Libro: Cábala Gnóstica. La sabiduría oculta en los números
Capítulo 5. Los Axiomas Trascendentales

Cada arcano es muy amplio en sus enseñanzas que lo integran, entre ellas se encuentran los axiomas trascendentales; el mensaje contenido en los axiomas encierra conocimientos que nos señalan con precisión tareas que debemos llevar a cabo en nuestro diario vivir, indicando algunas veces la solución a lo que nos mortifica o al problema que tenemos.
Se requiere desarrollar la intuición para saber en un momento dado qué es lo que nos quiere decir el arcano, en ocasiones el mensaje se encuentra en su significado general, en otras en las imágenes del grabado y también es posible que se encuentre en el axioma.
La interpretación de cada axioma trascendental es muy amplia, dependerá principalmente de lo que estemos viviendo, no es algo fijo, cada símbolo nos entregará una infinidad de mensajes y dependerá de nosotros el capturar su hondo significado.
Arcano 1: “Se en tus obras como eres en tus pensamientos”

Es indispensable los hechos concretos y definitivos en cuanto al camino interior se refiere. No basta tener magníficos anhelos si no los cristalizamos con obras palpables. Muchos intentamos ser buenos padres y al final nos damos cuenta de que pudimos haber hecho cosas positivas que al final no concretamos.
Decimos amar a la humanidad, pero no hay hechos que respalden tal cosa, muy frecuentemente estamos llenos de buenas intenciones, pero nunca llegan a materializarse. Un axioma popular define muy bien esto: “De buenas intenciones está empedrado el camino que conduce al infierno”.
Si intentamos ser personas con ideales de auto conocimiento, eso debe verse reflejado en cosas como: disciplinarse en la meditación diaria, auto observación psicológica, transformación de impresiones, hacer algo realmente concreto en el servicio desinteresado por la humanidad. Los anhelos puros del alma deben llevarse a cabo, que no se queden en proyectos, anhelos o en muy buenos pensamientos.
Cuando nos presentamos ante los tribunales del karma, lo que nos pesan son las obras realizadas y no las intenciones. De nada servirá decir ante la ley: “Quise ayudar, pero no lo hice”, “tenía intenciones de colaborar, pero no tuve tiempo”, etc.
Arcano 2: “El viento y las olas van siempre en favor de quien sabe navegar”

Vivimos quejándonos que no se nos presentan las oportunidades para tener éxito en la vida, sin embargo, en ocasiones las peores adversidades sirven de base para un aprendizaje especial o para fortalecernos, pero sólo si las sabemos aprovechar para auto observarnos y descubrir nuestras debilidades o defectos.
Si comprendemos que algunos son aprendizajes que realizar y otras circunstancias que cosechamos de pasadas existencias por lo que nosotros hicimos, pero al final los dos son cosas que tenemos que trascender. Entonces, en lugar de renegar hay que ver qué podemos hacer, cuál es la tarea por realizar.
Si las adversidades ya se encuentran con nosotros, pues más vale que las usemos para mejorar, para detectar defectos que ignoramos tener, para desarrollar valores, virtudes, tomarlo como un gimnasio psicológico.
De esta manera es como podremos ver la vida desde un ángulo diferente, no nos afectarán tanto las cosas y podremos aprovechar las circunstancias sean adversas o como sean, para encaminar el barco de nuestra existencia correctamente.
Un buen técnico, obrero, profesional no es el más especial por las herramientas sofisticadas que pueda tener, es el que puede solucionar un problema con lo que hay a la mano, así el estudiante gnóstico aprovecha inteligentemente para su trabajo interior todo lo que se le presenta en el camino.
Arcano 3: “Tejiendo está tu telar, tela para tu uso y telas que no has de usar”

Cada acción buena o mala que realizamos va generando determinadas consecuencias a futuro, constantemente estamos hilando nuestro destino; somos arquitectos de lo que nos sucederá. Lo que hacemos a los demás, es lo que alguien hará con nosotros.
Si ayudamos, aconsejamos positivamente, enseñamos, contribuimos en favor de los demás, es lo mejor para influir positivamente en nuestro porvenir.
Sin embargo, todo lo que hicimos en el pasado de malo ya está tejido y tendremos inexorablemente que usar. Aquí viene el trabajar con leyes superiores, para lavar las leyes inferiores, de tal manera que “telas” negativas del destino por nosotros generadas, podríamos no usarlas con bastante trabajo interior.
En un aspecto más trascendente, este axioma se refiere a renunciar al fruto de las acciones en bien de los demás. En trabajar desinteresadamente por el bien del prójimo sólo por el hecho de hacerlo, como si fuera un deber espiritual, renunciando al resultado.
Arcano 4: “Al trabajo de tus manos da bendición, y en el del pensamiento poned corazón”

