La Auto Observación

La Auto Observación. Autor: Lupita Ortiz

La Auto Observación. Autor: Lupita Ortiz

La Auto-Observación es mirarse a sí mismo con la finalidad de transformarse radicalmente.

Se confunde la observación de sí mismo, con el conocer, pero son totalmente diferentes.

La observación de sí, la atención dirigida hacia dentro de uno mismo, hacia lo que está sucediendo en nuestro interior, es algo positivo y cien por ciento activo, es un medio de transformación de sí mismo, y el conocer, es algo pasivo, que no nos transforma, no es un acto de atención.

Conocemos que, en un instante dado, nos encontramos en un estado negativo, tal vez preocupados por algún problema, o en estado de desasosiego o incertidumbre, enojo, etc. pero esto no significa que lo estemos observando. Se conoce que estamos sentados en una silla en una sala, más esto no significa que estemos observando la silla.

Muchas veces hemos sentido antipatía por alguien, nos cae mal, y decimos que, porque conocemos a esa persona, pero realmente conocer no es observar. Le tenemos antipatía así porque sí, porque nos viene en gana y muchas veces sin motivo alguno, uno advierte la multitud de pensamientos que se acumulan en nuestra mente, ese grupo de voces que hablan y gritan desordenadamente dentro de uno mismo, lo que están diciendo, las emociones desagradables que surgen en nuestro interior, el sabor desagradable que todo esto deja en nuestra psiquis, y obviamente en tal estado nos damos cuenta también de que interiormente estamos tratando muy mal a la persona a quién le tenemos antipatía.

Y para ver todo esto se necesita incuestionablemente de una atención dirigida intencionalmente hacia adentro de nosotros mismos, auto-observarnos, necesitamos de una atención activa, no de una atención pasiva.

Todo esto nos hace comprender que el conocer es algo completamente pasivo y mecánico, en contraste con la observación de sí, que es un acto consciente.

Pensar y observar también son muy diferentes. Podemos pensar sobre sí mismo todo lo que queramos, pero esto no quiere decir que realmente nos estemos observando. Necesitamos descubrir en nuestra psiquis todos esos “Yoes” o defectos psicológicos; todo ese tren de pensamientos, emociones, deseos, pasiones, comedias privadas, dramas personales, elaboradas mentiras, discursos, excusas, morbosidades, lechos de placer, cuadros de lascivia, etc. comprender que dentro de cada uno de ellos existe un porcentaje de nuestra propia conciencia, y arrepentirnos de haberlos creado, y entonces exclamaremos. “Pero ¿qué está haciendo este Yo?” “¿Qué está diciendo?” “¿Qué es lo que quiere?” “¿Por qué me atormenta con su lujuria? “¿Con su ira?, etc.

El sentido de la auto observación íntima se encuentra atrofiado en todo ser humano; pero si trabajamos seriamente, auto observándonos de momento en momento, se va desarrollando poco a poco en forma progresiva.

Es necesario tomar nota sobre nuestros estados psicológicos diarios, si es que de verdad queremos cambiar definitivamente.

Antes de acostarnos conviene que examinemos todos nuestros hechos ocurridos durante el día, entonces veremos dentro de sí mismos, en ese preciso instante de transición entre vigilia y sueño, sentimos dentro de nuestra propia mente distintas voces que hablan entre sí, son los distintos Yoes que deben romper toda conexión con los distintos centros de nuestra máquina humana.

A medida que uno trabaja sobre sí mismo se va comprendiendo cada vez más y más, la necesidad de eliminar radicalmente de nuestra naturaleza interior todo eso que nos hace tan abominables.

Mucho tenemos que eliminar y mucho tenemos que adquirir, por lo que es necesario hacer un inventario para saber cuánto nos sobra y cuánto nos falta, obvio que lo que nos sale sobrando, son todos esos defectos psicológicos que son algo inútil y perjudicial.

Si queremos dejar de ser máquinas, al servicio de todos esos defectos psicológicos, si queremos despertar conciencia, es urgente empezar por conocernos a sí mismos y luego disolver nuestros defectos psicológicos. Cuando se elimina esos defectos, sólo queda en nosotros el SER verdadero.

Un gran hombre, después de haberse estudiado a sí mismo descubrió que tenía doce defectos, que le estaban perjudicando. Este hombre dijo:

"Así como es imposible cazar doce liebres al mismo tiempo, porque cazador que lo intentara no cazaría ninguna, así también es imposible acabar con mis doce defectos al mismo tiempo".

Este hombre llegó a la conclusión de que sería mejor acabar primero un defecto y luego otro. Decidió dedicarle dos meses a cada defecto.

Cuando el hombre llegó a los 24 meses ya no tenía los defectos, había acabado con los defectos que le impedían llegar al triunfo. El resultado fue maravilloso. Este hombre se convirtió en el primer ciudadano de los Estados Unidos, su nombre: Benjamín Franklin.

Psicología Revolucionaria. Capitulo XXI. El Despertar del Hombre. CAPITULO IV

Silvia Serrano

Silvia Serrano

Imagen: La Auto Observación. Autor: Lupita Ortiz.

Descargar en: Word | Word Comprimido | Pdf | Solo Texto | Índice | 01 | 02 | 03 | 04 | 05 | 06 | 07 | 08 | 09 | 10 | 11 | 12
Suscribirme