CÍRCULO DE LOS GLADIADORES

Zona Arqueológica Cempoala, Fotografías tomadas por alumnos del ICQ

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La antropología gnóstica es una filosofía perene y universal, los principios que la integran se hallan latentes en las civilizaciones antiguas de cualquier parte del mundo. Por ejemplo, la esencia del salvador salvado, es un principio fundamental que ha inspirado la construcción de ciudades como Cempoala, con materiales que han resistido el transcurso de las edades, para instruir al ser humano de cada época sobre la salvación del alma, venciendo los propios pecados y evocando la ayuda de las inteligencias divinas. Transvalorizando el sacrificio que los grandes maestros han realizado para unir la sustancia Cristónica con nuestra esencia a través del tiempo y del espacio.

Los principios de la sabiduría que se entregaron en Mesoamérica, son los mismos que se estudiaron en Egipto, en la India o en el Tíbet. Por ello es posible realizar trasposiciones entre la cultura Totonaca con la mixteca o maya, y también con culturas de otros continentes, como es el caso de Egipto.

El círculo de los gladiadores es una muestra clara de la universalidad de la gnosis. Consiste en una construcción circular integrada por 42 almenas o figuras en forma de sillas, a semejanza de los 42 tronos para los 42 jueces de la ley del Karma de los egipcios. La ley de causa y efecto, según Helena Petronila Blavatsky, fundadora de la teosofía, rige desde el simple movimiento de las hojas de los árboles, hasta los destinos humanos y el movimiento de los mundos. No existe causa sin efecto ni efecto sin causa.

Para los egipcios, el regente de la ley es el señor Anubis, y tiene a su disposición a 42 arcontes del destino, los totonacas no ignoraban la ley de causa y efecto y la representaron en este circular que alude a los 42 jerarcas o jueces que gobiernan las leyes de causa y efecto en nuestro mundo Tierra.

Es importante recordar que, en los mundos superiores de conciencia, existen templos sagrados presididos por inteligencias divinas, como es el caso del templo de Maat, el templo de la justicia cósmica. En ese templo, mencionan los egipcios, que existe la sala de las dos verdades y los 42 jueces de la ley. Una de las verdades es la de Mat o justicia cósmica, representada por una pluma y la otra verdad, simbolizada por el corazón del difunto, quien se presenta, después de morir, ante el tribunal divino para ser juzgado.

Los totonacas sabían que, al morir, la vida reciente es revisada y revivida en forma retrospectiva. Al concluir la retrospección, el alma es presentada ante el tribunal de Dios y los ángeles de la ley para ser juzgada por sus obras en el mundo, y, dependiendo del resultado, se le abren tres posibilidades: puede regresar a una nueva matriz para renacer con un nuevo cuerpo físico, puede pasar una época de vacaciones en los mundos de la luz y de la felicidad o, por último, puede entrar a los mundos infiernos con todas sus penas y sinsabores. Entre los nahuas se sabía que, quienes fueron dignos, después del juicio tienen unas vacaciones en el Tlalocan o paraíso de Tláloc, mientras que, quienes fueron perversos, ingresan a los mundos inferiores.

El juicio ante la ley divina es común para todo aquél que muere, pero también existen otros tipos de juicios que realizan los jerarcas de la ley, los juicios de la muerte del yo. La muerte del ego tiene una didáctica precisa que era plenamente conocida por los totonacas, El primer paso consiste en descubrirlo, el segundo en comprenderlo y el tercero, en eliminarlo.

El descubrimiento del ego es posible mediante la auto observación, la atención plena de momento en momento de la vida cotidiana, en el gimnasio psicológico. La comprensión se traduce como la observación de lo observado, en la reflexión y análisis del yo descubierto en acción. Y la eliminación sólo es posible por la bendita Madre divina, después de que el defecto ha sido juzgado. También existe el juicio de los iniciados, quienes deben morir, para matar a la muerte y declarar que son puros, recitando la confesión negativa de NU. Según los egipcios, esta confesión negativa se recitaba por el iniciado mientras su corazón era pesado en uno de los platillos de la balanza. Si el corazón es más ligero que la pluma de la ley del otro platillo, entonces era un juicio favorable. En total, eran 42 confesiones, una para cada jerarca o especialista. Se menciona que cada juez era a su vez un nomo o regente de una región, consideradas 22 regiones del alto Egipto y 20 del Bajo Egipto. Cada iniciado, de acuerdo a su propio trabajo, nombraba a cada juez y le recitaba la negación correspondiente a su dominio.

