El Mito de Osiris

Osiris e Isis en obra de teatro del Congreso 2021

Osiris e Isis en obra de teatro del Congreso 2021

Osiris, Isis y Horus son una realidad palpitante que existe aquí y ahora. Es el misterio de lo más divino y profundo que un ser humano puede lograr. Osiris es nuestro Padre interior, Isis es nuestra Madre divina y Horus vienen a iluminar el camino para auto realizarnos. Tenemos el mapa del camino, encerrado en el mito de Osiris.

Existen dos elementos importantísimos que debemos descubrir en nuestro interior: Seth y sus demonios rojos, símbolo de nuestros miles de defectos psicológicos que cargamos y Horus es el símbolo de nuestro Ser, también de la escasa conciencia libre y del estudiante que quiere liberarse de las fuerzas tenebrosas. El maestro Samael nos sintetiza diciendo: “Escrito está que Horus debe vencer y destruir a los demonios rojos de Seth (Satán) para que el alma resucite en el corazón de Osiris (El Cristo)”.

Osiris, nuestro padre que está en Secreto, junto con su esposa Isis, nuestra Madre Divina Kundalini, gobernaron sabiamente a los egipcios, Osiris les enseñó a cultivar la tierra porque nuestro real Ser es quien a través de la vida nos va mostrando diferentes aprendizajes espirituales; Isis los curó de sus enfermedades, pues nuestra Madre interior puede hacer lo mismo con nosotros cuando cumplimos con el deber también de ayudar a nuestros semejantes.

Conquistaron muchos pueblos, pero no con violencia, ni guerras, sino con amor y bondad; y es así como podemos conquistar y trascender los problemas y adversidades de la vida cotidiana. La comprensión, el amor y la bondad, son fuerzas extraordinarias que jamás podrán ser vencidas por nada, ni nadie en todo el mundo.

Un día cualquiera en que Osiris e Isis regresaban de un glorioso triunfo, Seth estaba sumamente celoso, cuando existe un triunfo del Padre y la Madre Divina, el ego se molesta, porque se le pone en peligro su existencia y puede perder el dominio sobre nosotros.

Seth preparó una fiesta a Osiris e Isis para celebrar su triunfo, un gran banquete. Mandó tallar en finas maderas un ataúd preciosísimo, diciendo que al que le quedara mejor a sus medidas sería de él, se lo regalaba; pero en secreto, realmente lo había mandado hacer a la medida de Osiris. Son así las formas sutiles de nuestros miles de agregados psicológicos (demonios rojos de Seth), que elaboran para someter y menguar los principios eternos de Osiris, como la verdad y la sabiduría. Se les conoce como las falacias del ego, el hábito de engañar y auto engañarnos para justificar y satisfacer nuestros peores delitos y placeres animales.

Al meterse Osiris al ataúd, cuando uno cae en la trampa del ego, se aprovechan y cierran con candados del ataúd y lo avientan al río Nilo, apoderándose del reino. Ese es el momento en que estamos, el ego se ha apoderado de nuestro universo interior, él es el amo y señor, le rendimos culto, lo alimentamos y vivimos por él, esa es nuestra triste realidad.

Afortunadamente para nosotros, porque este drama debe ser vivido en nuestro interior, el ataúd viaja por el Nilo, a través de las distintas existencias que tenemos, hasta que un día se atora en un árbol, el mismo árbol en que el Buda recibiera la iluminación, la ceiba sagrada de los mayas, el árbol de la vida del edén. Es decir, hasta que un día nos acercamos a la gnosis del Ser.

Isis nuestra bendita Madre kundalini, siempre se la pasó buscando a su amado esposo, porque nuestra Madre Divina, aunque caídos y degenerados, siempre busca iluminarnos, ayudarnos, protegernos y curarnos. Y cuando uno trata de vivir la gnosis, nuestra bendita Isis, puede acercarse a nosotros y es así como Isis descubre el ataúd.

Pero, Seth cazando a la luz de la luna, porque, a pesar de tener la gnosis, dejamos en muchas ocasiones que nos invada el culto lunar, es que se da cuenta del ataúd. Por lo que Seth (nuestros Yoes) corta en catorce pedazos a Osiris y todavía peor, los oculta en catorce lugares diferentes.

Anubis, Seth, Horus, Neftis e Isis. Obra de teatro Congreso Gnóstico 2021.

Anubis, Seth, Horus, Neftis e Isis. Obra de teatro Congreso Gnóstico 2021.

Isis, entonces empieza su peregrinaje, buscando las catorce partes de Osiris. Nuestro Padre que está en Secreto se ha desdoblado en infinidad de partes, cada una debe Auto realizarse para poder nuevamente fusionarse con Osiris nuestro Real Ser. Ese trabajo es el que debemos hacer, claro con la ayuda de nuestra Isis particular, pues es ella la que puede desintegrar los demonios rojos de Seth, cuando los hemos comprendido. A través de ritos mágicos de gran poder, logran resucitar a Osiris, se logra encarnar al Padre que está en secreto, cuando logramos cumplir con nuestra misión, cuando trabajamos incansablemente en los tres factores de la revolución de la conciencia.

