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Libro: Enseñanzas Secretas del Popol Vuh

CAPÍTULO 13.

EL FIN DE LOS SEÑORES DE XIBALBÁ

El Fin de los Señores de Xibalbá. Enseñanzas Secretas del Popol Vuh. Gnosis. Muerte de Hun Camé y Vucub Camé

Reuniendo todo el trabajo que se ha indicado es posible dar fin a la Babilonia la grande que todos llevamos dentro, dar muerte a los Demonios Rojos de Seth egipcios, acabar con los 400 surianos del mito de Huitzilopochtli entre los aztecas, terminar con lo que nos hace inhumanos.

«Al quinto día aparecieron, fueron vistos en el agua, tenían apariencia de hombres peces»

El cinco es la ley, el agua son las energías creadoras, el que tengan apariencia de hombres peces, indica el intenso trabajo que habremos de realizar durante toda la vida, las aguas puras de vida, tal y como debe ser, realizarse en la senda del Matrimonio Perfecto, utilizar sabiamente las energías en pareja, sin comer el fruto prohibido.

«Al día siguiente, se presentaron dos pobres, con rostro avejentado, aspecto miserable, vestidos de harapos»

La humildad es la puerta para poder alcanzar la sabiduría, y una vez alcanzada, se tiene que ser todavía más humilde. Mientras seamos ricos, será imposible entrar en el reino de los cielos (estados de conciencia superiores), somos ricos en teorías, conceptos, orgullos, vanidades, auto importancia, autosuficiencia, etc.

Uno de los defectos que más nos puede obstaculizar el camino es la Mitomanía, entiéndase este defecto psicológico como el delirio de creerse una reencarnación de alguien muy importante, sentirse un gran maestro, ser una alma muy vieja, tener una gran misión en la vida, etc.

Mientras tengamos esos aires de grandeza, de creernos superiores a los demás, de pensar que por lo menos no somos como el vecino, como el compañero de trabajo, como el hermano, iremos por el camino equivocado.

Sería imposible cambiar, si damos por sentado que somos buenos. Lo primero que se requiere para lograr una verdadera trasformación, es reconocer y darse cuenta directamente del estado lamentable en que estamos.

«Estos indigentes, realmente no hacían mucho, bailaban el baile de la lechuza, el de la comadreja, el del armadillo, el del ciempiés y el que anda sobre zancos»

La danza siempre se consideró en otras épocas como sagrada, como la forma de trasmitir información preciosa al centro emocional. Las danzas sagradas buscaban instruir las grandes realidades de la naturaleza o de los misterios del universo y del ser humano. Basta recordar las danzas de los derviches que imitan el movimiento de los planetas en torno al Sol.

Es por ello que estos bailes nos hablan de entregar las enseñanzas sagradas a la humanidad, pero hacerlo con un gran anhelo místico, desinteresadamente, sin lucro, por amor a los demás. Poniendo en la tarea emoción positiva, entrega total. Cumplir con las palabras del gran maestro Jesús cuando dijo: “Amaos los unos a los otros”, pero ese amor demostrarlo con hechos.

La variedad de bailes indican que la enseñanza debe entregarse completa, sin quitarle nada, íntegra, la verdad aunque dura es la mejor amiga.

«Además realizaban prodigios, quemaban casas y al punto las volvían a su punto anterior. Se mataban uno al otro y se resucitaban. Los de Xibalbá miraban con asombro todo lo que hacían»

Tales prodigios, como los que realizara el maestro Jesús en su paso por tierra santa, es el portento que el ser humano tiene en estado latente; al liberarse un porcentaje de esencia, que antes estaba encarcelado en un Yo-defecto, esta esencia liberada es como el genio de la lámpara, que una vez libre es capaz de realizar milagros.

«Estas hazañas pronto llegaron a oídos de Supremo-Muerto (Hun-Camé) y Principal-Muerto (Vucub-Camé) y los mandaron llamar, a pesar de que los gemelos hicieron como que no querían ir, los mensajeros los llevaron a la fuerza. Estando ya frente a frente, se les ordenó a los gemelos que hicieran lo que sabían hacer y lo primero fue que danzaron los diferentes bailes que sabían y se juntaron todos los de Xibalbá para verlos»

Al parecer, el trabajo que se hace desinteresadamente por el bien de los demás nada tiene que ver con la muerte de los defectos, más es todo lo contrario. Tal servicio desinteresado es una tremenda herramienta que ayuda, pues cuando se da, se recibe y entre más se da, más se recibe.

Las inteligencias superiores, llámense ángeles, maestros, seres superiores, indudablemente podrán auxiliar en su trabajo interior al que generosamente ayuda a los demás. Estos bailes y prodigios (el sacrificio por la humanidad), permiten que se dé la ayuda divina en el trabajo para acabar a los señores de Xibalbá.