Zona Arqueológica Cempoala, Fotografías tomadas por alumnos del ICQ

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Es relevante conocer la confesión negativa para tener un parámetro de acción y reconocer los defectos que deben ser eliminados en el trabajo psicológico cotidiano. En el papiro egipcio de Nebseni se citan los 42 versículos:

1. Salve Usekh-nemmt. "¡Oh tú Espíritu, que marchas a grandes zancadas y que surges en Heliópolis, escuchadme! Yo no he cometido acciones perversas".

2. Salve Hept-khet "¡Oh tú, Espíritu, que te manifiestas en Ker-ahá y cuyos brazos están rodeados de un fuego que arde! Yo no he obrado con violencia".

3. Salve Am-khaibit, que vienes de Qernet, "¡Oh tú, Espíritu, que te manifiestas en Hermópolis y que respiras el aliento Divino! Mi corazón detesta la brutalidad".

4. Salve, Fenti, que vienes de Khemenu. "¡Oh tú, Espíritu, que te manifiestas en las fuentes del Nilo y que te alimentas sobre las sombras de los muertos! Yo no he robado".

5. "¡Oh tú, Espíritu, que te manifiestas en RE-STAU y cuyos miembros se pudren y apestan! Yo no he matado a mis semejantes".

6. Salve, Neha-her, que vienes de Rasta "¡Oh tú, Espíritu, que te manifiestas en el cielo bajo la doble forma del león! Yo no he disminuido el celemín de trigo".

7. "¡Oh tú, Espíritu, que te manifiestas en Letópolis y cuyos dos ojos hieren como puñales! Yo no he cometido fraude".

8. Salve, Arfi-em-khet, que vienes de Suat, "¡Oh tú Espíritu, de la deslumbrante máscara que andas lentamente y hacia atrás! Yo no he sustraído lo que pertenecía a los dioses".

9. Salve, Neba, que vienes y vas "¡Oh tú, Espíritu, que te manifiestas en Herakleópolis y que aplastas y torturas los huesos! Yo no he mentido".

10. Salve, Set-qesu, que sales de Hensu, “¡Oh tú, Espíritu, que te manifiestas en Menfis y que haces surgir y crecer las llamas! Yo no he sustraído el alimento de mis semejantes".

11. "¡Oh tú, Espíritu, que te manifiestas en el Amenti, Divinidad de las dos fuentes del Nilo! Yo no he difamado".

12. "¡Oh tú, Espíritu, que te manifiestas en la región de los lagos y cuyos dientes brillan como el sol! Yo no he sido agresivo".

13. "¡Oh tú Espíritu, que surges junto al cadalso y que voraz, te precipitas sobre la sangre de las víctimas! Sábelo: Yo no he dado muerte a los animales de los templos".

14. "¡Oh tú, Espíritu, que te manifiestas en la vasta sala de los treinta jueces y que te nutres de entrañas de pecadores! Yo no he defraudado".

15. Salve, Unem-besek, que sales de Mabit, "¡Oh tú Señor del orden Universal que te manifiestas en la Sala de la Verdad-Justicia aprende! Yo no he acaparado jamás los campos de cultivo”

16. Salve, Neb-Maat, que sales de Maati “¡Oh tú Espíritu, que te manifiestas en Bubastis y que marchas retrocediendo, aprende! Yo no he escuchado tras las puertas".

17. "¡Oh tú Espíritu, Asti, que apareces en Heliópolis! Yo no he pecado jamás por exceso de palabra".

18. Salve, Utu-nesert, que sales de Het-ka-Ptah "¡Oh tú Espíritu, Tatuf, que apareces en Ati! Yo no he pronunciado jamás maldiciones cuando se me ha causado algún daño".

19. Salve, Qerrti, que vienes de Amentet, "¡Oh tú Espíritu Uamenti, que apareces en las cuevas de tortura! Yo no he cometido jamás adulterio".

20. ¡Oh tú, Espíritu, que te manifiestas en el templo de Ansú y que miras con cuidado las ofrendas que te llevan! Sabe: que no he cesado jamás en la sociedad de ser casto".

21. Salve, Her-uru, que sales de Nehatu "¡Oh tú Espíritu, que apareces en Hehatú, tú jefe de los antiguos Dioses! Yo no he atemorizado jamás a la gente".

22. "¡Oh tú, Espíritu destructor que te manifiestas en Kauil! Yo jamás he violado la ordenación de los tiempos".

23. Salve, Shet-kheru, que vienes de Urit "¡Oh tú, Espíritu que apareces en Urit y de quien escucho la voz de salmodia! Yo jamás me he entregado a la cólera".

24. Salve, Nekhenu, que vienes de Heqat "¡Oh tú, Espíritu, que apareces en la región del lago Hekat bajo la forma de un niño! Yo jamás fui sordo a las palabras de la Justicia".

