritu divino, tener siempre presente que venimos de una chispa inmortal y divina. Y esto se logra en su parte más real cuando dejan de fluir los pensamientos y sentimientos. “¿Qué es lo que se llama, entonces, “acordarse de sí mismo”? Pues, sencillamente, “agotar el proceso del pensar”, aunque sea por unos instantes, o agotar todas las corrientes de deseos, emociones, pensamientos, sensaciones, así sea por unos cuantos minutos. En ese instante se ha “acordado de sí mismo”, ha venido a darse cuenta de que uno no es ni un pensamiento, ni los deseos, ni las emociones, ni las pasiones, que está más allá de todo eso el Ser..., el Ser...” (Samael Aun Weor. La Piedra Filosofal). Vivir en equilibro: Parecería que no nos olvidamos de sí mismos, al ser algún monje, ermitaño o yogui enclaustrado en algún monasterio o cueva, haciendo penitencias, ayunos, mortificaciones, dedicados a la oración y espiritualidad; sin embargo, no estamos cuidando como debe ser el cuerpo físico, que se nos ha dado para la auto realización, por lo que estamos olvidando una parte esencial. Por el contrario, un atleta o sencillamente una persona que se la pasa entre doctores, nutrición muy adecuada, ejercicio, aseo, etc., podríamos decir que, si está en recuerdo de sí, pero lamentablemente nos olvidamos de la conciencia, la tenemos arrumbada en algún rincón de sí mismos. Si nos olvidamos del medio ambiente en que vivimos, no pagamos la renta, no trabajamos, no limpiamos nuestro hogar, etc., vienen entonces muchos conflictos innecesarios. Eso también es olvidarse de sí mismos. Es claro que, lo que ahora más olvidamos es la conciencia, no la unimos a lo que hacemos, pero tampoco hay que olvidar el cuerpo y el medio ambiente. Recuerdo de sí, es vivir en equilibro entre cuerpo, conciencia y medio ambiente. No es una práctica mental: “- Estudiante. Maestro, ¿el Recuerdo de Sí es simplemente una actitud psicológica, o pensar “aquí estoy”, con un pensamiento presente de nosotros? - Maestro. “Si tú dices “aquí estoy”, puedes estar afirmando al robot; estás, sencillamente, afirmando el robot. El robot dice: “Sí, yo, aquí estoy” (he ahí el robot). De eso no se trata; se trata de no olvidarse de su propio Ser, que es algo diferente. Él vive normalmente en la Vía Láctea y no está encarnado actualmente en el robot, porque el Ego y el Ser son incompatibles. Se trata es de no olvidarse del Ser; no se trata de afirmar al robot, sino de afirmar al Ser, que es distinto”. (Samael Aun Weor. El Alimento de las Impresiones). La auto observación y el recuerdo de sí: “Aun cuando parezca increíble, cuando el estudiante se observa a sí mismo no se recuerda a sí mismo. Los aspirantes, fuera de toda duda, realmente no se sienten a sí mismos no son conscientes de sí mismos. Parece algo inverosímil que cuando el aspirante gnóstico auto observa su forma de reír, hablar, caminar, etc., se olvida de sí mismo, esto es increíble, pero cierto. Sin embargo, es indispensable tratar de recordarse a sí mismo, mientras se auto observa, esto es fundamental para lograr el despertar de la conciencia. Auto observarse, auto conocerse, sin olvidarse de sí mismo, es terriblemente difícil, pero espantosamente urgente para lograr el despertar de la conciencia”. (Samael Aun Weor. El Collar del Buda). Aceptar la vida como un trabajo interior: “Si mediante la comprensión del trabajo ustedes pueden aceptar la vida como trabajo, realmente, esotérico, entonces estarán en un estado constante de recuerdo de sí mismos. Este Estado de Conciencia de sí, los llevará a ustedes, naturalmente, al terreno viviente de la transformación de las impresiones, y así, normalmente (o supra normalmente, mejor dijéramos), al de una vida distinta, en lo que a ustedes naturalmente respecta”. (Samael Aun Weor. La Transformación de las Impresiones). Sabor interno: Nos comenta el maestro Samael Aun Weor, que el recuerdo de sí tiene un “sabor emocional” relacionado con el centro emocional superior, muy parecido al sentimiento que tenemos a esos sueños muy hermosos que alguna vez hemos tenido en la vida. “A aquellas personas muy selectas que han tenido momentos de recuerdo de sí en la vida, en los que vieron una cosa o a una persona común y corriente de un modo completamente nuevo, no les sorprenderá si les digo en este capítulo que tales momentos tienen la misma calidad o sabor interior que esos raros y extraños sueños relacionados con los dos centros, emocional y mental superior”. (Samael Aun Weor. La Doctrina Secreta de Anáhuac). Beneficios del Recuerdo de Sí La práctica del recuerdo de sí traería una serie de beneficios incalculables, entre algunos se encuentran: El recuerdo de sí y la salud: “Cuando uno mismo se da el choque del "Recuerdo de Sí", se produce realmente un cambio milagroso en todo el trabajo del cuerpo, de modo que las células reciben un alimento diferente”. (Samael Aun Weor. Psicología Revolucionaria). Eliminar la depresión: “En la depresión, los Cinco Centros de la Máquina, dijéramos, se hunden entre el agua y ya no funcionan; entonces viene el fracaso. Pero uno puede salir de la depresión. ¿Cómo? Mediante el recuerdo de sí mismo”. (Samael Aun Weor. La Piedra Filosofal). Equilibrio de los centros: “Con la recordación del propio Ser Interior Profundo, se produce, o se coopera, o se ayuda al surgimiento del Ser Individual en uno. Obviamente, cuando el Ser surge en uno, equilibra entonces los Cinco Centros de la máquina orgánica: Intelecto, Centro Emocional, Centro Motor, y el Centro Instintivo, y el Centro Sexual. En verdad, viene el equilibrio de los Cinco Centros de la máquina.” (Samael Aun Weor. Las siete mentes y los siete señores sublimes). La experiencia de lo real: “Grandes cosas se abren para uno, cuando no se olvida de su Ser, cuando se recuerda profundamente... Es aconsejable que los hermanos, diariamente, sea por cinco, diez minutos, un rato, media hora, una, se recuerden de sí mismos; que, sentados en un sillón, relajen su cuerpo totalmente; y un día podrán llegar a la experiencia de lo real; por ese camino (es un modo de actuar sobre el Centro Emocional por medio del Centro Motor). Adoptar uno, luego, esa actitud de la Mente (en plena relajación), vivenciando al Ser, sintiéndolo, experimentándolo, receptivo al SER, eso es fundamental... La personalidad debe volverse cada vez más pasiva y receptiva a la Palabra que viene de arriba, de lo Alto; esa Palabra viene a través de los Centros Superiores del Ser y llega a la Mente. Pero si no somos receptivos, si no aprendemos a relajarnos, si nos olvidamos de sí mismos, ¿cómo podremos recibir los mensajes que vienen a través de los Centros Superiores del Ser, de qué manera? Los hermanos deben comprender esto (quizás volvernos...), aprender a recibir la Palabra, captar su honda significación; Eso es fundamental, porque diariamente, debemos relajarnos y recordarnos a sí mismos, a nuestro propio Ser; así avanzaremos triunfantes”. (Samael Aun Weor. Saber Escuchar). Estados Jinas: “¿Como podría utilizar uno este poder atómico para entrar en el mundo de los jinas con cuerpo físico? No sería esto posible si uno se olvidara de sí Mismo. La intima recordación de sí mismos, le permite a uno usar las técnicas científicas que hemos enseñado en el «Libro Amarillo» para meter el cuerpo fisicoquímico en la Cuarta Vertical, o en la Quinta, o en la Sexta, o en la Séptima, etc. Pero aquellos que se olvidan de sí mismos, cuando intentan utilizar tales técnicas, no tienen capacidad de hacerlo, porque dependen del mundo sensorial externo, están embotellados en el dogma tridimensional de Euclides, están identificados con tantas e infinitas tonterías que existen en este mundo. Entonces al no tener capacidad para recordarse a sí mismos, menos podrían poner en actividad las potencias mágicas de la