Las Tres Vueltas y Media del Kundalini
En todas las grandes culturas del mundo, se le rinde culto a la Trinidad, conformada por Padre, Hijo y Espíritu Santo, de la cual, su primer aspecto, el Padre, se desdobla en la Madre y juntos, combinados con el fuego sagrado de amor, representado por el Espíritu Santo, crean mundos, hombres, bestias, dioses, etc.

Chakra Muladhara
En la prodigiosa cultura mexicana, precolombina, es decir, antes de la bárbara colonización española en nuestro querido México, cuando un ser humano quería ser asistido por ese poder divinal femenino, llamado Madre, oraba así:
“Tonantzin Teteoinan ¡oh! mi madre, ven a mí, ven a mí”
En la filosofía hindú, a ese poder femenino, se le llama, Devi Kundalini Shakti y está representado por una serpiente en actitud silente, enroscada tres vueltas y media dentro del chacra, disco o rueda coxígeo, ubicado, como su nombre lo dice en el hueso coxígeo.
Los seres humanos teníamos doce sentidos antes de ser expulsados del Paraíso: Los cinco sentidos: vista, oído, olfato, gusto y tacto y otros siete chacras o poderes, llamados en la biblia hebrea, las siete iglesias; siete sentidos que perdimos debido a nuestra degeneración.
Devi Kundalini Shakti, se expresa como serpiente de fuego y señala el V.M. Samael Aun Weor en su libro “El Parsifal Develado” “que es el fuego serpentino KUNDALINI, que se encuentra enroscado, como cualquier culebra, con tres vueltas y media, dentro de ese centro magnético o chacra, situado en el hueso coxígeo, base de la espina dorsal.
El Kundalini Yoga, enseña también, en forma brillante, que el BHUJANJINI o poder serpentino, se encuentra enroscado tres veces y media dentro del chacra coxígeo. Esas tres vueltas representan a las tres GUNAS de PRAKRITI: SATTWA, RAYAS Y TAMAS.
Es un axioma de la sabiduría oculta que la media cola restante representa a VIKRITIS, la modificación de PRAKRITI el eterno femenino”.
El evangelio del Señor BUDHA señala:
"Las tres hijas de Mara (las tres gunas pervertidas), tentaron al Boddhisattwa, pero no reparó en ellas, y cuando vio MARA que no podía encender ningún deseo en el corazón del SRAMANA victorioso, ordenó a todos los espíritus malignos que, obedientes a sus mandatos, atacaran y aterrasen al gran MUNI".
"Pero el Bienaventurado los contempló como quien mira los juegos inocentes de los niños y el ardiente odio de los malos espíritus quedó sin resultado. Las llamas del infierno se hicieron saludables brisas perfumadas y los rayos furibundos se trocaron en flores de loto".

Tonanzin, Imágenes tomadas del portal del ICQ
"Ante esto Mara (EL DRAGON DE LAS TINIEBLAS), y su ejército huyeron. Mientras tanto, de las alturas celestes caía una lluvia de flores y se oían las voces de los buenos espíritus".
"¡Ved el gran MUNI! ¡El odio no conmueve su espíritu! Las legiones del malo (Esos diablos rojos que constituyen el famoso Yo), no le han intimidado. Es puro y sabio; está lleno de amor y compasión".
"Como los rayos del sol barren las tinieblas del mundo, así el que persevera en su busca encontrará la verdad y la verdad le iluminará".
Hasta aquí algunos versículos sagrados del evangelio de nuestro Señor el BUDHA.
Es evidente, fino lector, que las tres gunas pervertidas, pueden ser transmutadas por el estudiante serio y amoroso del conocimiento, del trabajo interior, en gunas en equilibrio, en gunas de luz: SATTWA, la armonía, RAYAS, la emoción pura del alma y TAMAS, el reposo abstracto absoluto (indeterminado y dominante). Aspectos o cualidades de la gran madre cósmica, el gran Alaya o alma del universo o principio femenino eterno, del que cada hombre y mujer tiene dentro de sí mismo un rayo y con la cual puede identificarse, y en la cual puede sumergirse para pedir sus favores a cambio de buenas obras. Ejemplo, si en tu casa hace falta que la familia se respete, se vea con amor, o hay problemas entre la pareja, pues hay que rogarle, en profunda meditación y oración, a esa parte, a ase rayo de la Prakriti, a esa madrecita interior, que nos extienda su mano amiga, que nos ayude a que ese amor, esa guna Tatwa, esa armonía, se anide en nuestro hogar. Roguemos sí, imitando a nuestros antepasados de Anáhuac: “Tonantzin Teteoinan, ¡oh! mi madre, ven a mí, ven a mí”
Jose Isabel Mauricio Vargas
Imágenes tomadas del portal del ICQ