Libro: Cábala Gnóstica. La sabiduría oculta en los números

Capítulo 3. El Árbol de la Vida

ceiba

En todos los pueblos del mundo nunca falta un árbol sagrado; Buda recibió la iluminación debajo de la higuera sagrada, el árbol del Bodhi; entre los mayas tenemos la Ceiba sagrada que está relacionada con el inframundo, la tierra y los trece cielos de su cosmogonía; asombra el saber que el fresno perenne, el Yggdrasil de la mitología nórdica, también es el eje del universo, igual que la Ceiba de los mayas.

La ceiba sagrada es el eje del universo maya. Toniná Chiapas, México.

La ceiba sagrada es el eje del universo maya. Toniná Chiapas, México.

En la biblia se nos habla de los dos árboles del Edén: el árbol de la Ciencia del Bien y del Mal y el Árbol de la Vida; se afirma dentro de la Gnosis que hasta comparten sus raíces. Cada árbol tiene sus enseñanzas, lamentablemente los seres humanos tomamos sus sombras como si fuera la realidad.

El Árbol de la Vida es el Ser y todas sus partes que lo componen, su sombra son los miles de agregados psíquicos. El Árbol de la Ciencia del Bien y del Mal es el conocimiento de la supra sexualidad, su sombra es el mal uso de esta fuerza creadora.

En libros de la cábala hebrea como el Sefer Yetzirá (Libro de la Formación) y el Zohar se estudia a fondo el Árbol de la Vida; nosotros como estudiantes de Gnosis vamos a estudiarlo desde nuestro punto de vista, ya que se relaciona íntimamente con el simbolismo de los números y, por supuesto, con los arcanos del tarot.

Si bien, en la actualidad, a cada una de las diez emanaciones del Árbol de la Vida en español se les llama “sefirá” que quiere decir: emanación o atributo, y en plural es “sefirot”, para estar acordes con los libros del maestro Samael Aun Weor, seguiremos usando la forma antigua de llamarlos como: sephirotes.

Las diez emanaciones (sephirotes)

El Árbol de la Vida es el conocimiento de las distintas dimensiones que componen la naturaleza y el universo; al mismo tiempo de las distintas partes espirituales del ser humano; también alude a distintos atributos divinos que debemos alcanzar; por si fuera poco, a seres divinos que rigen cada región del universo.

De repente nos puede parecer algo difícil, pero en realidad es muy sencillo. Basta recordar a la trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo y tendremos las tres primeras emanaciones (sephirotes) del Árbol de la Vida, conocidos como: 1 El Padre (Keter), 2 El Hijo (Chokmah) y 3 el Espíritu Santo (Binah).

En la Gnosis estamos muy acostumbrados a ver las siete dimensiones y los siete cuerpos conocidos como: físico, vital, astral, mental, causal, del alma o conciencia y del Ser. Estos serían los otros siete. Sólo que del más espiritual al más denso y listo. Es decir: 4 el Ser corresponde a Chesed. 5 el alma divina a Geburah. 6 el alma humana o causal a Tiphereth. 7 la mente a Netzach. 8 el astral a Hod. 9 el vital a Jesod. 10 el físico a Malkuth.

1            Padre    Keter    La Triada

2            Hijo       Chokmah          

3            Espíritu Santo   Binah   

4            Ser        Chesed Los siete cuerpos y 7 dimensiones

5            Conciencia         Geburah           

6            Causal  Tiphereth         

7            Mente  Netzach             

8            Astral    Hod     

9            Vital      Jesod   

10          Físico    Malkuth            

Es muy importante comprender todo acerca del Árbol de la Vida, ya que cada emanación (Sephirote) se relaciona con el número de los arcanos del tarot; así, por ejemplo, el número uno está relacionado con el Padre o Anciano de los días; pero no sólo eso, sino con su corte angélica, su atributo, su parte del Ser, etc.

Veamos la relación existente entre los sephirotes y las primeras cartas del tarot. Los siete planetas del sistema solar son los siete sephirotes y el triuno sol espiritual es la corona sephirotica. Estos sephirotes viven y palpitan dentro de nuestras conciencias y tenemos que aprender a manipularlos y combinarlos en el maravilloso laboratorio de nuestro universo interior. (Curso Esotérico de Kábala. Samael Aun Weor).

Seres divinos

Escultura de ángel. Museo “El Universo de Pedro Coronel”, Zacatecas, México. Foto: Ismael Moreno (Gnosis ICQ).

Escultura de ángel. Museo “El Universo de Pedro Coronel”, Zacatecas, México. Foto: Ismael Moreno (Gnosis ICQ).

Cada región de la naturaleza o dimensión está regida por seres divinos especializados en las actividades que ahí se realizan. Por ejemplo, en el mundo causal (Tiphereth) están los maestros que rigen la naturaleza, como el maestro regente de la lluvia llamado Tláloc, se les suele llamar Reyes angélicos de la naturaleza, en la India Devas elementales y en hebreo son los Malachim.

              Dimensión/Cuerpo        Sephirote           Seres divinos

1            Padre    Keter    Hajoth Ha Kadosh

2            Hijo       Chokmah           Ophanim

3            Espíritu Santo   Binah    Aralim

4            Ser        Chesed Hasmalim

5            Conciencia         Geburah            Seraphim

6            Causal  Tiphereth          Malachim

7            Mente  Netzach              Elohim

8            Astral    Hod      Beni Elohim

9            Vital      Jesod    Cherubim

10          Físico    Malkuth             Ischim

Interesante es que estos seres divinos tienen correspondencia con algunas cortes de ángeles en el cristianismo. La palabra ángel en forma genérica se refiere a cualquier ser superior, no importando su grado interior.

Pero, en forma específica, un ángel es un ser divino, un Beni Elohim hebreo, que corresponde al mundo astral (Hod).

Los arcángeles son los Elohim hebreos, que rigen el mundo mental (Netzach).

Los Principados del cristianismo son los Malachim hebreos, maestros regentes del mundo causal (Tiphereth).

“No está de más aseverar en estos instantes que yo anhelaba muy sinceramente y con todas las fuerzas de mi alma, entrar al cielo de Venus, el mundo causal, la morada de los Principados” (Las Tres Montañas. Samael Aun Weor).

El mundo del alma divina (Geburah) es la región de las Potestades del cristianismo, los Seraphim hebreos.

