El Bhagavad Gītā

El señor krishna y Arjuna en el campo de batalla, imagen de uso común, de autor anónimo.

El señor krishna y AKrishna aparece ante las gopis (ilustración de un manuscrito del Bhagavat-purana, Bombay, India, 1760-1765).rjuna en el campo de batalla, imagen de uso común, de autor anónimo.

Un texto que cumple los trece principios del gnosticismo universal, en el que encontramos pasajes sobre el desarrollo espiritual, es considerado como “El canto del Señor”, es uno de los libros de la magnífica epopeya “El Mahavarata” hindú, y consta de 18 capítulos, del 25 al 42 del Bhisma Parva. Se centra en un divino diálogo entre la deidad Sri Krishna y su discípulo y guerrero Arjuna. Su conversación nos da claridad e inspiración sobre el trabajo diario devocional físico, psicológico y emocional, sobre todo encaminándonos hacia la profunda espiritualidad, con una didáctica sagrada, alentándonos a trabajar desde un principio sin miedo, sin temor ni por el deseo de frutos u ostentaciones inconscientes, sino basándose en la fuerza más poderosa, la comprensión y el amor a Dios.

En esta parábola extraordinaria, e incluso con lenguaje mitológico, nos invita a trascender el entendimiento literal para profundizar con el metafórico. Estaría por demás aclarar que no se trata de escenas mundanas para los conocedores de los estudios esotéricos trascendentales. Enfrentarse a sí mismos contra lo que hemos creado en el interior psicológico, los propios pensamientos, ideas, apegos, simbolizados por la familia, parientes y amigos, tal como Arjuna lo expresó, que no se quería enfrentar a ellos; se va instruyendo, capítulo a capítulo, representando a través de una batalla cuyos enemigos son la propia naturaleza humana, si bien en un principio se resiste a la identidad divina, la devoción y la disciplina en el Ser, son una guía que van encaminando y sosteniendo sus acciones, haciéndolas trascendentales y asimilando de esta manera todos esos principios espirituales.

En un principio, Arjuna busca iniciar un gran trabajo, defender su reino, sin embargo, hay algo que lo detiene, que es la fantasía de la ignorancia, que lo mantiene embelesado con el apego y las reminiscencias del ego (familiares, parientes, amigos, cosas materiales), el sendero del discernimiento es su valiosa herramienta para comenzar el sendero de la acción, que permite, con el poder divino, vislumbrar la diferencia entre la acción del ego y la del Ser. Los indostanes explican que hay ocho virtudes de Kundalini, uno de los cuales es la recta acción, ésta se divide en dos senderos, el Gnana yoga, el camino del conocimiento, contemplativo y el karma yoga, el camino de la acción. Es decir, la meditación es una acción que lleva al conocimiento y es contemplativa, mientras que, al vivir en la acción, se obtiene el material del gimnasio psicológico para la comprensión en la meditación.

Dentro el diálogo, Ajuna pregunta si es mejor la acción o renunciar a la acción, Krishna responde que es mejor el karma yoga, la acción no-egoísta o renunciación, porque libera. La constante renunciación consiste en estar más allá del gusto y del disgusto y de la lucha de los opuestos, dedicar cada acción, grande o pequeña a Brahman (El Ser), sin apego, así como la flor de loto, que vive en el agua y no se moja. La ecuanimidad conlleva al equilibrio, armonía en pensamiento, no juicio, congruencia, estabilidad…, por lo cual libera la mente y los sentidos del batallar de las antítesis.

El señor krishna como Auriga y Arjuna en el carro de guerra, imagen de uso común, de autor anónimo.

El señor krishna como Auriga y Arjuna en el carro de guerra, imagen de uso común, de autor anónimo.

En el capítulo del sendero y de su realización, se dice que “entre miles de hombres, uno busca la perfección, entre los que lo intentan, uno logra la perfección y entre ellos, uno me conoce perfectamente”, y ese sendero, el Bhagavad Gita lo describe en ocho categorías de Prakriti: tierra, agua, fuego, aire, espacio, mente, intelecto y ego y la Prakriti superior como el Ser. Quienes conocen al Ser, con todo lo que se relacione, los seres, Devas, cultos…, al morir, mantienen su conocimiento. En el sendero hacia Brahman, lo imperecedero, habla sobre el camino de la emancipación, que consiste en controlar los sentidos (equilibrio en los cinco centros de la máquina humana), anteponer el corazón a la mente (eliminar el razonamiento egoico), depositar el Prana en la cabeza (transmutar la energía creadora), realizar el OM (encarnar al Ser), y meditar (orar con fe consciente). Quien no lo logra, renace o retorna.

En el sendero de la sabiduría real y del misticismo real, Arjuna vive con sus acciones en el Ser, ofrecidas a Dios, así se transforma en los principios de gunas, representando la transformación de sí mismo y el regreso a la Prakriti. En el capítulo de las manifestaciones se expresa que todo nace de la Prakriti y todo vuelve a la Prakriti, los 7 Rishis y los 4 manús nacen del Ser, es decir que, con la ayuda del Ser, se elimina la fascinación y el sueño para conocer los atributos del Ser.

En la visión de la forma universal, se explica que la divinidad no tiene forma ni límite, que puede adoptar millares de formas, refulgir como mil soles, sin embargo, Krishna, el Ser, dota del ojo divino a Arjuna para que lo pudiera ver, inconmensurables formas, percepciones extasiables aparecieron y produjeron en Arjuna dicha, asombro y también temor. En ese instante pudo realmente ver y percibir la verdad del Ser. Krishna concluye diciendo: “Soy el poderoso tiempo, destructor de mundos, sé mi instrumento”. La ignorancia no permite ver la grandeza del Ser, sólo con la devoción puede conocerse a Dios. En este sendero los devotos desarrollan devoción firme y fe consciente, se trata de legar al Ser por medio del Abhyasa yoga (la práctica constante del recuerdo de sí).

Conviene reflexionar sobre cada uno de los senderos, como en el de hacia la suprema persona, el de los atributos divinos y demoníacos, las tres clases de Deshraddha (actitudes mentales de humildad y fe), hasta llegar al sendero de la renunciación o Sannyasa, así como Arjuna, siguiendo estos senderos, el trabajo disciplinado, congruente y ecuánime, es posible encarnar al Ser.

Francisco Ismael Moreno Luna

IMAGENES: Krishna aparece ante las gopis (ilustración de un manuscrito del Bhagavat-purana, Bombay, India, 1760-1765). El señor krishna como Auriga y Arjuna en el carro de guerra, imagen de uso común, de autor anónimo.

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