Entonces nace Horus, con cabeza de halcón, esto quiere decir que es necesario poner a trabajar la conciencia que tenemos despierta, ese 3% tan pequeño, pero que puede crecer, fortalecerse para volar a las más altas esferas de la espiritualidad trascendente. También nos dice que el Cristo íntimo debe nacer en el corazón del ser humano, para trabajar en la gran obra que ha de conducirnos de las tinieblas a la luz.

Las luchas relatadas entre Seth (nuestros demonios rojos) y Horus (nuestro espíritu divino) las encontramos en templos, papiros y leyendas, pero no pertenecen a un remoto pasado, deben ser llevadas a cabo aquí y ahora, en cada momento de nuestra vida, donde debemos vencernos a sí mismos. En uno de ellos, Horus pierde un ojo, la divina clarividencia.

El dios Ra. Dibujo: Rubén Soto Orozco.

El dios Ra. Dibujo: Rubén Soto Orozco.

Y nos dicen las tradiciones milenarias que entonces Ra (El logos Solar) consuela a Horus con la región del Espíritu Puro. Si nosotros desandamos el camino negativo de perversidad, el Logos Solar o Ra egipcio, nos podrá conducir a las regiones superiores de la naturaleza y del cosmos. Horus recibe el fallo divino y sentencian los dioses en contra de Seth, recupera Horus las tierras que gobernaban sus padres, las facultades preciosas del alma, gobierna el alto y el bajo Egipto, el corazón y la mente, quedan restaurados los valores del Ser que un día perdimos. Osiris resucitado queda como Juez y señor de la región de los muertos, pero no lo entendamos como la región de los que han desencarnado, más bien se trata de la región de aquellos que lograron morir en sí mismos.

Osiris es el Juez y Señor de la región de los muertos, comprenderemos ampliamente el “pesaje del corazón” del iniciado ante Osiris. El iniciado que ha muerto, pero en sí mismo, que ha acabado con todos sus defectos, vestido de blanco pues ha alcanzado la pureza, lo acompaña Anubis (la ley divina) al salón de la verdad y la Justicia porque va a ser juzgado, pesando su corazón. Arriba vemos los 42 jueces del Karma, en medio vemos la balanza de la justicia cósmica, y en la parte de arriba está la diosa de la verdad y la Justicia llamada Maat, que se le distingue por que lleva una pluma de avestruz sobre su cabeza.

Libro de los Muertos: Papiro de Hunefer. Museo Británico

En un platillo se encuentra el corazón símbolo de las emociones, pensamientos, actos del iniciado; en el otro platillo está una pluma de avestruz, símbolo de la diosa de la verdad y la justicia (Maat), el corazón debe pesar igual que la pluma, es decir, debe la conducta del iniciado ser acorde con los principios divinos. Anubis nuevamente se encuentra ante el fiel de la balanza comprobándolo.

Si el corazón pesara más que la pluma, sería indicio que el iniciado ha delinquido, que sus deseos, defectos y pasiones fueron grandes de tal forma, que no estuvo en equilibrio con la ley y la verdad (la pluma de avestruz de la diosa Maat). Por ello está lista la diosa hipopótamo con cabeza de cocodrilo (Amimit) para devorarse el corazón, si este es el caso, representación de los círculos dantescos. El dios de la sabiduría y escriba (Toth), anota todo lo que está sucediendo y sabe realmente lo que ha vivido el iniciado.

El iniciado hace su confesión negativa, una para cada uno de los 42 jueces del karma. Si realmente ha vencido todos sus agregados psicológicos, el mismo Horus (el Ser) llevará al iniciado ante Osiris, nuestro padre que está en secreto, juez y señor de la región de los muertos (que han desintegrado sus defectos). Atrás de Osiris podemos ver a su esposa Isis y a Neftis, representación de nuestra Madre Divina, velando como siempre por el iniciado.

Aquí amigos está el mapa del camino, está la senda que debemos vivir, por eso dice la Biblia: la muerte es la corona de todos, pero la muerte de las pasiones y vicios que hemos alimentado a través de las edades. Osiris e Isis no son algo que pertenece al pasado, viven y palpitan en cada átomo del universo, es momento de que se manifiesten en nuestra vida, a través de hechos que sean afines a sus atributos y facultades. Cada vez que iluminamos el camino de otros con la luz de la gnosis, cada vez que luchamos contra nuestro propio Seth y sus demonios que llevamos dentro, cada vez que nos bañamos en las aguas puras de la vida del río Nilo que fluye avasalladoramente por nuestro sistema sexual, lograremos que sean parte de nuestra vida. Osiris, Isis, Horus vengan hacia nosotros, iluminen nuestro corazón, guíen nuestros pasos hacia la verdad y fortalezcan con la fuerza del amor nuestra alma.

Bibliografía: Mi Regreso al Tíbet, Tratado de Alquimia.

Enviado por: Jenaro Ismael Reyes Tovar.

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