La Pantera

Estos enigmáticos, ágiles y preciosos felinos miden alrededor de 1,50 m de largo, su cola mide un metro, tienen un tamaño de unos 65 cm y pesan unos 90 o 95 kg., en el caso de los machos; las hembras son más pequeñas y pesan alrededor de 58 a 60 kg.

Tienen manchas como las de los leopardos, pero no se ven tan fácilmente, ya que como la misma pantera es negra en color y las manchas también, son difíciles de distinguir.

Igual que Bastet, la diosa gato egipcia, la pantera negra es símbolo de fertilidad y de la energía de la noche, cualidades que alegorizan los misterios sexuales preconizados por los sabios alquimistas, misterios que llevan al éxito, material, físico y espiritual a todo aquel que los conoce y práctica, de ahí el gusto de este felino por nadar en las aguas, símbolo del estudiante trabajando con sus aguas de vida.

La pantera negra como animal de poder, nos ayuda a no temer a la oscuridad, sino verla como una aliada, de la que podemos aprender grandes poderes y lecciones, pues ella, en la obscuridad consigue sus mejores presas, por este motivo se le denomina el fantasma de la noche. Lo mismo puede hacer todo aspirante a la luz del espíritu para cazar el ego.

“EL LIBRO DE LA SELVA”, RUDYARD KIPLING (1903).

“EL LIBRO DE LA SELVA”, RUDYARD KIPLING (1903).

Al ser un animal de caza, sigiloso y solitario nos recuerda que el trabajo sobre sí mismo es individual y requiere de la astucia necesaria para sorprender a nuestros yoes infraganti, estudiarlos y eliminarlos sin darles tregua alguna.

Son excelentes trepadores de árboles, en los que descansan y desde los que también acechan, resguardan y comen sus presas, indicándonos el estado de alerta novedad, de alerta percepción que debe tener el estudiante.

Así es la pantera que, con sus extremidades cortas, poderosas y de un agarre excepcional, difícilmente pierde una presa. Su color también nos indica las tinieblas en que vivimos, el estado inconsciente, el adormecimiento total de la conciencia que nos impide ver la luz.

Dice (Juan 3:19) “La luz vino a las tinieblas; pero las tinieblas no la conocieron”.

Como todo tiene un doble significado en la vida: la pantera negra, es pues, terrible, demoniaca, diabólica, representa al diablo en nosotros. Una pantera fuera de su jaula, que daña con sus garras diabólicas todo lo que a su paso encuentra, enseña que así es el ego que aparte de acechar escondido, camuflajeado (como las manchas de la pantera) todo lo daña, todo lo devora y todo lo destruye, así es la lujuria que por el adulterio deja los hogares llenos de dolor y miseria, el orgullo que aleja a los seres que se amaron, la gula que impide la moderación en todo, los celos que hacen de una pulga un caballo, la envidia que corroe el alma, la codicia que lleva a la delincuencia, la ira causante de todo género de acciones negativas, la pereza que nos lanza al robo.

Nosotros vivimos en profundas tinieblas, eso es lo que somos hoy por hoy, puras tinieblas, estamos llenos de defectos psicológicos.

Esos defectos psicológicos que cargamos, esos miedos, esos deseos, esas apetencias, esa vanidad que nos empuja a lucirnos ante los demás, esa envidia que nos destroza etc., etc.

Bueno, pues todos esos defectos hacen que vivamos en tinieblas internas, que seamos nosotros muertos vivientes, que nuestra conciencia esté dormida. A este respecto, cuando los discípulos le dicen a Jesús:

“Maestro, ahí va un cortejo fúnebre”, entonces Él contesta “Dejad que los muertos entierren a sus muertos”

Nuestra conciencia son los valores que nosotros deberíamos de tener y que nos hacen humanos, ahorita somos más inhumanos que nada.

Tenemos un 97% de error, algunos el 98%, otros hasta tenemos el 99% de puros defectos psicológicos y tan sólo un porcentaje muy pequeño de valores positivos como hermandad, como veracidad, como templanza, como humildad, como amor, fidelidad, filantropía, etc.

Francamente tenemos muy poco de eso; entonces urge despertar nuestra conciencia, urge despertar nuestros valores internos, eso es lo que debemos hacer en forma urgente: despertar nuestros valores latentes, nuestros valores del Ser, simbolizados por los señores Ahpú del Popol Vuh, esos valores del Alma, esos valores del Íntimo, esos hay que despertarlos ya.

“PEREGRINO” ARNOŠT HOFBAUER (1905).

“PEREGRINO” ARNOŠT HOFBAUER (1905).

Bibliografía: simbolismo extraído del libro Gnosis en el Siglo XX y Simbología esotérica gnóstica.

Enviado por: Instructor José Isabel Mauricio Vargas. Loreto, Zac.

 

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