Física Nuclear en nosotros. Por tal motivo fracasan, no logran meter el cuerpo dentro de los Yinas o de los Jinas”. (Samael Aun Weor. Los 7 Radicales del Fuego y el Sello Hermético). Epílogo Es muy raro ingresar al estado de conciencia llamado: recuerdo de sí, normalmente nos encontramos en un estado de “coma”, hablando psicológicamente, si bien tenemos un 3% de conciencia libre, resulta paradójico, que nunca lo usamos. “La íntima recordación de sí mismo es algo más que analizarse a sí mismo, es un estado nuevo, que sólo se conoce a través de la experiencia directa. Todo ser humano ha tenido alguna vez esos momentos, estados de íntima recordación de sí mismo; tal vez en un instante de infinito terror, tal vez en la niñez o en algún viaje, cuando exclamamos: ¿Y qué hago yo por aquí? ¿Por qué estoy yo aquí?”. (Samael Aun Weor. El collar del Buda). Realizar las prácticas gnósticas en ausencia del recuerdo de Sí, hacen que pierdan fuerza y valor; el estado de conciencia llamado recuerdo de sí, es el “ingrediente secreto” que siempre hemos estado buscado para convertir en magia todo lo que hacemos y la “llave secreta” para abrir el portal del misterio… Jenaro Ismael Reyes Tovar y María Guadalupe Rodríguez Licea. Gnosis ICQ por internet. Filosofía De La Momentaneidad "Aprender a vivir de instante en instante, de momento en momento, sin preocupaciones de ninguna especie, sin formarse problemas, es lo más recomendable. Cuando uno aprende a vivir de segundo en segundo, sin proyectarse hacia el futuro y sin las cargas dolorosas del pasado, ve la vida desde otro ángulo, la mira en forma diferente". La plenitud del Ser puede concebirse como felicidad. Cuando el alma está plena, no busca estar en el futuro, ni se atormenta con el pasado. En el interior humano existe un punto matemático aquí y ahora, que se encuentra exactamente en este instante, ni un segundo adelante, ni un segundo atrás, es como los dos ejes de la vida, el horizontal y el vertical que se unen en el centro como en una cruz. El centro implica equilibrio, recuerdo de sí, atención plena. Al practicar el recuerdo de sí, se vive el momento sin la identificación con los problemas de la vida. Al identificarse con las circunstancias de la vida, se generan emociones negativas, penas o sufrimientos. Inclusive las situaciones agradables, pueden distraen a la conciencia de su centro, si existe la identificación. Por ejemplo, quienes tienen empleo, se olvidan del Ser porque están ocupados y quienes no tienen empleo, sufren y se preocupan, también se olvidan de su íntimo. El trabajo sobre sí mismo es la característica fundamental del camino vertical, es la senda de la gran rebelión. Este trabajo es psicológico y consiste en transformar el momento presente, aprendiendo a vivir de instante en instante. El pasado no se puede transformar porque ya no existe y el futuro es el resultado de lo que se hace en el ahora. Cuando la mente y las emociones se proyectan hacia adelante o atrás en el tiempo, se desconectan del ahora. A través de la auto observación se puede verificar que, si se tiene un problema económico, sentimental, o de cualquier índole, la mente se atormenta, los recuerdos lo fortalecen, los pensamientos sobre lo que “hubiera sido” provocan culpa, miedo o insatisfacción…, entonces adviene la desesperación, la incertidumbre y la ansiedad, pero si en ese momento, se detiene un instante, y se practica la auto reflexión; si se comprende que todo pasa, porque la vida es ilusoria y tarde o temprano termina, que ese problema, por muy grande que sea, tuvo un principio y tendrá un fin, entonces con asombro, se dará cuenta de que todo puede cambiar. Este trabajo psicológico consiste en transformar las reacciones mediante la confrontación lógica y la Auto- Reflexión Intima del Ser. La personalidad está acostumbrada a reaccionar de manera mecánica ante cualquier circunstancia, como una