A veces consideramos que el trabajo para ganarnos el pan de cada día no es trascendente, si somos estudiantes quisiéramos dejar de estudiar y si trabajamos soñamos con dejar de hacerlo y disque dedicarnos a una vida más espiritual, sin las mortificaciones propias de esas actividades; sin embargo, en todos los tiempos, el trabajo físico es, ha sido y será parte del camino espiritual.
Es obvio que tal trabajo debe ser honrado, jamás se puede considerar estar en el camino interno y que al mismo tiempo nuestro trabajo sea para fomentar los vicios, dañe o perjudique a los demás. Nuestro trabajo debe estar asociado a nuestra vocación y debe ser tan correcto de tal manera que lo podamos bendecir. Debemos tener una recta forma de ganarnos la vida.
Los grandes iniciados de todos los tiempos no han sido parásitos sociales, ni se encuentran todo el día en meditación, se les puede ver en su rostro el reflejo del trabajo que realizan con sus manos para alimentarse.
En la segunda parte de este axioma leemos algo que en realidad nuestra sociedad actual está fallando en todo sentido. Solo abusamos de la mente y no hay equilibrio con el sentimiento.
Para que surja una verdadera comprensión de las cosas, debe existir un perfecto equilibro entre el Ser (las cuestiones del corazón o espirituales) y el Saber (el conocimiento intelectual o del pensamiento).
Arcano 5: “De oídas te había oído, más ahora mis ojos te ven y mi corazón te siente”

Todos los que estudiamos la sabiduría gnóstica hemos tenido inquietudes espirituales que nos hacían pensar en un conocimiento diferente, algo que no se encuentra en los estudios de las escuelas, colegios y universidades, pero que tampoco lo encontramos en religiones, organizaciones filosóficas o libros.
Sin embargo, algo nos decía que había algo más, algo que realmente pudiera llenar los anhelos de nuestra alma y por fin, de alguna forma, accedimos a la Gnosis. Por fin llegamos a eso por lo que antes habíamos suspirado, ahora lo tenemos en nuestras manos.
Ahora es necesario comprender la enseñanza gnóstica, es decir, que nuestros ojos la vean realmente; y que a través de la meditación y ponerla en práctica, llevarla a lo profundo de nuestro corazón para poder sentirla.
Por supuesto que este axioma tiene mucho que aportarnos; pensemos ahora que ya tenemos la Gnosis; pero ahora oímos hablar en ella que hay un espíritu, el Padre que está en Secreto; ahora tendremos que trabajar intensamente sobre sí mismos para que en algún momento nos vayamos acercando a esa chispa inmortal y divina, hasta que algún día podamos verlo y sentirlo con nuestro corazón.
Arcano 6: “Trabajos me das Señor, más con ellos fortaleza”

Las circunstancias difíciles que se presentan en la vida pueden ser una traba para nuestro desarrollo interior; podría convertirse en fuente de muchos defectos alimentados al identificarnos con las adversidades; sin embargo, también podría servir para el auto descubrimiento y perfeccionamiento.
Si protestamos por lo que nos sucede, sólo hacemos más severas las circunstancias, pero si dirigimos nuestra atención al interior, podremos descubrir errores psicológicos que afloran espontáneamente; defecto descubierto, podría ser comprendido y eliminado. Así, cada circunstancia complicada de la vida, en lugar de amargarnos, nos serviría de trampolín para avanzar en nuestro camino interior.
Por otro lado, muchas cosas que creemos difíciles, ni siquiera son karmas, uno las ve a sí porque, a nuestro querido ego, no le agrada mucho. Todos tenemos varias misiones que cumplir, algunas en lo material, otras en lo familiar y hasta en lo espiritual.
El Padre que está en Secreto, nos va preparando para tal o cual misión, nos va forjando para estar preparados, nos disciplina para que tengamos lo necesario para cumplir con nuestro cometido; nos va fortaleciendo con esos trabajos que nos entrega.
Así, cuando se llega la oportunidad de cumplir tal o cual misión, ya estamos templados, tenemos la comprensión suficiente para sacarla adelante, la fuerza espiritual para llevarla a cabo.
Arcano 7: “Cuando la ciencia entrare en tu corazón y la sabiduría fuese dulce a tu alma, pide y te será dado”

