El despertar de la conciencia en las leyendas y Mitos

El despertar de la conciencia en las leyendas y Mitos. Autor: Lupita Ortiz.
Sin lugar a dudas, un tema por demás desconocido por la gran mayoría de seres humanos es “El despertar de la Conciencia”, no hay una clase en las escuelas que hemos estado a lo largo de nuestra vida en la cual nos preparen, nos den instrucción o al menos nos informen esta cuestión del “despertar de la conciencia”. En estudios de media superior nos mencionan algunas filosofías, pero el enfoque que se le da a estas es meramente escolástico, teorías, autores que, en su momento nos servirán para tener un bagaje cultural digamos aceptable, en el mejor de los casos podríamos decir, cuando el estudiante tenga la suerte de moverse en un entorno medianamente cultural. Me atrevo a decir estimado lector que, en la mayoría de los casos, la mencionada filosofía de las escuelas e institutos es una de las clases menos populares, de entre el enorme conglomerado de estudiantes, una minoría muy “mínima”, llega a desarrollar interés en el tema.
Nuestro interés en estos tiempos modernos de inteligencia artificial y pérdida de valores, está dirigido al placer, a la evasión de nuestras realidades personales, vivimos por decirlo de alguna manera en nuestra propia isla psicológica, que hemos creado a base de deslizar nuestro dedo sobre una pantalla táctil o presionar un botón. Las consecuencias de este mundo de fantasías y algoritmos adictivos empiezan ya a crear estragos en la sociedad moderna.
La cultura actual basada en fantasías e historias que explotan al máximo las bajas pasiones del ser humano no dejan en la audiencia nada más que eso: fantasía, sueño, adormecimiento, anhelos que son inalcanzables, frustración, depresión, confusión. Sin mencionar que potencia al máximo la degeneración y la aceptación de conductas que nada tienen de positivas. En realidad, es difícil encontrar en la actualidad cultura que vaya dirigida a la conciencia, no quiere decir que no exista, pero es muy poco popular debido a esa pésima costumbre que hemos desarrollado de que todo sea fácil para nosotros, de que todo sea como una llamarada, que nos encienda y nos conmueva en un instante para pasar al siguiente. Devorando ávidamente una tras otra sin detenernos a analizar el contenido que llevamos a nuestra psique.
Sin embargo, si nos detuviéramos un momento, pusiéramos un freno a esa carrera desbocada en nuestra adicción de información inútil, tomar un respiro y analizar con detenimiento, calma y un profundo deseo de extraer la preciosa gota de sabiduría trascendental de lo que la verdadera cultura nos entrega, nos sorprenderíamos.