El mundo del Íntimo (Chesed) corresponde al grado angélico de: Virtudes o los Hasmalin hebreos.

El mundo del Tercer Logos, el Espíritu Santo (Binah), se relaciona con los seres divinos llamados: Dominaciones, los Aralim hebreos.

El Mundo del Cristo (Chokmah) es la morada de los Tronos del cristianismo o los Ophanim hebreos.

El mundo del Padre (Keter) es la morada de los Querubines, los Hajoth Ha Kadosh hebreos.

El físico y el vital no tienen correspondencia con las cortes angélicas cristianas. El Empíreo citado por Dante, la región más exaltada y divina, por encima de todas las anteriores, es la morada de los Serafines.

Los Atributos

San Ambrosio (Autor: Juan Patricio Morlete Ruiz, Siglo XVIII). Museo de Guadalupe Zacatecas México. Foto: Ismael Moreno (Gnosis ICQ).

San Ambrosio (Autor: Juan Patricio Morlete Ruiz, Siglo XVIII). Museo de Guadalupe Zacatecas México. Foto: Ismael Moreno (Gnosis ICQ).

Cada emanación (sephirote) del Árbol de la Vida le corresponde un atributo, es una virtud o cualidad que en esa región impera; lo cual quiere decir que nosotros debemos conquistar para tener acceso a ella. Por ejemplo, la sabiduría corresponde al Hijo el Cristo (Chokmah), la misericordia o amor al Ser (Chesed).

              Dimensión/Cuerpo        Sephirote           Atributo

1            Padre    Keter    Corona suprema

2            Hijo       Chokmah           Sabiduría

3            Espíritu Santo   Binah    Inteligencia

4            Ser        Chesed Amor

5            Conciencia         Geburah            Justicia

6            Causal  Tiphereth          Belleza

7            Mente  Netzach              Victoria

8            Astral    Hod      Esplendor

9            Vital      Jesod    Fundamento

10          Físico    Malkuth             El Reino

Partes del Ser

Cada emanación (sephirote) está relacionado con una parte de nuestro Ser, generalmente los confundimos con las dimensiones que les corresponde por su gran parecido en los nombres.

El causal (Tiphereth) le corresponde al alma humana y el mundo de la conciencia (Geburah) le corresponde al alma divina; en cuanto al físico, vital, astral y mental es importante saber que en cada uno hay un fuego sagrado especial que son partes de nuestro Ser también.

              Dimensión/Cuerpo        Sephirote           Parte del Ser

1            Padre    Keter    Padre

2            Hijo       Chokmah           Hijo

3            Espíritu Santo   Binah    Espíritu Santo

4            Ser        Chesed Ser

5            Conciencia         Geburah            Alma Divina

6            Causal  Tiphereth          Alma Humana

7            Mente  Netzach              Fuego sagrado del mental

8            Astral    Hod      Fuego sagrado del astral

9            Vital      Jesod    Fuego sagrado del vital

10          Físico    Malkuth             Fuego sagrado del físico

Partes del cuerpo

Estela maya, Toniná Chiapas, México.

Estela maya, Toniná Chiapas, México.

Las diez emanaciones (sephirotes) del Árbol de la Vida están relacionados con una parte del cuerpo. Comprendiendo esto, podríamos entonces descubrir conocimientos insospechados en estelas, templos milenarios, códices, etc.

Por ejemplo, las estelas mayas de Copán en Honduras están hechas de esta manera, cada una es como ver el Árbol de la Vida y sus adornos que poseen se relacionan a la emanación (sephirote) que le corresponde a la parte del cuerpo en que se encuentra.

Solemos ver en estas estelas mayas un adorno en la región del pecho, esta región corresponde al alma humana (Tiphereth), el adorno generalmente indicará la necesidad de desarrollar, encarnar esa parte del Ser en nosotros, ya que, en este momento, tan sólo tenemos un embrión de alma y sólo eliminando el ego podríamos encarnarla.

“Localización Sephirotica en el Cuerpo Físico: Kether: Corona, en la parte superior de la cabeza. Chokmah: Lado derecho del cerebro. Binah: Lado izquierdo del cerebro. Chesed: En el brazo derecho. Geburah: En el brazo izquierdo. Tiphereth: En el corazón. Netsah: En la pierna derecha. Hod: En la pierna izquierda. Jesod: En los órganos sexuales. Malchut: En los pies”. (Tarot y Cábala. Samael Aun Weor).

Keter

En la parte superior, el Anciano de los Días, entre nubes. Iglesia del Carmen, San Luis Potosí, México.

En la parte superior, el Anciano de los Días, entre nubes. Iglesia del Carmen, San Luis Potosí, México.

Parte del Ser: Es el Anciano de los días, la bondad de las bondades, la misericordia de la misericordia, el Ser de nuestro Ser. Llamado por el gran maestro de maestros como: El Padre que está en Secreto.

Cada uno de nosotros tiene en el fondo más recóndito a su bendito Anciano. Muy interesante es que en las distintas religiones nos hablen de una divinidad suprema, creadora de todo lo que existe; sin embargo, es interesante saber que cada ser humano tiene su propio dios interior profundo.

Si bien se le conoce como “Padre”, en realidad es andrógino, es decir, es como el dios dual supremo de la sabiduría mexicana antigua: El “Dios Dos” (Ometeotl), el cual está compuesto dell “Señor Dos” (Ometecuhtli) y la “Señora Dos” (Omecihuatl); exactamente igual es el Anciano de los Días.

Los estudiantes gnósticos de todas las épocas así lo conciben, sólo quien desconoce de la sabiduría gnóstica es que lo ve sólo en su aspecto masculino.

Uno de sus atributos es la verdad, por lo que cada vez que mentimos ya sea intencional o inconscientemente es como romper un cable, un corto circuito con su energía y nos separamos de nuestro Padre-Madre divinos.

Si buscamos acercarnos al Anciano de los Días, tenemos que aprender a decir la verdad, cueste lo que cueste, sin evasivas, sin justificaciones.

Un mantram que podemos usar en meditación, el cual es muy útil para entrar en contacto con él, es “Pander”, se vocaliza una vez que el cuerpo y la mente estén relajados, se alargan las letras así: Paaaaannnnndeeeerrrr. Después de hacerlo muchas veces, nos quedamos en silencio.