verdadera víctima de lo que ocurre, sin libertad para elegir los estados de ánimo que se viven y a expensas de lo que otros quieran provocar en la mente y en los sentimientos propios. Los problemas se resuelven aprendiendo a vivir de momento en momento, así como los niños viven el presente, sin preocuparse por el pasado o por el futuro, el estado de alerta novedad les permite tener mente espontánea, libre del peso del pasado y en estado receptivo. Vivir el presente es dejar de escuchar al mal secretario que es el ego, el yo, el mí mismo, para poder escuchar la voz del Ser interior profundo. El mal secretario no solamente traduce de acuerdo con sus prejuicios, miedos, temores, resentimientos, sino que también repite lo que tiene acumulado en la memoria del pasado. La mente por sí misma no puede resolver problemas porque se halla condicionada por las experiencias del pasado y proyecta el futuro de acuerdo a las ilusiones. Solamente la filosofía de la momentaneidad puede lograr que la mente se encuentre en estado de alerta, en plena atención, libre de prejuicios y preconceptos para ser receptiva y descubrir entonces lo nuevo, la verdad. La mente receptiva, abierta, sabe escuchar a la consciencia, al íntimo. Las memorias del pasado en la mente destruyen el amor, así como las ilusiones proyectadas al futuro, es mejor vivir el presente. “Muchos matrimonios que podrían verdaderamente ser felices, desgraciadamente no lo son debido a los viejos resentimientos acumulados en la memoria. Si los esposos y esposas vivieran el presente, como recién casados, el amor reinaría en los hogares, pero se necesita tener generosidad para olvidar los errores del pasado doloroso y vivir en plenitud, con verdadera felicidad”. (Samael Aun Weor). Vivir en el pasado es rememorar los resentimientos con lo que ocurrió en el pasado, identificarse con ellos otra vez, volver a sufrir e inclusive alimentar más el sufrimiento, perdiendo energía y conciencia con cada remembranza. El ego es memoria, se alimenta en el plano mental, emocional y causal con cada recordatorio, haciéndose más fuerte y provocando infelicidad. La filosofía de la momentaneidad requiere dejar de identificarse y vivir en los errores y sufrimientos del pasado y comprender el ahora como el único momento que se puede transformar. “El amor es eterno perdón”, no es compatible con los resentimientos, la decisión de vivir en plenitud y amor se encuentra en el presente, por eso se llama así. Comprender el significado del momento implica que el pensamiento, las emociones y la acción estén unidos en el ahora, liberarse de las ataduras del pasado, de las experiencias dolorosas, del sufrimiento de los ayeres y vivir en estado de alerta novedad. Las circunstancias difíciles, karmáticas, son el resultado de lo que se ha hecho con el ego en el pasado, por eso, en lugar de rememorar el sufrimiento, es mejor hacer buenas obras, para pagar las deudas pendientes, dejar de victimizarse y ayudar a los demás a sanar su afligido corazón. Susana Margarita Rodríguez Licea LA AUTO OBSERVACIÓN La Auto-Observación es mirarse a sí mismo con la finalidad de transformarse radicalmente. Se confunde la observación de sí mismo, con el conocer, pero son totalmente diferentes. La observación de sí, la atención dirigida hacia dentro de uno mismo, hacia lo que está sucediendo en nuestro interior, es algo positivo y cien por ciento activo, es un medio de transformación de sí mismo, y el conocer, es algo pasivo, que no nos transforma, no es un acto de atención. Conocemos que, en un instante dado, nos encontramos en un estado negativo, tal vez preocupados por algún problema, o en estado de desasosiego o incertidumbre, enojo, etc. pero esto no significa que lo estemos observando. Se conoce que estamos sentados en una silla en una sala, más esto no significa que estemos observando la silla. Muchas veces hemos sentido antipatía