El despertar de la conciencia en las leyendas y Mitos. Autor: Lupita Ortiz.
Recordemos las gloriosas épocas de nuestra niñez, cuando los cuentos de hadas, las princesas, los reinos lejanos llenos de magia y de seres increíbles, donde había ejemplos de valentía, coraje, determinación, estos inundaban nuestras tardes, nuestros sueños, nuestros inocentes juegos infantiles, donde cualquier rama era una espada, cualquier árbol un castillo encantado, cualquier montículo de tierra una montaña llena de peligros y monstros que debíamos derrotar y una muñeca que era la damisela en peligro, atrapada en la torre del castillo, debía ser rescatada.
¿Dónde quedaron esos sueños infantiles? ¿Acaso se perdieron en el tiempo? ¿Es que fueron devorados? ¿Qué magia oscura nos los ha arrebatado?
¡Oh! Mago que posees la visión de la bola de cristal, ¿podrías tu indicarnos el camino de regreso a esas historias, a esas tardes mágicas de nuestra vida infantil en donde moraban esos seres alados y esos animales parlantes y bondadosos?
Basta mirar un poco a otras épocas, empaparse de historias épicas para darse cuenta que, aunque podemos leer cientos de historias, de cuentos, de narraciones fantástica, de aventuras, en donde encontraremos miles de personajes y situaciones complicadas que parecen no tener solución, siempre habrá un común denominador, una constante que cambia de nombre, de lugar, de apariencia pero que se mantiene impertérrita. La lucha de los opuestos, el bien y el mal. La necesidad incólume de salvar algo o alguien que representa el bien, la bondad, la luz.
No olvidemos al legendario héroe que lleno de una férrea decisión se prepara para luchar contra las fuerzas de la oscuridad que rodean y tienen presa a su amada. Y también encontraremos un personaje que impulsa al héroe, que le ayuda en momento más difíciles, esa voz que lo invita a no rendirse jamás, puede ser un ser querido, un padre, una madre, inclusive un personaje fantástico, un mago, un hada, un animal místico y parlante, pero siempre haciendo esa labor.
El héroe de estas historias va evolucionando, comienza pequeño indefenso, inseguro, pero va buscando dentro de sí mismo esa fuerza, impulsada por el maestro, el mago del castillo, o de la corte, su abuelo, esto sin duda nos representa al padre que está en secreto, nos da siempre el anhelo de salir de nuestro estado más básico, más material. Nos pone a prueba a cada paso, pero nos muestra el camino para conocer nuestro interior, adentrarnos a lo desconocido, enfrentarnos a lo más temible, las tinieblas que llevamos dentro.
Surge entonces el amor como una pequeña y frágil luz que nos acompaña en este viaje, esta aventura, sin embargo, la oscuridad codiciosa de ese amor, lo atrapa, lo roba y lo separa del príncipe, del guerrero, del caballero aquel que empieza su travesía por las selvas espesas de la mente.
Entonces viene la desesperación, el miedo, las voces derrotistas de nuestro interior gritando a toda voz: “¡No eres capaz!”, “¡No puedes lograrlo porque eres pequeño e insignificante!” Y la princesa, la damisela es raptada y encerrada en la torre negra, rodeada de espantosos acantilados, bosques de malezas hirientes, custodiada por monstruos, brujas malvadas, encantamientos oscuros, ejércitos interminables, legiones de demonios que roban su luz, que se alimentan de la desesperación del héroe, de su derrota, de su tristeza.
Todo parece perdido, el caballero se abandona al vicio para olvidar, para evadirse de su miserable vida, se entrega al placer, al juego, a la materia, pero entonces llega el impulso de su padre de su madre divina, personificada por el hada madrina, por el viejo sabio de la corte aquella. El héroe ha tocado fondo, esta derrotado, lleno de defectos, débil, un gusano del lodo de la tierra tendría más valía que aquel otrora gallardo caballero.
La llama de su amor arde aún en su corazón, comienza el doloroso viaje con apenas una espada de madera, su cuerpo no está en condiciones de levantar una espada de acero, comienza fortaleciendo su interior, matando los sueños, las apetencias, la inercia de la vida cotidiana, es criticado, rechazado vituperado, pero con la guía del sabio, se enfrenta a su soledad, el camino del héroe es solitario y largo, él lo sabe, ejercita su cuerpo y con gran esfuerzo logra obtener su primera armadura, es débil aún, pesada y difícil de maniobrar… la constancia, la perseverancia en el trabajo le distingue, le llaman lunático, por que rechaza el oro, los denarios, sólo busca algo: rescatar a su princesa, esa que todos han olvidado, esa que todos creen perdida, pero él sabe dentro de su corazón que ella vive, que le está esperando asi es que lucha, se prepara y cuando ya ha logrado vencer el miedo, el qué dirán, el derrotismo, la fantasía, emprende el camino con una nueva espada, la voluntad.
El camino es largo, las pruebas muchas, los enemigos salen al camino cada día, otros le siguen ocultos entre las piedras, los matorrales, sumidos en la oscuridad donde no los puede ver… pero los siente, sabe que están ahí, esperando el momento de flaqueza para atacar con fuerza descomunal, han sido robustecidos por siglos, por eternidades que se pierden en el tiempo, no serán fáciles de vencer.
Esta cada vez más cerca del castillo, puede ver la torre a lo lejos, donde la tenue luz de su amada apenas le ilumina un poco, es una luz cálida, una luz de amor. Se siente lleno de deseo por alcanzarla, por liberarla, desea unirse a ella y perderse en su brillo. Se llena de bríos, y comienza a explorar esas cavernas que le separan de ella, son demasiadas, cuarenta y nueve.
La legión es el obstáculo más grande dentro de cada caverna hay tantos enemigos, su espada ahora del metal más brillante, se torna de fuego para destruir a más y más contrincantes, aunque él sabe que está perdido en aquel laberinto de cavernas, se siente a si mismo con Aladino luchando por encontrar la lampara, y liberar al genio.
Un día, después de muchos años en guerra, alcanza a vislumbrar la luz del camino, el sendero se le presenta ante sus ojos incrédulos, camina zigzagueante, agotado pero alerta, como vigía en época de guerra, atento a los enemigos ocultos, seguro los encontrará detrás de la oscuridad de esa noche, habrá luna nueva y esos enemigos ahí se ocultan ha llegado el momento de enfrentarlos, el mago se presenta, el hada se presenta y le entregan una nueva armadura, una espada de fuego, lo abrazan, le impregnan de su amor, de su fuerza y el héroe se bate a muerte contra esos terribles monstruos.
La lucha cruenta lo ha dejado agotado, su cuerpo apenas responde, el arduo trabajo ha dado su fruto, la torre está frente a él … su amada le espera, puede ver su resplandor por la ventana que tímidamente se abre para él, esa luz le llena el corazón, su fuerza parece recobrarse, la oscuridad se ha ido, la oscura luna ha desaparecido y en el horizonte se percibe la luz del amanecer, sube la escalera a toda prisa, saltando los peldaños con alegría… una lágrima corre por su mejilla, ha sido tanto tiempo, su amada lo recibe con los brazos abiertos, es tan bella, pura y luminosa. Se unen en un abrazo largamente anhelado, se vuelven uno.
He allí la historia de un sinnúmero de cuentos, de leyendas, de cantares que llenaban las noches frente a la chimenea, frente a la fogata, esas historias nutrían a las personas y les inspiraban esos deseos de encontrar algo, de buscar algo que fuera digno de poseer…la conciencia.

Ma de Guadalupe Ortiz
Imagenes: El despertar de la conciencia en las leyendas y Mitos. Autor: Lupita Ortiz.