Hay una experiencia mística denominada en el budismo el “Vacío Iluminador”, en la India se le conoce como Samadhi (absorción meditativa), éxtasis místico trascendental, etc. Es cuando logramos el silencio mental absoluto en la meditación, entonces la esencia puede liberarse momentáneamente de los defectos psicológicos y fusionarse con el Real Ser interior profundo y así experimentar la verdad, lo real.

Si bien puede durar tan sólo unos segundos y lamentablemente se vuelve a la cárcel del Ego, porque no lo hemos eliminado, pero se sabe que es la verdad por unos instantes y entonces sabemos muy bien cuál es la meta por seguir, destruyendo los miles de defectos psicológicos para algún día ser uno con esta parte del Ser divinal.

Unidad cósmica: Se le considera como un punto del espacio infinito, es eterno como símbolo.

Atributo: la corona. Es lo más elevado, la parte más alta del Árbol de la Vida no existe algo más arriba, por ello se le llama la corona. La verdad suprema.

Parte del Cuerpo: en la parte superior de la cabeza.

Arcano: 1 El Mago.

Chokma

Estatua de Jesucristo, representación del Cristo íntimo. Iglesia de San Luis Potosí, S.L.P. México.

Estatua de Jesucristo, representación del Cristo íntimo. Iglesia de San Luis Potosí, S.L.P. México.

Parte del Ser: El Cristo íntimo. El maestro Jesús es el más grande iniciado que ha tenido el Mundo, al igual que Osiris, Quetzalcóatl, Krishna y otros más, vinieron a representar el papel del Cristo interior, que corresponde a esta segunda emanación del Árbol de la Vida (sephirote). Bien nos afirmaban los sabios de la antigüedad: No busques fuera lo que debes buscar dentro; todos tenemos nuestro propio Cristo íntimo.

Así como el Padre es la verdad, en el Hijo dentro de sus atributos, se encuentra el Amor, algo muy difícil de manifestar hoy en día. Jesús cuando habló como el Cristo interno dijo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.” (Juan 14:6). Dando a entender que para ascender a la primera emanación del Árbol de la Vida (sephirote): el Anciano de los Días, primero habremos de haber desarrollado el amor en todos sus aspectos.

Esto es muy difícil, ya que tenemos decenas, cientos y quizás miles de resentimientos hacia los demás, inclusive a nuestra pareja, hijos, padres, etc. Cada resentimiento es un odio y esto es la antítesis del amor. El trabajo que hay que realizar es enorme.

Al Cristo íntimo se le ha representado por el fuego sagrado que puede transformarlo todo, el fuego que se encuentra en el fuego, la llama que está más allá de la llama, la signatura o señal astral del fuego.

La palabra INRI que se puso en la cruz de Jesús tiene un significado oculto que define al Cristo íntimo y es: “Ignis Natura Renovatur Integram”, el fuego renueva incesantemente la naturaleza. Se hace necesario trabajar incansablemente para recibir el Cristo íntimo en nuestro corazón.

“Aunque Cristo nazca mil veces en Belem, de nada sirve si no nace en nuestro corazón también. Aunque hubiese Muerto y resucitado al tercer día de entre los muertos, de nada sirve eso si no muere y resucita en nosotros también. Tratar de descubrir la naturaleza y la esencia del fuego es tratar de descubrir a Dios, cuya presencia real siempre se ha revelado bajo la apariencia ígnea”. (La Gran Rebelión, Samael Aun Weor).

Unidad cósmica: está gobernado por el zodíaco.

Atributo: la sabiduría, además del amor también es la sabiduría, que nada tiene que ver con el razonamiento, el intelecto, la memoria, etc., más bien, la divina Sophía, la Sabiduría del Ser, la Gnosis, la doctrina secreta del salvador del mundo.

Parte del cuerpo: Lado derecho del cerebro.

Arcano: 2 La sacerdotisa.

Binah

El Espíritu Santo en la parte superior, en la parte central la Virgen del Carmen. Magnifica representación de Shiva-Shakti. Iglesia del Carmen, San Luis Potosí, S.L.P. México.

El Espíritu Santo en la parte superior, en la parte central la Virgen del Carmen. Magnifica representación de Shiva-Shakti. Iglesia del Carmen, San Luis Potosí, S.L.P. México.

Parte del Ser: Espíritu Santo interior. Resulta muy sorprendente el saber que también tenemos una parte interna llamada el Espíritu Santo, que no es algo ajeno a nosotros, sino que se encuentra en las profundidades de cada ser humano.

Así como el Padre es la verdad, el Hijo el amor, el Espíritu Santo es el poder y existe un defecto psicológico que nos separa de esa parte divina; siendo el Espíritu Santo el origen de la fuerza creadora, el mal uso de esta es lo que nos aleja.

Muy severa resulta la advertencia del maestro Jesús: “Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; más la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada.” (Mateo 12:31).

Muy necesario es que recobremos el respeto a esa fuerza que nos trajo al mundo, a esa fuerza que tiene el poder de la creación; hoy en día hemos convertido en deporte el uso de esta energía sagrada y esa es la causa principal de tanta perversión.

En la India milenaria el Tercer Logos se le conoce como Shiva y su esposa es Shakti, una representación de la Madre Divina. Que interesante que la Madre Divina esté como parte del Primer Logos, como amor es parte del Segundo Logos y es un desdoblamiento del Tercer Logos, es por ello por lo que entre los egipcios el dios Osiris comprende a los Tres Logos al mismo tiempo y de él emana Isis, nuestra Madre interior.

Unidad cósmica: el planeta Júpiter, ya que este mundo está relacionado con la jerarquía, el trono, el poder y eso es lo que caracteriza a Binah, también tiene cierta relación con Saturno.

Atributo: Inteligencia. El Espíritu Santo es quien nos ilumina y resulta que no está lejos, se encuentra al más mínimo llamado sincero de nuestro corazón. Son muchísimas las ocasiones en que necesitamos claridad para decidir las cosas o realizar alguna labor y resulta que hay una parte del Ser que tiene todas las capacidades para iluminarnos, pero lamentablemente lo desconocemos.

Parte del cuerpo: Lado izquierdo del cerebro.

Arcano: 3 La Emperatriz.

Chesed

El jaguar representación del íntimo, devorando corazones (el alma purificada). Chichén Itzá, México.

El jaguar representación del íntimo, devorando corazones (el alma purificada). Chichén Itzá, México.