Es curioso que, aunque todos sepamos cuánto daño hace un vicio, de cualquier forma, no lo dejamos. Y es que una cosa es tener el conocimiento en la memoria y otra cosa es llevarlo a la práctica a través de ciertos procedimientos gnósticos a un nivel más profundo.
El conocimiento en la infiel memoria es realmente de muy poca utilidad, podemos dejar ahí una enseñanza, por muy sagrada que esta sea, y no modificar nada en nuestra vida, pero es posible llevarla al corazón.
La Gnosis es un funcionalismo natural de la conciencia, una filosofía eterna y universal, pero jamás podría ser reducida a procesos intelectuales. Cuando uno trata de analizarla con el razonamiento, a lo único que llegamos es a empobrecerla.
Personas completamente analfabetas en ocasiones comprenden mucho mejor la Gnosis que alguien que tenga décadas de estudios intelectuales. Es necesario que tratemos de pensar con el corazón, recibir las enseñanzas gnósticas con emoción superior, como si siempre que escuchemos gnosis fuera la primera vez que sabemos de ella, así la ciencia entraría al corazón.
Hay que desarrollar la capacidad de asombro, tratando cada vez de capturar el hondo significado de las enseñanzas, sin llegar a sentir que ya sabemos, así gradualmente podríamos fijarla en la conciencia o alma, es decir: la sabiduría sería dulce a nuestra alma; la sabiduría se manifestaría en forma natural, espontánea, ni siquiera necesitaríamos recordarla.
Arcano 8: “Edifica un altar en tu corazón, más no hagas de tu corazón un altar”

Es urgente un equilibrio entre lo material y lo espiritual; en estos días estamos más orientados a lo material y prácticamente hemos olvidado lo místico, lo interior; necesitamos que nuestros sentimientos estén más inspirados por lo divinal, pero sin olvidar que hay que alimentar y cuidar lo físico. Ver no sólo la materia que, si bien es necesaria, tomar en cuenta que hay cosas más trascendentes.
En nuestros sentimientos (el corazón) debe existir el respeto y veneración por lo divino (hacer un altar), verlo en toda la naturaleza, en los árboles, en las aves del cielo, las flores, la sonrisa de un bebé o en la bendición de una madre.
Sin embargo, no debemos caer en fanatismos, caer en extremos como el ver en todas las cosas mensajes del universo, que la virgen nos habla, que es un mandato divino hasta el número de un boleto, eso es caer en fanatismos, y estos son de los peores males que han llevado a los seres humanos a errores muy graves.
Arcano 9: “Sube al monte y contempla la tierra prometida, mas no te digo que entrarás en ella”

La tierra prometida, tanto en las enseñanzas de Moisés como en las del México prehispánico, no es algo geográfico, es más bien una búsqueda interior. La Jerusalén Celestial, la tierra prometida, es en realidad el simbolismo de nuestro Real Ser interior profundo.
Llegar a la tierra prometida es haber eliminado totalmente las innumerables entidades psicológicas negativas, crear los cuerpos existenciales superiores del Ser, haber realizado en nuestro interior los doce trabajos de Hércules, unir el cuaternario inferior con la triada divina.
Sin embargo, mientras se pudiera hacer todo ese descomunal trabajo, podemos al menos contemplar la tierra prometida, aunque sea por unos instantes; y eso es posible en la meditación, cuando estamos profundamente relajados física y mentalmente, puede escaparse la esencia y unirse momentáneamente con el Real Ser y saber lo que es la verdad. Acabado ese éxtasis místico trascendental, regresamos como el genio de la lámpara a la botella de las antítesis, del dualismo mental.
Se hace necesario subir al monte (hacer nuestras prácticas de meditación) y con mucho trabajo experimentar el “Vacío Iluminador” de los budistas, así podremos contemplar la tierra prometida, saber lo que es la verdad, si bien no entraremos en ella (porque para entrar hay que eliminar el ego completamente), por lo menos al saber realmente lo que buscamos, tendremos más ímpetu para realizar el trabajo que nos puede llevar a ello.
Arcano 10: “Costoso es el saber que compras con la experiencia y más costoso el que te falta por comprar”