25. "¡Oh tú, Espíritu, que apareces en Unes y cuya voz es tan penetrante! Yo jamás he promovido querellas".

26. Salve, Basti, que sales de Bast, "¡Oh tú Espíritu Basti, que apareces en los Misterios! Yo no he hecho jamás derramar lágrimas a mis semejantes".

27. Salve, Ta-retiu, que sales de la noche "¡Oh tú Espíritu, cuyo rostro está en la parte posterior de la cabeza y que sales de tu morada oculta! Yo jamás he pecado contra natura con los hombres".

28. ¡Oh tú, Espíritu con la pierna envuelta en fuego y que sales de Akhekhú! Yo jamás he pecado de impaciencia".

29. Salve, Kenemti, que vienes de Kenmet, "¡Oh tú, Espíritu que sales de Kenemet y cuyo nombre es Kenemti! Yo no he injuriado jamás a nadie.

30. Salve, Sera-kheru, que vienes de Unaset, ¡Oh tú, Espíritu que sales de Sais y que llevas en tus manos tu ofrenda! Yo no he sido nunca querellador".

31. Salve, Neb-heru, que vienes de Netchfet, "¡Oh tú, Espíritu que apareces en la ciudad de Djefit y cuyas caras son múltiples! Yo no he obrado jamás con precipitación

32. "¡Oh tú, Espíritu que apareces en Unth y que estáis lleno de astucia! Yo no he faltado jamás al respeto a los Dioses".

33. Salve, Neb-abui, que vienes de Sauti, "¡Oh tú Espíritu, adornado de cuernos y que sales de Santiú! En mis discursos nunca he usado palabras excesivas”.

34. Salve, Nefer-Tem, que vienes de Het-Ka-Ptah "¡Oh tú, Nefer-Tum que sales de Menfis! Yo no he defraudado jamás ni obrado con perversidad".

35. Salve, Tem-Sepu, que sales de Tetu "¡Oh tú, TUM SEP que sales de Djedú! Yo no he maldecido jamás del Rey”.

36. Salve, Ari-em-ab-f, que sales de Tebu "¡Oh tú, ¡Espíritu, cuyo corazón es activo y que sales del Debti! Yo jamás he ensuciado las aguas".

37. Salve, Ahi, que sales de Nu "¡Oh tú, Hi que apareces en el cielo! Sábelo: Mis palabras jamás han sido altaneras".

38. Salve, Uatch-rekhit, que sales de Sau "¡Oh tú, Espíritu, que dais las órdenes a los Iniciados! Yo no he maldecido jamás de los Dioses".

39. Salve, Neheb-nefert, que sales de tu caverna. ¡Oh tú NEHEB-NEFERT que sales del lago! Yo no he sido jamás impertinente ni insolente”.

40. Salve, Neheb-ka, que sales de tu caverna "¡"¡Oh tú, NEHEB-KAU, que sales de la ciudad! Yo no he intrigado jamás ni me he hecho valer".

41. "¡Oh tú Espíritu, cuya cabeza está santificada y que de pronto sales de tu escondite! Sábelo: Yo no me he enriquecido de un modo ilícito".

42. Salve, An-af, que sales de Maati, "¡Oh tú, Espíritu que sales del mundo inferior y llevas ante ti tu brazo cortado! Yo jamás he desdeñado a los Dioses de mi ciudad".

Mencionan las tradiciones que los totonacas realizaban enfrentamientos dentro del círculo, entre un esclavo que tenía un anillo de piedra en el tobillo y dos guerreros muy bien armados. Es claro que había una gran diferencia y desventaja del esclavo, para enfrentar a dos guerreros, sin embargo, es también una representación de las tres fuerzas primarias de la creación: la positiva, negativa y neutra. El aspecto masculino, femenino y el neutro que es la energía creadora, que concilia. Cuando las tres fuerzas coinciden, entonces dan lugar a la creación.

También puede representar la sabiduría y destreza que se requiere para manejar la fuerza conciliadora o tercera fuerza. Colocarse al centro de Gravedad permanente, mantener el equilibrio en el centro intelectual, emocional, instintivo, motor, sexual. Colocarse en el centro de la balanza, implica conciencia, auto observación y eliminación del agregado psicológico.

En cada circunstancia de la vida, se presenta la disyuntiva para inclinarse a uno u otro lado de la balanza y perder el equilibrio, inclusive con los yoes buenos y los yoes malos. Lo mayas enseñan este aspecto a través de sus enseñanzas de estar más allá del bien y del mal. El Pistis Sophía menciona la necesidad de aprender a caminar con los dos pies, no solamente con el derecho, como representación de saber utilizar las fuerzas de la naturaleza equilibradamente.