Nombres: íntimo, espíritu, dios interior, Gedula (grandeza) sinónimo de Chesed (bondad, misericordia) en hebreo, Atman (Ser) en sánscrito.

Dimensión: la séptima, el mundo del Ser. Un lugar inefable, de un color azul purísimo, donde las matemáticas rigen todo lo existente en esta región inefable. En esta región se sabe cuánto karma tiene una persona, un pueblo o una nación; cuántos átomos tiene una montaña, un pájaro o un león; cuánta gente está auto realizada en un lugar sagrado.

Parte del Ser: El íntimo, el espíritu, el Padre interior. El ser humano tiene una emanación de aquello que no tiene nombre, como una chispita de la gran hoguera llamada Dios.

El trabajo primordial que tenemos en esta vida es llegar a integrarnos como si fuéramos una sola cosa con el Ser. El mantram “Om Masi Padme Yom”, que se escribe “Om Mani Padme Jum” nos aclara este misterio, ya que una de sus traducciones es: “Oh mi Padre en mi”, y realizándolo en meditación profunda es como podríamos llegar a intuir un poco su naturaleza espiritual y la necesidad de llegar a él.

“El mantram para despertar la intuición se escribe así: Om Mani Padme Jum, y se pronuncia así: Om Masi Padme Yom. Es decir, silabeando cada letra así: Ooommm Mmmaaasssiii Paaadmmmeee Yooommm y significa: “Yo estoy en ti y tú estás en mí. Yo soy la joya de loto y en él permaneceré”. Ésta es una plegaria al Íntimo. Él es nuestro Padre que está en secreto, nuestro Espíritu individual, nuestro Real Ser”.

“En lenguaje cristiano, Om Masi Padme Yom podría expresarse con la séptima frase que pronunció el Maestro en el Gólgota: “¡Padre mío en tus manos encomiendo mi Espíritu!”. Om Masi Padme Yom, se debe pronunciar con el corazón, y sumergido en profundo recogimiento, adorando al Íntimo, amando al Íntimo, en meditación profunda... Y así despertará la intuición, y el cristiano aprenderá a conversar con su Padre que está en secreto”. (Preguntas y Respuestas. Samael Aun Weor).

El Ser es nuestro guía espiritual (Gurú) que tanto hemos buscado toda nuestra existencia, quien nos puede decir de los peligros que existen en nuestra vida, de los posibles éxitos o fracasos, de cómo debemos conducir nuestra existencia.

Para que el Ser pueda enviar sus respuestas, para recibir su orientación es necesario dejar la mente en silencio y esto es posible lograrlo en meditación. No se comunica con palabras o imágenes, la forma de contactarse con nosotros es a través de la “Voz del Silencio”, de corazonadas, de presentimientos.

Immanuel Kant nos aclara más esto al referirse a los “intuitos”, como luz entrando en la oscuridad de nuestro universo interior. No es nada fantástico, no es como ver rayos y centellas, es el resultado gradual de muchas meditaciones, manifestándose en forma natural, como cuando florece un árbol después de muchos años de desarrollo.

Unidad cósmica: El planeta marte, eso es indudable, ya que el íntimo o Padre interno es revolucionario, no se conforma con lo común siempre busca lo mejor para nosotros desde el punto de vista anímico.

Atributo: es el amor manifestándose como misericordia, el saber perdonar. El tratar de ver a los demás como parte de nosotros, como si fuéramos un simple átomo que forma un solo ser compartiendo con millones de átomos que sería la humanidad.

Parte del cuerpo: En el brazo derecho.

Arcano: 4 El emperador.

Geburah

Sarastro (el Ser), Pamina (el alma divina) y Tamino (el alma humana), del libro: “La Flauta Mágica y la Iniciación”. Dibujo: Rubén Soto (Gnosis ICQ).

Sarastro (el Ser), Pamina (el alma divina) y Tamino (el alma humana), del libro: “La Flauta Mágica y la Iniciación”. Dibujo: Rubén Soto (Gnosis ICQ).

Nombres: mundo del alma, mundo de la conciencia, Budhi (conciencia) en sánscrito.

Dimensión: el mundo de la conciencia o del alma. Sexta dimensión. Es una región muy elevada, ya que se está muy cerca de la región del Íntimo.

Parte del Ser: Es el alma divina o femenina, la bella Sulamita del cantar de los cantares, la bella Helena de la mitología, las Walkirias de la mitología nórdica.

El Ser emana de sí dos almas: la primera es el alma divina o femenina, la bella esposa, la inefable dama que exige todo tipo de sacrificios y trabajos conscientes al Alma Humana. En la mujer el Alma Divina toma un aspecto masculino, como el príncipe azul de los cuentos, y la mujer será como las amazonas, una mujer luchadora que trabaja y se sacrifica para llegar a él.

El Alma divina se refiere a principios anímicos muy elevados que puede encarnar el ser humano a través de una dura brega, un trabajo incansable, espiritual, donde se tenga que eliminar todo lo ilusorio que llevamos dentro de sí mismos.

Helena Blavatski nos ofrece en la “Voz del Silencio” una descripción magnífica: “Es como un vaso de alabastro, blanco y diáfano; arde en su interior un áureo fuego inalterable, la llama de Prajna (la sabiduría), que emana del Atman (el Ser)”.

Atributo: la justicia, la severidad, el rigor, la ley.

Unidad cósmica: El Sol.

Cuerpo: de la conciencia, del alma o budhico (o de Budhi).

Parte del Cuerpo: En el brazo izquierdo.

Arcano: 5 El Jerarca.

Tiphereth

Escultura maya con los brazos en el pecho (región de Tiphereth) al estilo de los sarcófagos egipcios, simbolizando que estamos dispuestos a realizar la voluntad del padre. Toniná Chiapas, México.

Escultura maya con los brazos en el pecho (región de Tiphereth) al estilo de los sarcófagos egipcios, simbolizando que estamos dispuestos a realizar la voluntad del padre. Toniná Chiapas, México.

Nombres: Mundo causal, mundo de la música, mundo de la voluntad, “Manas superior” en sánscrito.

Dimensión: la sexta, la comparte con Geburah o mundo de la conciencia.