por alguien, nos cae mal, y decimos que, porque conocemos a esa persona, pero realmente conocer no es observar. Le tenemos antipatía así porque sí, porque nos viene en gana y muchas veces sin motivo alguno, uno advierte la multitud de pensamientos que se acumulan en nuestra mente, ese grupo de voces que hablan y gritan desordenadamente dentro de uno mismo, lo que están diciendo, las emociones desagradables que surgen en nuestro interior, el sabor desagradable que todo esto deja en nuestra psiquis, y obviamente en tal estado nos damos cuenta también de que interiormente estamos tratando muy mal a la persona a quién le tenemos antipatía. Y para ver todo esto se necesita incuestionablemente de una atención dirigida intencionalmente hacia adentro de nosotros mismos, auto-observarnos, necesitamos de una atención activa, no de una atención pasiva. Todo esto nos hace comprender que el conocer es algo completamente pasivo y mecánico, en contraste con la observación de sí, que es un acto consciente. Pensar y observar también son muy diferentes. Podemos pensar sobre sí mismo todo lo que queramos, pero esto no quiere decir que realmente nos estemos observando. Necesitamos descubrir en nuestra psiquis todos esos “Yoes” o defectos psicológicos; todo ese tren de pensamientos, emociones, deseos, pasiones, comedias privadas, dramas personales, elaboradas mentiras, discursos, excusas, morbosidades, lechos de placer, cuadros de lascivia, etc. comprender que dentro de cada uno de ellos existe un porcentaje de nuestra propia conciencia, y arrepentirnos de haberlos creado, y entonces exclamaremos. “Pero ¿qué está haciendo este Yo?” “¿Qué está diciendo?” “¿Qué es lo que quiere?” “¿Por qué me atormenta con su lujuria? “¿Con su ira?, etc. El sentido de la auto observación íntima se encuentra atrofiado en todo ser humano; pero si trabajamos seriamente, auto observándonos de momento en momento, se va desarrollando poco a poco en forma progresiva. Es necesario tomar nota sobre nuestros estados psicológicos diarios, si es que de verdad queremos cambiar definitivamente. Antes de acostarnos conviene que examinemos todos nuestros hechos ocurridos durante el día, entonces veremos dentro de sí mismos, en ese preciso instante de transición entre vigilia y sueño, sentimos dentro de nuestra propia mente distintas voces que hablan entre sí, son los distintos Yoes que deben romper toda conexión con los distintos centros de nuestra máquina humana. A medida que uno trabaja sobre sí mismo se va comprendiendo cada vez más y más, la necesidad de eliminar radicalmente de nuestra naturaleza interior todo eso que nos hace tan abominables. Mucho tenemos que eliminar y mucho tenemos que adquirir, por lo que es necesario hacer un inventario para saber cuánto nos sobra y cuánto nos falta, obvio que lo que nos sale sobrando, son todos esos defectos psicológicos que son algo inútil y perjudicial. Si queremos dejar de ser máquinas, al servicio de todos esos defectos psicológicos, si queremos despertar conciencia, es urgente empezar por conocernos a sí mismos y luego disolver nuestros defectos psicológicos. Cuando se elimina esos defectos, sólo queda en nosotros el SER verdadero. Un gran hombre, después de haberse estudiado a sí mismo descubrió que tenía doce defectos, que le estaban perjudicando. Este hombre dijo: "Así como es imposible cazar doce liebres al mismo tiempo, porque cazador que lo intentara no cazaría ninguna, así también es imposible acabar con mis doce defectos al mismo tiempo". Este hombre llegó a la conclusión de que sería mejor acabar primero un defecto y luego otro. Decidió dedicarle dos meses a cada defecto. Cuando el hombre llegó a los 24 meses ya no tenía los defectos, había acabado con los defectos que le impedían llegar al triunfo. El resultado fue maravilloso. Este hombre se convirtió en el primer ciudadano de los Estados Unidos, su nombre: Benjamín Franklin. Silvia Serrano Psicología Revolucionaria. Capitulo XXI. El Despertar del Hombre. CAPITULO IV El Despertar de la Conciencia La conciencia es hoy en día lo más digno, lo más sagrado que habita en el ser humano, lamentablemente ésta se encuentra presa, enfrascada, embotellada, es decir, no es libre, se halla dormida; desgraciadamente. Los seres humanos vivimos con la conciencia dormida, trabajamos dormidos, conducimos soñando. Caminamos y actuamos como sonámbulos. En el ser humano existe un 97% de subconciencia y un 3% de conciencia libre, despierta. Pero lo más grave es que existen personas que en la actualidad no alcanzan el 3% de conciencia despierta; hay quienes tienen un 2%, incluso hay quienes solo poseen un 1%. Lo más lamentable es que no nos damos cuenta de ello. Si se le dice a alguien que está dormido, no lo creería, jamás aceptamos tal situación y en modo alguno se acepta, antes bien se toma como un insulto, como una ofensa. Es necesario despertar, pero ante todo urge (primero que nada) convencernos y aceptar que estamos psicológicamente dormidos. Cuando uno lo acepta es señal o síntoma de que quiere despertar. Esto es similar a un loco, los locos jamás aceptan que lo están, y cuando uno de ellos acepta que está loco, es señal inequívoca de que está mejorando. Lo mismo sucede con las gentes que tienen la conciencia dormida, no aceptan la realidad de que están dormidas, pero cuando ya lo aceptan nos indica que quieren despertar. Lamentablemente hoy en día existen muchos distractores que nos sumen más en la inconciencia: la televisión, los videojuegos, los teléfonos celulares; nos mantienen por horas embobados en las redes sociales, es algo que para nada nos ayuda al despertar de nuestra conciencia. Es importante saber que una conciencia despierta nos ayuda a conocernos, nos permite recordar nuestras vidas pasadas, nos lleva a conocer la realidad de las dimensiones superiores, etc. ¿Cómo lograr despertar? Obviamente ya sabemos que el fundamento está en la disolución del ego, eso es incuestionable. Pero claro tenemos que ayudarnos con distintos métodos y procedimientos. Todo lo que coadyuve para el despertar es útil. Veamos la siguiente técnica: “Es necesario dividir la atención en tres partes: Primero: SUJETO, OBJETO Y LUGAR. Sujeto: No olvidarse de uno mismo, cuando uno se olvida de sí mismo, comete en la vida muy graves errores. Por ejemplo, si nos olvidamos de nosotros cuando alguien más nos invita una copa de vino, terminamos embriagados, cuando nos olvidamos ante un insultador, terminaremos peleando etc. Es pues indispensable no olvidarse jamás de sí mismo, es necesario auto vigilarse, auto observarse, controlando la mente y las “entrillas” es decir, los sentidos. Objeto: Si, por ejemplo, ve un hermoso objeto: un traje, un anillo, un perfume, un vestido o lo que sea, si uno se “encanta” con el objeto que está viendo, caeremos en la subconciencia, porque nos olvidamos de nosotros mismos. Al ver el objeto hay varios procesos: primero “identificación” se olvida uno de sí mismo y se identifica como el objeto. Después viene la fascinación: queda uno pasmado ante aquel objeto y hasta nos endeudaríamos para comprarlo. “Sueño profundo de la conciencia” Nos obsesionamos tanto que sufrimos internamente al no poder tener dicho objeto. Creemos que seriamos muy felices al tenerlo, pero jamás la felicidad se consigue con las pertenencias. Recapitulemos: desde que se inventó la televisión, las computadoras, los videojuegos y lo que es peor, el teléfono celular. Esta ha llevado a la pérdida de valores, pasamos horas en las pantallas, vivimos enajenados, ya no hay convivencia familiar, resulta absurdo que hoy las familias se comuniquen por teléfono, estando incluso, en la misma casa. Lugar: Uno debe mirar todo lugar en el que se encuentra, de forma detenida, aun siendo un lugar conocido. La sala de la casa, la