La justicia y misericordia se hallan a cada lado de la balanza. Trabajar de manera unilateral, es decir, inclinarse hacia la justicia, olvidando la misericordia, provoca actos de tiranía y, por el contrario, la inclinación hacia el platillo de la misericordia, resulta en actos de complacencia con el delito. Ambos casos convierten al individuo en víctima de las circunstancias. Es mejor colocarse al centro de la balanza, aprender a trabajar con la tercera fuerza neutra. Lo mismo ocurre con la comprensión del agregado psicológico, la mente lo puede justificar con argumentos muy convincentes para su manifestación y también lo puede condenar, reprimiendo con el látigo de la culpa e incrementando su poder para existir en la psiquis. Es mejor comprender al yo sin la intervención de la mente, sin justificar ni condenar.

Junto al círculo de gladiadores, se encuentra el tempo de las calaveritas, llamado así porque se encontraron 1460 calaveritas de barro en el lugar, representando la necesidad de morir psicológicamente y que cada defecto tiene su propia manera de pensar, sentir y actuar, no existe solidaridad entre los egos, solo complacencia con el obstinado. Y desde el templo de las chimeneas, se dice que los sacerdotes observaban los sacrificios ofrecidos en la piedra del sacrificio. No podía faltar en este lugar como representación de la necesidad de sacrificar el agregado psicológico para extraer de su interior lo más puro del corazón que es la esencia liberada y ofrecerla como tributo a la divinidad.

No se niega que en la antigüedad se llegaron a realizar condenas, como la pena de muerte, sin embargo, era aplicable solamente a los reos, a los asesinos, perversos…, y eran ajusticiados de esa manera, pero el aspecto filosófico trascendental de estas construcciones ha sido entregar el mensaje de la liberación interior por medio de los tres factores de la revolución de la conciencia.

La sabiduría antigua se halla latente en estas construcciones, los dioses que en otras religiones son llamados ángeles, arcángeles, potestades, tronos…, son los mismos de nuestras culturas y asisten a todo aquél que les invoca.

La ley del karma no es una ley mecánica, ciertamente existe el perdón de los pecados, cuando una ley inferior es trascendida por una ley superior, la ley superior lava a la inferior.

La madre divina puede ser invocada para interceder por nosotros ante la gran ley. En la masonería oculta, cuando el discípulo realizaba el signo de socorro colocando sus manos entrelazadas sobre la cabeza, con las palmas hacia afuera, pronunciando la frase hebrea “ELAI B’ NE AL’ MANAH” (“A mí los hijos de la viuda”), entonces los hermanos acudían a su llamado de auxilio.

Antiguamente se conocía la Runa NOT (peligro), para pedir auxilio al señor Anubis y sus 42 jueces, que acepten negociaciones. No conviene quejarse del karma, porque es solamente el resultado de las propias acciones, es mejor negociarlo, quien tiene capital (buenas obras), puede pagar sin necesidad de dolor. Quien no tiene con qué pagar, debe hacer buenas obras

El maestro Samael nos ha dejado esta runa para hacer negocios con la ley del karma:

Las prácticas con la RUNA NOT nos llevan al PRANAYAMA, a la sabia e inteligente combinación de átomos solares y lunares.

Inhálese profundamente el aire vital, el PRANA, la vida, por la fosa nasal derecha y exhálese por la izquierda contando mentalmente hasta doce y luego inhálese por la izquierda y exhálese por la derecha y viceversa. Continúese este ejercicio por diez minutos. (con los dedos índice y pulgar se controlan las fosas nasales para esta práctica)

Luego, siéntese el estudiante gnóstico o acuéstese en decúbito dorsal (boca arriba, de espaldas) con el cuerpo relajado, concéntrese y trate de recordar sus vidas pasadas.

Práctica sugerida:

En caso de necesitar asistencia de ANUBIS, si se hace urgente negociar con él, abra los brazos y una vez así forme una RUNA abriendo un brazo que forme un ángulo que tenga 135 grados y el otro solo 45.

Luego el brazo que forma el ángulo de 45 pasará a formarlo de 135 y este en sí mismo formará el de 45.

Durante el ejercicio se cantarán los mantrams, NA, NE, NI, NO, NU, teniendo la mente concentrada en ANUBIS el jefe del karma, suplicándole el negocio que deseáis, pidiendo la ayuda urgente.

(Observar bien la forma de la RUNA NOT imitando con los brazos este signo, derecho e izquierdo se alternan en su movimiento)

Susana Margarita Rodríguez Licea

Por: Susana Margarita Rodríguez Licea

Imagen: Cempoala : Lugar de las 20 aguas, fotografias tomadas por alumnos del ICQ

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