En esta región de la naturaleza se origina todo lo que existe, por ello se le llama mundo causal, ya que aquí se encuentran las causas de todo lo creado. Si reflexionamos en el hecho de que en un principio todo se creó a través del verbo divino, el Logos, entonces podremos comprender el por qué este mundo es el de la música.

Las enseñanzas, las respuestas a alguna inquietud por parte del estudiante gnóstico, etc., todo se manifiesta a través de la música, de sinfonías deliciosas como las de Beethoven, ya que la música es una enseñanza trascendental.

En el mundo causal yo contemplaba con asombro místico a la Gran Catástrofe que se avecina, y como quiera que esa es la región de la música inefable, la visión fue ilustrada con la corriente del sonido. Cierta deliciosa sinfonía trágica resonaba entre los fondos profundos del cielo de Venus. Aquella partitura asombraba, en general, por su grandeza y majestad, por la inspiración y belleza de su traza, por la pureza de sus líneas y por el colorido y matiz de su sabia y artística ilustración dulce y severa, grandiosa y terrorífica, dramática y lúgubre a la vez...

Los trozos melódicos fragmentarios (leitmotivs) que se oyeron en el mundo causal, en las diferentes situaciones proféticas, son de gran potencia expresiva y están continuamente relacionados con el gran acontecimiento y con los sucesos históricos que inevitablemente le precederán en el tiempo...

Hay, en la partitura de esa gran Opera Cósmica, fragmentos sinfónicos relacionados con la tercera Guerra Mundial; sonoridades deliciosas y funestas, sucesos horripilantes, bombas atómicas, radioactividad espantosa en toda la Tierra, hambre, destrucción total de las grandes metrópolis, enfermedades desconocidas, revoluciones de sangre y aguardiente, dictaduras insoportables, ateísmo, materialismo, crueldad sin límites, campos de concentración, odios mortales, multiplicación de fronteras, persecuciones religiosas, mártires místicos, bolcheviquismo execrable, anarquismo abominable, intelectualismo desprovisto de toda espiritualidad, pérdida completa de la vergüenza orgánica, drogas, alcohol, prostitución total de la mujer, explotación infame, nuevos sistemas de torturas, etc., etc., etc.

Entremezclados con un arte sin precedentes, se escucharon escalofriantes temas relacionados con la destrucción de las poderosas metrópolis del mundo: París, Roma, Londres, Nueva York, Moscú, etc., etc., etc. (Doctrina Secreta de Anáhuac. Samael Aun Weor).

Resulta muy interesante que sea el mundo de la música y al mismo tiempo llamarse el mundo de la voluntad, ya que precisamente la música influye nuestra voluntad de manera muy determinante. Una marcha guerrera nos impulsa, una música romántica nos hace pensar en el ayer, una marcha fúnebre nos entristece, etc.

Parte del Ser: El alma humana, que no debemos confundir con el cuerpo causal. Por así decirlo el cuerpo causal sería el medio de manifestación del alma humana. Del alma humana se desdobla la esencia, que lamentablemente al paso del tiempo va quedando encarcelada en los múltiples agregados psicológicos. En los relatos medievales corresponde al caballero que pelea por su dama (el alma divina).

Somos la esencia que ha sido desdoblada del Alma Humana (Tiphereth), desgraciadamente esta esencia está embotellada con los miles de defectos que hemos creado, sólo en la medida que desintegremos esas entidades energéticas negativas es que podremos dar libertad a la esencia y así ir encarnando el Alma Humana (Tiphereth).

Atributo: la belleza, sin duda alguna se refiere a cuestiones de la esencia, del alma.

Unidad cósmica: Planeta Venus, el planeta del amor.

Cuerpo: causal o de la voluntad. Existe una gran diferencia entre el cuerpo causal solar que poseen los grandes maestros y la fuerza del deseo; las malas voluntades propias de cada uno de nuestros defectos psicológicos, que en su conjunto confundimos con este cuerpo.

Parte del Cuerpo: En el corazón.

Arcano: 6 La Indecisión.

Netzach

Arcángel Raphael maestro del mundo mental (Netzach). Ex Convento de San Andrés Calpan. Puebla México.

Arcángel Raphael maestro del mundo mental (Netzach). Ex Convento de San Andrés Calpan. Puebla México.

Nombres: mundo mental, “Manas (mente) inferior” en sánscrito.

Dimensión: la quinta, comparte esta dimensión con el astral. Es una región muy interesante, igual que el mundo astral, en el mundo mental hay dos regiones: la superior, que podría ser llamada como el cielo de mercurio y la de tipo inferior donde existen los peores demonios del mundo.

Ya que el peor filtro que existe de la magia negra es el mal uso del intelecto. Es la mente la guarida del deseo y cuando excedemos en el uso de la mente generalmente nos volvemos muy pasionarios.

Quienes logran dominar todos los aspectos de la mente se les da el título de Buda. Pero habrá que eliminar conductas gregarias, sofismas de distracción, falacias del ego, asociaciones mecánicas por ideas, imágenes, palabras, etc.

Un gran maestro del mundo de la mente es el arcángel Raphael, generalmente suele aparecer con un tridente en su diestra, dando a entender su completo dominio de la mente. Curiosamente también es el regente del planeta Mercurio, unidad cósmica que rige este mundo mental.

Unidad cósmica: planeta mercurio.

Parte del Ser: el fuego sagrado o Kundalini del cuerpo mental.

Atributo: Victoria; este atributo es mal comprendido en estos momentos de crisis mundial de los valores del espíritu, ya que lo confundimos con lo que buscan la codicia, ira, lujuria, etc. La verdadera victoria es cuando logramos hacer un bien a la humanidad en forma desinteresada y que nadie se dé cuenta, cuando logramos erradicar de nuestra psiquis algún vicio, cuando vencemos la pasión animal o logramos no criticar al prójimo.

Cuerpo: mental, los maestros tienen un cuerpo glorioso, resplandeciente, el cual es llamado cuerpo mental solar, quienes lo poseen se les suele llamar sabios o Arhat gnósticos; no debemos confundir ese precioso cuerpo mental solar de los iniciados con las innumerables mentes, ya que cada ego tiene su propia mente, que posemos los seres humanos comunes y corrientes y que en su conjunto confundimos con este cuerpo resplandeciente.

Es interesante saber que existen lesiones en el cuerpo mental, así como en el físico. Una herida en el cuerpo denso si no es limpiada genera infecciones a la larga, así sucede con las heridas en el cuerpo mental, ya que hay microrganismos ultrasensibles y como no tenemos una higiene mental de ahí vienen varias enfermedades.