Las diversas circunstancias de la existencia, algunas agradables, otras tantas difíciles y en algunas ocasiones hasta dolorosas; dejan siempre una enseñanza si estamos atentos a recibirlas. Esa huella que nos dejan las experiencias vividas nos permite saber, por ejemplo, lo que sienten los demás en circunstancias semejantes a las que hemos vivido.
Al pasar el tiempo, creemos que ya sabemos de todo y posiblemente nos creemos más que los demás, cuando en realidad el conocimiento es infinito, jamás se deja de aprender; hay que estar abierto a todas las posibilidades y estar listos para lo que venga, con una actitud diferente, más comprensiva, más empática, más consciente.
El límite del conocimiento es Dios, pero ¿quién podría ponerle un límite a Dios? Por lo que el aprendizaje no tiene orillas, ni límites jamás. Los problemas de la vida nunca se acaban, siempre existirán, no habrá un momento en que dejen de existir, eso es la vida. Si los problemas dejaran de existir, entonces dejaría de ser vida.
Lo que debemos hacer es cambiar nuestra actitud frente a las circunstancias adversas de la vida, ver el tren de la vida con sus problemas que trae consigo como una gran oportunidad para lograr la auto gnosis.
Arcano 11: “Gozoso en la esperanza, sufrido en la tribulación sé constante en la oración”

Con la oración mecánica realmente no se obtienen los resultados que esperamos, ya que por un lado pedimos tal o cual cosa y al estar orando sin conciencia, nuestros egos piden otra cosa diferente y hasta contraria.
Sin embargo, la oración que se hace junto a la meditación y el recuerdo de Sí es obvio que es escuchada. La oración científica, la que se realiza en meditación, nos pone en contacto con nuestro Ser divinal y nuestra Madre Divina, ellos lo saben todo, lo que es mejor para nosotros.
Cuando estamos en problemas, circunstancias adversas, es muy común caer en la identificación y fascinación; como consecuencia caemos en graves errores; sin embargo, cuando todo sale bien, es necesario también estar muy alertas ya que pueden manifestársenos defectos psicológicos del orgullo, la vanidad, soberbia, etc. “¿Está alguno entre vosotros afligido? Haga oración. ¿Está alguno alegre? Cante alabanzas”. (Santiago 5:13).
La oración consciente realizada en meditación profunda, en el más completo silencio de la mente, nos pone en contacto con la divinidad, cuando estamos en comunión con nuestros padres internos es más difícil caer en el error: “Gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración.” (Romanos 12:12).
Arcano 12: “Aunque el sol te fatigue de día y la luna te contriste de noche, no lleves tus pies al resbaladero, ni duermas cuando haces guardia”

Un gran número de estudiantes gnósticos soñamos con un mundo ideal, con todo favorable para supuestamente ponernos a trabajar psicológicamente; algunos soñamos en una casita en el bosque, con un río de agua pura muy cerca; y por supuesto, mucho dinero para no andar batallando.
Lo curioso del caso es que son los momentos más tranquilos de la vida los más desfavorables para lograr el auto conocimiento; todavía peor, cuando nos aislamos del mundo con el propósito de avanzar espiritualmente, con ello lamentablemente quedamos estancados.
El fuego, que se relaciona con el Sol, puede significar las tentaciones en todos los ámbitos de la vida. Es pues fundamental estar atentos a cualquier cosa que se presente en la vida. Trascender una tentación es haber conquistado algo positivo en nuestro interior, como una virtud o hasta el comienzo de una facultad perdida.
Sin embargo, no es para colocarnos en circunstancias que nos lleven a la perdición. Es ilógico asistir, por ejemplo, a un lugar donde circula con facilidad el vino, las drogas, la sexualidad de tipo inferior; las pruebas vienen solas, no es necesario llevar nuestros pies al resbaladero.
Pasamos también por periodos de oscuridad (noche espiritual), en donde parece que todo son tinieblas, nada de intuición, de buenas meditaciones, destellos de conciencia en el astral y nos ponemos deprimidos. Es cuando más debemos estar en guardia.
El estado de alerta novedad es indispensable, vivir como lo hace un vigía en la época de guerra es necesario, sin embargo, el enemigo no está afuera, sino en nuestro mundo interior, se requiere de dirigir nuestra atención hacia dentro, a nuestra mente y emociones; ya que de ahí surgen los más peligrosos enemigos.
Vemos en los dos casos, tanto en las noches espirituales (la luna contristándonos) y las tentaciones (el sol fatigándonos), que es indispensable acercarse a lo divinal, a nuestro Padre que está en Secreto y nuestra Divina Madre interior.
Ahora podremos entender a qué se refiere el Salmo 120: “Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra. No dará tu pie al resbaladero, Ni se dormirá el que te guarda. He aquí, no se adormecerá ni dormirá El que guarda a Israel. Jehová es tu guardador; Jehová es tu sombra a tu mano derecha. El sol no te fatigará de día, Ni la luna de noche. Jehová te guardará de todo mal; Él guardará tu alma. Jehová guardará tu salida y tu entrada desde ahora y para siempre”.
Arcano 13: “La noche ha pasado y llegado el nuevo día, vístete pues con las Armas de la Luz”