«Entonces Supremo-Muerto (Hun-Camé) pide que sea sacrificado su perro y que luego le resuciten. A lo que los muchachos inmediatamente acceden, matan el perro y luego lo vuelven a la vida y se alegró mucho el perro cuando volvió a vivir»

El perro Cerbero de la mitología griega, el perro que acompaña al difunto al infierno azteca o Mictlán y el perro de Supremo-Muerto (Hun-Camé) son el mismo instinto sexual que debe liberarse de las fuerzas siniestras del Yo, el darle muerte significa eso, pero el volverlo a la vida es darle el correcto uso, el terminar con la lujuria.

«Supremo-Muerto pide le destruyan su casa y todo lo que hay en ella y luego la dejen como estaba y Maestro-Mago (Hunahpú) y Pequeño-Sacerdote-Solar (Ixbalanqué) la queman y al instante regresa a como estaba antes, incluyendo toda la gente que había en ella»

La casa de Supremo-Muerto son nuestros cuerpos fantasmales, lunares, fríos. La guarida del Ego, a través de la cual se manifiestan en todo momento. Hay que destruirla, y volver a la vida es darle forma a cuerpos esplendorosos, llamados los cuerpos solares, donde pueda manifestarse el Ser.

«Matan entonces a un hombre, y le sacan el corazón y lo elevan con sus manos hacia arriba, y luego con sus danzas y magia lo vuelven pronto a la vida y el hombre se alegra enormemente»

El corazón sangrante levantado hacia lo alto, indica que el trabajo no es de fríos análisis intelectuales, que deben sacrificarse las emociones negativas de odio, miedo, venganzas, celos, envidias, y para realizarlo se requiere de grandes sacrificios emocionales.

«Por último Pequeño-Sacerdote-Solar (Ixbalanqué) mata a Maestro-Mago (Hunahpú), le quita los brazos, las piernas, le saca el corazón y luego lo resucita»

Esta fase indica el terminar con los apegos que tenemos a las personas cercanas, que jamás deben confundirse con el auténtico amor que debemos tener por ellos, de hecho para que surja ese amor verdadero, debemos desintegrar en base a la comprensión profunda dichos apegos.

En el apego hay dependencia, amor propio, vanidad, miedo y decenas de factores más. El amor verdadero es desinterés total, en él hay sacrificio, nada quiere para sí, es entrega total.

«Es entonces que los reyes de Xibalbá sienten verdaderamente anhelos de experimentar ellos mismos esta magia, el morir y resucitar, y les piden a los gemelos que hagan sus prodigios en ellos. Y juntos, los gemelos decapitan a Supremo-Muerto (Hun-Camé) y Principal-Muerto (Vucub-Camé), sus cuerpos caen pesadamente al suelo ante la expectativa de la muchedumbre que asombrada veía a sus jefes desangrarse, pero los gemelos impasibles no los vuelven a la vida»

Ésta es la muerte radical de todos nuestros defectos, y del fuego negativo de la pasión bestial que mora en nosotros. Esto es lo que Rama (nuestra esencia interior) hiciera con los Ráksasas (Los Yoes-defectos) en el Ramayana, o lo que Horus hace con los demonios rojos de Seth en el Libro de los Muertos egipcio. Lo que Huitzilopochtli (Colibrí del Sur) le hace a la Coyolxauqui (la lujuria) y los 400 surianos (innumerables defectos) entre los aztecas.

Esto es lo que debemos hacer urgentemente, ésa es nuestra tarea inaplazable, esa es nuestra misión que cada uno debe de cumplir para ser uno con el Sol, con nuestro Ser y lograr la felicidad sin límites.

Ése es el verdadero objetivo de nuestra vida, para eso estamos aquí, el no perseguir este anhelo es perder el tiempo, y cualquier camino que emprendamos que no se encuentre fundamentado en la muerte de nuestros defectos, nos llevará al fracaso.

«Huyeron los hijos y vasallos de Xibalbá a un barranco y se introdujeron en un profundo precipicio, pero innumerables hormigas los sacaron al camino, así fueron vencidos, sólo con un prodigio y transformación lograron hacerlo»

La desintegración de los Yoes-defectos es una tarea titánica, son innumerables las entidades tenebrosas que habitan en nuestro interior y con el curso de las edades hemos creado y fortalecido. Se sumergen en los profundos abismos de nuestro subconsciente y es casi imposible darnos cuenta de ellos.

Pero el trabajo esotérico gnóstico representado por las hormigas, que consiste en la auto observación incesante de momento en momento, y el fuego de la comprensión que obtenemos a través de la meditación, pueden sacar de entre el sepulcro del subconsciente a tales entidades y conocerlas para desintegrarlas.

El vencer a nuestros Yoes-defectos es posible con el prodigio de la auto-gnosis, del auto-conocimiento, y la transformación de cada momento que vivimos.