Hemos avanzado en la ciencia bastante, pero en lo referente a las enfermedades mentales no se ha logrado mucho en su curación y es porque queremos curar el cuerpo mental tratando el cuerpo físico.

Parte del Cuerpo: En la pierna izquierda o en la región del cinturón a la izquierda.

Arcano: 7 El Triunfo.

Hod

Ángel Gabriel regente de la luna, unidad cósmica relacionada con el mundo astral (Hod). Ex Convento de San Andrés Calpan. Puebla México.

Ángel Gabriel regente de la luna, unidad cósmica relacionada con el mundo astral (Hod). Ex Convento de San Andrés Calpan. Puebla México.

Nombres: astral, molecular, mundo de los sueños, eternidad, Kâma (deseo o pasión) en sánscrito.

Dimensión: La quinta, parecería algo muy lejos a nosotros, sin embargo, por lo menos la quinta dimensión de tipo inferior, si la conocemos, es el mundo de los sueños, la eternidad, donde el pasado y el futuro se unen en un eterno ahora.

Cada vez que vamos a dormir nos sumergimos en el mundo astral inferior, como quiera que sea es la eternidad, podemos investigar nuestras pasadas existencias.

Cada noche en forma inconsciente penetramos a esas regiones, lo interesante es que lo hiciéramos conscientemente y eso es posible si aquí en el mundo físico empezamos a vivir uniendo la conciencia a todo lo que hacemos.

Existe un mundo astral superior, se le llama el cielo de la luna, rara vez quizás hemos estado allí, tal vez cuando soñamos algo muy bonito. En estas regiones suprasensibles es posible el estudio de la vida de las razas anteriores, las culturas como la maya, azteca, inca, egipcia y ponernos en contacto con esos iniciados de esas portentosas y misteriosas enseñanzas.

Unidad cósmica: Le corresponde la luna, por ello es mucho más fácil un desdoblamiento astral consciente en luna creciente que en menguante.

Cuerpo: astral; hay dos tipos de cuerpo astral, el lunar que tenemos todos los seres humanos, de tipo fantasmal, llamado Apopi entre los egipcios, llamado también cuerpo de los deseos; el solar que sólo los iniciados poseen, ya que lo han creado a través de muchísimo trabajo alquimista, entre los egipcios se le llama Ka.

Parte del Ser: el fuego sagrado o Kundalini del cuerpo astral.

Atributo: El esplendor o eternidad, interesante nombre de esta particularidad del mundo astral, ya que le corresponde precisamente el mundo de la eternidad, donde el pasado, el presente y el futuro se hermanan.

Parte del cuerpo: En la pierna derecha o en la región del cinturón a la derecha.

Arcano: 8 La Justicia.

Jesod

Estela maya con sacerdote con un maxtlatl (taparrabo) bellamente adornado, símbolo de Jesod. Toniná Chiapas, México.

Estela maya con sacerdote con un maxtlatl (taparrabo) bellamente adornado, símbolo de Jesod. Toniná Chiapas, México.

Nombres: Vital, etérico, “liṅga-śarīra” (cuerpo sutil) en sánscrito, Mumia (fuerza vital) por Paracelso, “Nisus formativus” (impulso formativo) de Immanuel Kant.

Dimensión: Es la cuarta, el hiper espacio (espacio superior) de Einstein, es el mismo Edén bíblico, los campos elíseos. En esta región es donde habitan los elementales de la naturaleza, los llamados duendes, hadas, ondinas, nereidas, silfos, sílfides, etc.

Viven también humanidades con cuerpos de carne y hueso, que no comieron el fruto prohibido, felices, su principal característica es que no tienen los miles de defectos psicológicos que nosotros tenemos.

En esta región es donde se encuentra el Aztlán (tierra de garza o pureza) del antiguo México; el Asgard escandinavo o tierra de los Ases (seres divinos).

Cuerpo: El cuerpo vital o etérico es el que garantiza la existencia del cuerpo físico, está compuesto por 4 vibraciones que son la base de la vida. Las enfermedades primero aparecen en el cuerpo vital y más tarde se materializan en el físico.

Corresponde al aura o campo o cuerpo magnético que satura el cuerpo físico. El color de la misma muestra el estado interno o emocional de la persona.

“Esa aura tiene diversos colores: El escéptico lleva siempre un aura de color verde, verde sucio; el devoto lleva un aura de color azul; el amarillo revela mucho intelecto; el verde sucio, escepticismo; el gris, tristeza; el gris plomo, mucho egoísmo; el negro, representa el odio; el rojo sucio, la lujuria, la fornicación; el rojo brillante, centelleante, la ira, etc.” (El Pensar Psicológico y la Mente Interior. Samael Aun Weor).

Parte del Ser: el fuego sagrado o Kundalini del cuerpo vital.

Atributo: El fundamento; nos da la idea de la función de este cuerpo vital, ya que es la base de la vida humana, y también el mundo etérico es la base o fundamento de la vida en el mundo.

Parte del cuerpo: Los órganos creadores.

Arcano: 9 El Eremita.

Malkut

Los cactli (sandalias) son símbolo de la humildad y se encuentran en la parte que rige Malkuth, los pies. Tula Hidalgo México.

Los cactli (sandalias) son símbolo de la humildad y se encuentran en la parte que rige Malkuth, los pies. Tula Hidalgo México.

Nombres: mundo físico, el reino, mundo celular, “sthūla-śarīra” (cuerpo denso) en sánscrito, mundo tridimensional.

Dimensión: le corresponden tres: largo, ancho y profundidad; Euclides el filósofo y matemático griego habló de estas tres dimensiones y es por ese motivo que ocasionalmente se le dice el mundo tridimensional de Euclides.

Es en el mundo físico donde tenemos la oportunidad de auto realizarnos, de emanciparnos, de lograr la iluminación. Sin embargo, hay que trascender todas las leyes mecánicas, las limitaciones que nos hemos impuesto a lo largo de los siglos. Hay que imaginarnos la escala de Jacob, donde veía ángeles ascender y descender del cielo.

El primer escalón rumbo a la divinidad es trascender el mundo celular o físico; es muy difícil, una hazaña comparable con el de los doce trabajos de Hércules, David contra Goliat, Perseo rescatando a Andrómeda, etc.