recamara, hay que mirarla todos los días como algo nuevo, tratar de verla en forma diferente. A donde quiera que uno llegue lo primero que debemos decir es “¿Bueno porque estoy aquí, que tengo que ver en este lugar?” Eso es indispensable si se quiere empezar a despertar conciencia, no olvidemos que mediante la división de la atención en tres partes: sujeto, objeto y lugar y estaremos en el proceso del despertar. Jose Armando Ortiz González ¿Qué es la Conciencia? Si bien se cometía el error de dar el calificativo de “muy consciente” a una persona intelectual o con cierto grado de inteligencia, es urgente definir dentro de la Gnosis este término: Conciencia en el hombre es la capacidad de APREHENSIÓN DE CONOCIMIENTO INTERIOR, totalmente independiente de toda actividad mental. Esta facultad, por lo tanto, es la que nos permite el conocimiento pleno, y directo, de sí mismos. La Psicología Revolucionaria nos enseña que solo el individuo puede conocerse a sí mismos, en forma plena y total. Únicamente el individuo sabe si en un momento dado está consciente o no, y que antes de ese momento de consciencia no lo era. Desafortunadamente, por el grado de degeneración y fascinación actual, son muy raros los momentos en que una persona llega a estar consciente, después de lo cual, guarda el recuerdo de una fuerte experiencia, sin ánimo y sin urgencia de extender dicho estado. Solo ante circunstancias extraordinarias tales como un instante de peligro supremo, durante una intensa emoción o en alguna nueva situación inesperada, es que tenemos chispazos de consciencia despierta en nuestra vida. Es una absoluta desgracia que el ser humano no tenga dominio o control sobre tales estados fugaces de consciencia para evocarlos o para hacerlos continuos. Entonces la conciencia del ser humano no es estable, sino que duerme profundamente. Vivimos soñando, todo lo hacemos soñando y por supuesto, jamás aceptaríamos que se tiene la conciencia dormida. El profesionista que ejerce día a día su carrera, el laborioso y esforzado trabajador o la devota ama de casa no aceptaríamos, por orgullo, que todo lo hacemos con la conciencia dormida y es que, si súbitamente nos diéramos cuenta de que soñamos, huiríamos avergonzados de las escenas que montamos con frecuencia en nuestra vida cotidiana. Estamos absolutamente convencidos de que ya somos autoconscientes y ese es un primer gran impedimento para el despertar. La ilusión de ser conscientes nace de la memoria y de todos los procesos del pensamiento. Toda persona que haya despertado, aunque sea momentáneamente sabe por experiencia propia que existen distintos grados de consciencia observables en uno mismo. Primero: TIEMPO. ¿Cuánto tiempo permanecimos conscientes? Segundo: FRECUENCIA. ¿Cuántas veces hemos despertado conciencia? Tercero: AMPLITUD Y PENETRACIÓN. ¿De qué se era consciente? La Psicología Revolucionaria y la Philokalia señalan que con grandes disciplinas y tremendos súper-esfuerzos de tipo muy especial, se puede despertar la consciencia y hacerla continua y controlable. Con un gran esfuerzo, y no es exageración, el ser humano actúa podría mantenerse consciente un par de minutos. ¿Y cómo sería una persona de conciencia despierta? El ejemplo lo tenemos en los grandes fundadores de religiones, verdaderos hombres y mujeres como Buda, Jesús, María, Hermes, Quetzalcóatl, etc., ellos poseyeron conciencia continua. La EDUCACIÓN FUNDAMENTAL afirma que el hombre puede LOGRAR el control de la CONCIENCIA y adquirir AUTO-CONCIENCIA. La PSICOLOGÍA REVOLUCIONARIA tiene métodos, procedimientos científicos para DESPERTAR CONCIENCIA. Si queremos DESPERTAR CONCIENCIA necesitamos empezar por examinar, estudiar y luego eliminar todos los obstáculos que se nos presentan en el camino. Rubén Soto O. Bibliografía: Psicología Revolucionaria, Educación Fundamental. Instituto Cultural Quetzalcóatl La sabiduría del Ser 109