Durante mucho tiempo, quizás no sólo en esta existencia, sino desde muchos ayeres, hemos estado en tinieblas, es decir, sin un conocimiento que nos pueda guiar por el camino espiritual. Hemos cometido una infinidad de errores, aun queriendo no hacerlo, pero nuestra voluntad es doblegada por los miles de errores psicológicos que tenemos.
Por fin, después de tantos sufrimientos, de estar en la noche de la más competa ignorancia, hemos podido por fin acceder a un conocimiento trascendental, nos hemos reencontrado con la luz de la Gnosis, la sabiduría inmortal; tenemos ahora acceso a las herramientas para transformarnos, a las armas para combatir a esos demonios psicológicos.
Tenemos en nuestras manos la auto observación psicológica para descubrir el ego, la meditación para comprender nuestros errores y el conocimiento de cómo del Eterno femenino divinal puede desintegrar nuestros errores: “La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz” (Romanos 13:12).
Arcano 14: “No seas como paja delante del viento, ni como viento delante de la paja”

Hay un dicho popular: “No es lo mismo ser manso que menso”, existen momentos en que debemos actuar tolerantes, apacibles, tranquilos, comprensivos, etc., pero esto es muy diferente a ser dejado.
Hay una ley en la física llamada Entropía, que también se manifiesta en nuestra forma de ser y actuar. Se trata de la igualación a la conducta de los demás, pero en forma involutiva, somos arrastrados como la paja ante el viento de la conducta degenerada de la humanidad.
Se requiere de tremendos sacrificios conscientes para contrarrestar esa fuerza que nos está llevando a todos a conductas cada vez peores en todos los sentidos.
Por otro lado, el orgullo, la vanidad, la prepotencia y un sinnúmero de agregados psicológicos que cargamos, nos hacen actuar ante los demás en forma violenta, agresiva, intolerante, etc. ante los demás.
Coaccionar la voluntad de los demás, creyendo que lo que hacemos es siempre la forma de actuar correcta, sin respetar las necesidades espirituales de nuestros semejantes, es caer en el abismo de la magia negra.
Se hace indispensable un equilibrio en nuestra forma de actuar, no ser negligente en las cosas del espíritu, ni ser precipitado.
Arcano 15: “Hiciéronme guarda de viñas y mi viña que era mía no guardé”

Ayudar a nuestros semejantes es un deber ineludible, que debemos realizar con infinito amor y como un deber interno; no hay que pasarnos la vida pensando en que alguien debe ayudarnos, más bien, debemos estar listos para auxiliar a los demás cuando sea posible.
El no hacerlo nos impide avanzar en el camino interior, ya que el amor es la fuerza más poderosa existente y tornarse egoísta nos detiene.
Sin embargo, ese trabajo debe ir acompañado de un trabajo serio sobre sí mismos, no podemos estar aconsejando lo que no llevamos a cabo, Buda nos insiste en que hay que unir la acción a la palabra: “Igual que una flor bella y de brillante color, pero sin perfume, así son de estériles las buenas palabras de quien no las pone en práctica”. (Dhammapada 51).
Profundizando aún más en el axioma, nos encontramos que se pone el caso específico de la viña y esta tiene concordancias simbólicas muy profundas, por ejemplo, con el vino de la última cena.
La planta de la vid está relacionada con la energía que nos trajo al tapete de la existencia, el axioma nos recuerda que solemos olvidar o menospreciar el trabajo en la transmutación de la energía creadora y que este es fundamental.
Arcano 16: “Luz al amanecer, luz de medio día, luz de anochecer, lo que importa es que sea luz”