Cuerpo: físico; del que pretendemos conocer muy bien, pero que sólo sabemos una parte infinitesimal. Es importante saber que el cuerpo físico garantiza su existencia por el cuerpo vital. Los miles de defectos psicológicos son el peor veneno que a diario ingerimos.

Parte del Ser: el fuego sagrado o Kundalini del cuerpo físico.

Atributo: el reino, se le denomina así ya que se le considera como un filtro, ya que es un mundo muy denso, donde sólo pueden trascenderlo los muy decididos a trabajar sobre sí mismos eliminando de su naturaleza todo lo grosero, los elementos psicológicos indeseables.

Parte del cuerpo: en los pies.

Arcano: 10 La Retribución.

El dibujo del Árbol de la Vida

El Árbol de la Vida. Poster del Congreso Gnóstico del año 2013. Autor: Rubén Soto Orozco.

El Árbol de la Vida. Poster del Congreso Gnóstico del año 2013. Autor: Rubén Soto Orozco.

Hay un dibujo en el que se colocan estas diez emanaciones (sephirotes) del Árbol de la Vida, que no es al azar, tiene una razón de ser muy especial, un acomodo muy interesante que hay que develar.

Se encuentra dibujado iniciando en la parte más elevada y divina, y así va descendiendo gradualmente al mismo tiempo en materialidad, hasta llegar al mundo físico.

Los tres triángulos

A la vista del observador comprensivo, podrá notar que está formado por tres triángulos, cada uno con una enseñanza y valores.

Logoico: El más elevado, el primer triangulo se llama el logoico, ya que está compuesto por los tres Logos. Platón le llamaba así a la divinidad: Logos, que quiere decir “verbo”, aludiendo al verbo divino que dio origen a la creación. Está compuesto por: el Primer Logos, el Padre (Keter); el Segundo Logos (Chokmah), el Hijo; el Tercer Logos, el Espíritu Santo (Binah).

Monádico: El triángulo de en medio, el segundo se le llama el triángulo ético o monádico. Ético porque aquí reina la conducta recta; monádico, debido a que el filósofo alemán Leibinz, que diera este nombre a los principios espirituales que componen todo lo existente; siendo en la Gnosis el Ser o espíritu. Lo componen precisamente el Ser (Chesed) y sus dos almas: la humana (Tiphereth) y la divina (Geburah).

Mágico: Al tercer triangulo (el inferior) se le llama: el mágico; pues es ahí donde se opera la magia, componiéndose por: la mente (Netzach), el astral (Hod) y el vital (Jesod). Magia es el arte de influenciar, cambiar, transformar positivamente nuestro universo interior.

Por último, encontramos el físico (Malkuth) fuera de los tres triángulos, pues es lo más denso.

Los tres pilares

También podemos observar que en el Árbol de la Vida se forman tres pilares, denominados como: el de la justicia, misericordia y equilibrio; haciéndonos entender inmediatamente aspectos que deben integrarse en nuestra vida cotidiana. Por ejemplo: en el hogar, si hay sólo severidad, creamos resentimientos, si sólo hay misericordia, caemos fácilmente en la complacencia con el delito; entonces debe existir un equilibrio en los dos.

Pilar de la justicia: está formado por el Alma Divina (Geburah) cuyo atributo es la justicia, quien da el nombre a este pilar y lo acompañan: el Espíritu Santo (Binah) y el astral (Hod).

Pilar de la misericordia: Le da su nombre el íntimo (Chesed) cuyo atributo es la misericordia, junto al Cristo íntimo (Chokmah) y la mente (Netzach).

Pilar del equilibrio: Los distintos niveles de conciencia forman el pilar del equilibrio: el Padre (Keter), el alma humana (Tiphereth), el etérico (Jesod) y el físico (Malkuth).

Los tres aspectos del Absoluto

El Árbol de la Vida y los tres aspectos del Absoluto. Autor: Virgilio Cuautle Roldán (Gnosis ICQ).

El Árbol de la Vida y los tres aspectos del Absoluto. Autor: Virgilio Cuautle Roldán (Gnosis ICQ).

Más allá del Árbol de la Vida se encuentra el Absoluto, esta palabra se ha usado con el fin de referirse a lo que no tiene nombre, ya que significa ilimitado e independiente. Las diez emanaciones del Árbol de la Vida, si le sumamos los tres aspectos del Absoluto, nos dan los trece cielos de la cultura Mexica, de las tierras de Anáhuac, como se le llama a México en la antigüedad.

Ain

En hebreo la palabra “Ain” es “nada”, pero lo interpretaríamos como el “no ser”, es el primer aspecto del Absoluto, es el Dios no manifestado, incognoscible, al cual no se le puede dar atributo alguno; es la raíz de todo lo creado, pero sin raíz, el origen de la materia y el espíritu, pero que no es ni materia, ni espíritu.

Referente a esto los sabios mexicas lo llaman: “Señor que a sí mismo se inventa” (moyocoyatzin), dando a entender que no tiene origen, ni raíz. Por lo tanto, es eterno, ya que lo que tiene un principio, tiene un fin, es atemporal, siempre ha existido y siempre existirá.

Los griegos también nos hablan de ello cuando se refieren al “Dios desconocido” (Agnostos Theos); de “a” prefijo griego que quiere decir “no”, “gnostos” es Gnosis, conocimiento, conocido y “theos” es Dios, es decir, el Dios incognoscible. Cualquier cosa que se diga intelectualmente fallará en su punto principal.

En la India milenaria también nos dan una pista para la meditación, le denominan: “el Absoluto más allá de todo” (Parabrahman); “para” en sánscrito es “más allá” y “Brahman” es la “última verdad”. La mente es útil para las cosas de la vida, pero para comprender a Dios no sirve para nada.

Moisés en Éxodo 20:4 nos afirma que: “No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.”; refiriéndose específicamente a este aspecto del Absoluto, por la sencilla razón que no puede decirse nada, ni pintarse, ni esculpirse, etc.

De aquí emana nuestra mónada divina, buscando la autorrealización íntima del Ser. Sale como una chispita de una gran hoguera universal y el propósito es que regrese como una llama llena de sabiduría.

Ain Soph

Mitra de estela maya con tres rostros divinos, con el rostro del sacerdote forman cuatro, símbolo del Absoluto y las tres fuerzas primarias. Toniná Chiapas, México.