La luz de la sabiduría brota cuando se trabaja conscientemente en tres factores que pueden revolucionar nuestra conciencia. Estos están plenamente simbolizados por la posición del sol durante el día.
Luz de amanecer, cuando el sol nace, es la sabiduría que se obtiene cuando se nace por segunda vez o del agua y del espíritu. “El que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.” (Juan 3:5). El espíritu es fuego o principio masculino y el agua es la madre o principio femenino. Cuando se aprovecha esa fuerza creadora es posible hacer surgir esa primera luz que es necesario obtener.
Luz de medio día, es la sabiduría que es ganada cuando se labora por el bien de los demás, ya que es cuando el sol está en el cenit, irradiando la luz a todos los seres humanos sin distinción. Si trabajamos por el bienestar ajeno, es indudable que se puede recibir esa luz venida de lo alto, como recompensa por trabajar desinteresadamente.
Luz de anochecer significa la luz que brota al desintegrar un defecto psicológico, es indudable que cada Yo encarcela un porcentaje de esencia y sabiduría.
Trabajando con los tres factores de la revolución de la conciencia es como podemos obtener la luz de la sabiduría que puede guiarnos en la oscuridad en que vivimos en estos momentos toda la humanidad.
Arcano 17: “Unos hombres piden señales para creer y otros piden sabiduría para obrar; más el corazón esperanzado lo tiene todo en su esperanza”

El camino que nos puede conducir a la divinidad debe ser transitado sin ningún interés de por medio; trabajar internamente sólo por el hecho de estar convencidos de que así deberíamos de actuar toda la humanidad y si alguien más no lo hace, pues poner manos a la obra y hacerlo nosotros.
Ayudar a nuestros semejantes en sus necesidades no debería ser motivado esperando una señal del universo, deberíamos sentir la necesidad de hacerlo y estar satisfechos por realizarlo, sin esperar recompensa o reconocimiento alguno.
Lamentablemente en estos días hasta parece que ponemos condiciones a la divinidad para siquiera proponernos a realizar algo en aras del bien común; a veces llegamos al colmo, diciendo cosas como: “Si tú quieres que lo haga, entonces que pase esto”.
Hay que llegar a comprender que cada ser humano tiene el deber espiritual de regresar al origen divino, pero eso requiere mucha fe consciente, fundamentados en un sentimiento superlativo de esperanza en lo divino.
Arcano 18: “Sea tu Caridad granero inagotable y tu Paciencia no menos inagotable que tu Caridad”

Nos dice el maestro Samael Aun Weor que la caridad se ha resfriado y tiene toda la razón; conforme pasa el tiempo cada vez somos más egoístas, ya no pensamos en el prójimo y menos aún realizamos acciones benéficas en favor de los demás.
Hace falta retomar la caridad, pero no una de tipo inconsciente, motivados por resaltar ante los demás, más bien una caridad enmarcada en los parámetros que da a entender el maestro Jesús: que sea en secreto, a quien lo merece, que lo necesite realmente, en el momento oportuno y renunciando a la recompensa.
“Ha llegado la hora de practicar la caridad enseñada por los maestros y sacerdotes de todos los tiempos. Las palabras que se dijeron entre el arrullo de las palomas bajo los sagrados pórticos de todos los templos deben ahora convertirse en realidad concreta”. “La caridad consciente es el bálsamo milagroso que puede consolar nuestro adolorido corazón”. (Caridad universal. Samael Aun Weor).
La segunda parte del axioma nos resalta el hecho de que la naturaleza no da saltos, eso nos enseña que debemos ser muy pacientes, los cambios rápidos son superficiales y al final inútiles; los cambios verdaderos son la consecuencia natural de un largo trabajo sobre sí mismos.
“Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía. Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca”. (Santiago 5:7-8).
Arcano 19: “Toma el escudo de tu Fe y avanza con paso decidido ya sea en favor del viento o contra todos los vientos”