Mitra de estela maya con tres rostros divinos, con el rostro del sacerdote forman cuatro, símbolo del Absoluto y las tres fuerzas primarias. Toniná Chiapas, México.

Se traduce del hebreo como “sin límites”, es el espacio abstracto absoluto, el gran Caos primordial, la Gran Madre Cósmica, llamada en la India la Mulaprakriti. Las aguas primordiales de los génesis del mundo donde se dio origen a la vida. En este espacio femenino eterno es donde se encuentran las “semillas” de los mundos, soles, sistemas solares, galaxias y del mismo universo. Lamentablemente hemos antropomorfizado a eso que no tiene nombre, ni orillas jamás.

Los mexicas lo llamaron “Noche-Viento” (Yoalli-Ehecatl), que en realidad lo que tratan de decir son atributos de estos, es decir, Dios es impalpable como el viento e invisible como la noche. Los filósofos iniciados del antiguo México dan una buena idea como para meditar en eso que no puede explicarse.

En este segundo aspecto del Absoluto también se encuentran los Elohim (diosas y dioses), el Ejercito de la Voz, el Ejercito de la Palabra, quien en un principio fecundaron a la Gran Madre Cósmica, a los gérmenes que hay en ella, para que surja todo lo creado.

Los mexicas nos dan otra pista para que intuyamos su naturaleza con otro nombre con quien designan a la divinidad “Aquél por quien vivimos” (Ipalnemohuani) es decir, origen de todo lo que es, ha sido y será.

Es “aquello” divinal que dio el hálito de vida al ser humano: “Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida; y fue el hombre un ser viviente” (Génesis 2:7). Claramente la biblia nos dice lo mismo que los mexicas: “Aquel por quien vivimos” (Ipalnemohuani).

Aquí, en esta región del Absoluto, queda un átomo súper divino, en espera de nuestro regreso, es la estrella divina que siempre nos ha sonreído, la guía más exaltada divinal de la que hemos salido.

De este segundo aspecto del Absoluto se desprende por un lado el Rayo de la Creación dando origen al universo y por el otro lado de cada átomo súper divino, emana nuestra mónada divina, el “Anciano de los Días” (Keter), y de él siguen sucesivas emanaciones dando origen a todo el Árbol de la Vida.

Ain Soph Aur

La palabra hebrea “Aur” es “luz” y “Ain Soph” podríamos interpretarlo como “sin límites” lo que nos daría la siguiente interpretación: “Luz Infinita”; El tercer aspecto del Absoluto son el conjunto de soles espirituales del universo. Cada sol físico tiene como nosotros su espíritu o Sol Espiritual y el conjunto de soles espirituales de todo el universo forman el tercer aspecto del Absoluto o Ain Soph Aur.

Es la inteligencia divina que está trabajando incansablemente porque cada esencia cumpla su misión de regresar al Absoluto convertida en una chispa maestra llena de sabiduría. Nos impulsa dándonos anhelos espirituales, que lastimosamente opacamos con nuestros razonamientos y vicios.

La divinidad en el universo manifestado

Dios de las tormentas, mural teotihuacano. Museo Nacional de Antropología de México. Foto: Luis Páez (Gnosis ICQ).

Dios de las tormentas, mural teotihuacano. Museo Nacional de Antropología de México. Foto: Luis Páez (Gnosis ICQ).

Siendo el Absoluto la raíz y sustentador de la vida de todo lo existente, sin duda alguna está presente en toda la creación, es omnipresente, tal como lo describe el Salmo 139:7-10 “¿Adónde me iré de tu Espíritu? ¿Y adónde huiré de tu presencia? Si subiera a los cielos, allí estás tú; Y si en el Seol hiciera mi estrado, allí tú estás. Si tomare las alas del alba y habitare en el extremo del mar, aun allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra.”

Los mexicas, por su parte, también lo describen así, con otro nombre que le dan como: “Dueño del cerca y del lejos” (In Tloque in Nahuaque); “lo cerca” o lo interno, refiriéndose a todo el universo que existe en el interior de cada persona y “lo lejos” es todo el universo fenoménico donde está su presencia.

El dios de la lluvia Tláloc, por ejemplo, no lo encasillan como un ser divino nada más, sino que la lluvia que fertiliza la tierra, el trueno y el rayo son Tláloc; las montañas, los valles, las rocas, los minerales son la diosa de la tierra Coatlicue; el viento que sopla del norte, sur, este y oeste no es algo muerto, sino el dios del viento Ehecatl; y el fuego de los volcanes, de una hoguera, etc., es realmente el dios del fuego Huehueteotl.

El sabio hindú Nanak, fundador del sijismo, nos inspira a comprenderlo al llamarlo como “Omkara”, de “Om” el sonido primordial del universo, el mantram sagrado relacionado con la divinidad y “kara” que es formación o manifestación.

El maestro Samael Aun Weor en su libro “Tratado Esotérico de Astrología Hermética” nos transcribe una parte de un poema de Nanak refiriéndose a la divinidad:

“Omkara es el espíritu primario, inmanifestado, imperecedero, sin principio de días, sin fin de días, cuya Luz ilumina las catorce moradas, conocedor instantáneo; regulador interno de todo corazón”.

“El espacio es tu potestad. El sol y la luna tus lámparas. El ejército de estrellas tus perlas. ¡Oh, Padre! La odorífica brisa de los Himalayas es tu incienso. El viento te orea. El reino vegetal te tributa flores, ¡oh luz! Para ti los himnos de alabanza, ¡oh destructor del miedo! El Anatal Shabdha (sonido virgen) resuena como tus tambores. No tienes ojos y a millares los tienes. No tienes pies y a millares los tienes. No tienes nariz y a millares las tienes. Esta tu maravillosa obra nos enajena. Tu luz, ¡oh gloria! está en todas las cosas. De todos los seres irradia la Luz de tu Luz. De las enseñanzas del Maestro irradia esta luz. Es un Arati”.

Por último, dejamos para reflexionar las palabras del maestro Jesús, recopiladas en el Evangelio Gnóstico de Mateo, en el versículo 77, dijo Jesús: «Yo soy la luz que está sobre todos ellos. Yo soy el universo: el universo ha surgido de mí y ha llegado hasta mí. Partid un leño y allí estoy yo; levantad una piedra y allí me encontraréis».