Generalmente confundimos la creencia con la fe verdadera, la fe solar es experimentación directa de las cosas, las creencias sin la experimentación mística serán siempre vanas y si no tienen un respaldo en acciones concretas es como si no existieran, “Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.” (Santiago 2:17).
Tomar el escudo de la fe, vivenciar la enseñanza gnóstica, es, por ejemplo, despertar conciencia en el mundo astral, aunque sea una fracción de segundo, para dejar de ser una creencia y pasar a ser fe, cognición exacta, vivencia real.
Conforme vamos experimentando la Gnosis, nos vamos llenando de fe solar, sólo así es como podemos avanzar con paso decidido sea que las condiciones de la vida nos sean favorables o cuando todo parece estar en nuestra contra, nada ni nadie nos podrá detener.
Arcano 20: “Flor en el manzano, fruto en la viña sembrado en madurez”

Las virtudes del alma (amor, fraternidad, diligencia, templanza, etc.) y las facultades trascendentales del ser humano (intuición, telepatía, recuerdo de las existencias anteriores, clarividencia, clariaudiencia, etc.) no brotan por si solas.
Son el resultado de muchos super esfuerzos íntimos, de actitudes como las del maestro Francisco de Asís, que no buscó poderes, que se limitó a buscar la humildad, la comprensión, la tolerancia, que sustentó su trabajo con la muerte de sí mismo, por ello el símbolo de la calavera con que se le suele pintar.
De la misma forma en que muchos en la vida, aunque ya estemos entrados en años, seguimos actuando disipadamente; así también en lo espiritual, no hemos logrado una madurez, queremos las cosas sin esfuerzo, sin trabajo interior.
Falta de madurez espiritual es ser completamente superficiales, falta de un pensamiento y sentimiento profundo, creyendo, por ejemplo, que algo externo puede activarnos un centro magnético o chakra para desarrollar una facultad.
La madurez del alma sólo se obtiene cuando desarrollamos la comprensión creadora, cuando estudiamos en serio la Gnosis y nos ponemos en verdad a trabajar en esa lucha contra sí mismos.
Arcano 21: “En su secreto no entra mi alma, ni en su puerto mi navío”

William Shakespeare en su obra Hamlet nos dice: “Ser o no ser, esa es la cuestión”, estudiándolo a nivel esotérico, tenemos por un lado al “Ser” o espíritu, resplandeciente, puro, transparente y el “No Ser” que corresponde a nuestros miles de defectos psicológicos, tenebrosos, negativos y antítesis de nuestro Ser.
Cada defecto psicológico es un veneno para nuestro cuerpo y causa de todas las tragedias, enfermedades, problemas, muertes, etc. Tristemente estamos en estos momentos sujetos al ego y debemos emanciparnos, alejarnos de su influencia nefasta.
En esta época vivimos muy a gusto dentro de los mecanismos del ego y es muy difícil siquiera darnos cuenta de todo el daño que nos causa. Una vez que nos atrapa uno de esos miles de yoes, deposita en nuestra mente sus pensamientos y en nuestro corazón sus sentimientos.
Se hace necesario poner a trabajar la no identificación a través de la práctica del Recuerdo de Sí, no dejarnos fascinar por las manifestaciones del ego.
Arcano 22: “Sale el sol y pónese el sol y otra vez vuelve a su lugar donde torna a nacer”

Existen dos leyes cósmicas llamadas: retorno y recurrencia, que nos rigen aplicando la ley de causa y efecto (karma). Comprender su mecanismo es dar un primer paso para una transformación radical en la vida.
Así como el sol sale, nosotros nacemos a una nueva existencia con la finalidad de tener otra oportunidad para auto realizarnos, retornamos por ley a repetir muchos dramas, comedias y tragedias de pasadas existencias. Añadiendo bienestar si hicimos el bien y añadiendo sufrimiento si actuamos negativamente.
Estas leyes son incesantes, así como el movimiento aparente del Sol, una y otra vez venimos en este tiempo de la edad negra, cada vez en niveles más y más bajos. El axioma nos hace resaltar esta ley, de la cual tenemos que liberarnos, es indispensable dejar de sufrir y esto sólo es posible a través de una revolución de nuestra conciencia.